jueves, 1 de octubre de 2015

Nueva evidencia de consanguinidad en los neandertales de El Sidrón

Figura 1. Atlas SD-1643.
El atlas de El Sidrón SD-1643. La lámina izquierda se trunca en la línea media sagital.
Sergi Castellano et al (2014) analizaron el genoma (exoma, porción codificante) de individuos neandertales de El Sidrón, Vindija y Altai (Denisova) comparándolo con el de bonobos, chimpancés, denisovanos y HAM. Según las conclusiones, la diversidad genética de los neandertales era menor que la de los seres humanos de hoy en día y el patrón de variación y acumulación de alelos deletéreos sugiere que las poblaciones de neandertales eran pequeñas y aisladas. El apareamiento entre familiares era mucho más común que entre los sapiens.

Luis Ríos, Antonio Rosas, Almudena Estalrrich, Antonio García-Tabernero, Markus Bastir, Rosa Huguet, Francisco Pastor, Juan Alberto Sanchís-Gimeno y Marco de la Rasilla presentan una evidencia adicional de esta baja diversidad genética en la población de El Sidrón.

Dos atlas de El Sidrón (SD-1643 y SD-1094) presentan un defecto congénito muy raro en los humanos modernos en el arco anterior y posterior del atlas, una condición en la mayoría de los casos no se asocia con ninguna manifestación clínica. Esta observación, junto con la evidencia informada anteriormente de retención del canino deciduo mandibular en dos de diez denticiones (Dean et al, 2013), apoya la evidencia genética de que estos neandertales constituían un grupo con estrechas relaciones genéticas.

La presencia de esta anomalía congénita en dos atlas también podría ser explicada por las condiciones ambientales adversas que afectan a los embarazos precoces.

Yacimientos neandertales

Fémur y tibias de Ein Qashish corresponden a un neandertal

Situación de Ein Qashish. Hovers et al, 2014.
Ein Qashish es un yacimiento del PM (MIS 4; 70-60 ka) a cielo abierto en la orilla del río Qishon, en el Valle Yizra'el, en el piedemonte oriental de Monte Carmelo.

Una extensa excavación en 2013 (ca 650 m2), reveló la presencia de por lo menos cuatro horizontes de ocupación del Paleolítico Medio en una secuencia sedimentaria de 4,5 m sedimentaria, cuya parte superior es de 3,5 m por debajo de la superficie actual. Estas ocupaciones fueron fechados por luminiscencia estimulada ópticamente (OSL) a los 70-60 ka. Todas las ocupaciones están asociados con el Paleolítico Medio, sobre la base de las características del conjunto lítico, pero las materias primas sugieren que algunos artículos provenían de otras localidades con una primera preparación efectuada. En el sitio se realizaron actividades de procesamiento de materias primas y talla. La tecnología Levallois está presente en bajas frecuencias en todos los niveles. En tres conjuntos hay presencia de retocados. Los restos de fauna incluyen especies de ungulados (gacelas, gamos), así como grandes bóvidos (por ejemplo, uros) que son poco frecuentes en los sitios rupestres y muestran marcas de corte. Los hallazgos incluyen conchas de Hexaplex trunculus importadas desde el Mediterráneo, ocre, y yunques de piedra. La ocupación fue estacional, solo en el verano (Barzilai et al, 2015).

Tres capas estratigráficas, han proporcionado restos humanos. Uno de los hallazgos consistió en un fémur izquierdo casi completo, dos tibias fragmentarias y ligeramente deformadas y dos fíbulas en asociación espacial sobre uno de los horizontes de ocupación mejor conservados. El estado de conservación del fémur y las dos tibias era bastante bueno.

Ella Been, Lihi Levin, Omry Barzilai, Ravid Ekshtain, Ariel Malinsky-Buller, Noam Greenbaum, Nuha Agha, Yoel Rak y Erella Hovers han estudidado el fémur y las dos tibias de Ein Qashish para determinar su afiliación taxonómica, edad y sexo.
  • El fémur es robusto y muy curvado, con el ápice de la curvatura situado distal a la diáfisis. Sección transversal redondeada de la diáfisis. El índice de robustez de la diáfisis (14,9) es muy alta en comparación con los de Homo sapiens y neandertales. Las superficies articulares distales son pequeñas en relación con la longitud del fémur, y la epífisis distal no está completamente fusionada.
  • Los ejes de la tibias son notablemente estrechos mediolateralmente, con una sección transversal en forma de almendra y son cortas en relación a la longitud del fémur. 
El alto índice de robustez de la diáfisis femoral, su sección transversal redondeada, y su alto grado de curvatura son características que están bien documentados en los neandertales. La presencia de estas características en el fémur de 'Ein Qashish sugiere que los huesos pertenecían a un neandertal. La sección transversal en forma de almendra de la diáfisis tibial y el índice crural bajo refuerzan esta conclusión.

Sobre la base de la longitud de los huesos y el grado de fusión de las epífisis, se puede determinar que pertenecían a un adulto joven (18-25 años). 

La longitud y robustez del fémur corresponden a las de un varón neandertal, pero la robustez de las tibias se encuentra más cerca del valor medio de las hembras. Lo más probable es que correspondiesen a un varón.

Enlace
Levante Mediterráneo. Donde se juntan los caminos y las especies.

Estratigrafía de Ein Qashish. Hovers et al, 2014


miércoles, 30 de septiembre de 2015

Chatelperroniense

Yacimientos chatelperronienses.
1. Les Bossats
2. Grotte du Renne
3. Grotte du Bison
4. Abri Bordes-Fitte
5. Germolles
6. Fontenioux
7. Les Cottées
8. La Grande Roche (Quinçay)
9. Grotte des Fées (Châtelperron)
10. Belle Roche
11. La Tour Fondue
12. La-Roche-à-Pierrot (Saint-Césaire)
13. Fontéchevade
14. Abri du Chasseur
15. La Quina-Aval
16. Le Trou de la Chèvre
17. Combe-Saunière
18. Bos-del-Ser
19. Grotte du Loup
20. La Côte
21. Pair-non-Pair
22. La Chapelle-aux-Saints
23. La Ferrassie
24. Laussel
25. Abri-du-Pas-Estret
26. Font-de-Gaume
27. Barbas III
28. Vieux Coutets
29. Canaule II
30. Canaule-La Ferme
31. Les Rigoux
32. Grotte XVI
33. Le Piage
34. Roc-de-Combe
35. Roc-de-Combe-Capelle
36. Grotte des Hyènes
37. Abri Dubalen
38. Le Basté
39. Bidart
40. Aranbaltza
41. Cueva del Pendo
42. Cueva Morin
43. Ekain
44. Labeko-Koba
45. Les Tambourets
46. Rachat
Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015.
El yacimiento más meridional con hallazgos de esta tecnología es Cova Foradada (Morales et al, 2019).
Debe su nombre a la población de Châtelperron (Allier, Francia), donde fue identificado por primera vez por Breuil en 1906.

Inicialmente fue interpretado como una cultura del Paleolítico Superior. La aparición en los yacimientos franceses de Arcy sur Cure y Saint Cesaire de restos de neandertal asociados a niveles chatelperronienses abrió un intenso debate acerca de su naturaleza y de su significado en el proceso de tránsito del Paleolítico Medio al Superior y de extinción de los neandertales.

Para que un conjunto sea atribuido al Chatelperroniense, se requiere la presencia del útil director (la punta de Chatelperron) y de una tecnología claramente laminar. El Chatelperroniense se caracteriza por una industria lítica muy avanzada, que combina una tecnología volumétrica de cuchilla con la presencia de puntas de Chatelperron y herramientas del Paleolítico Superior como raspadores, junto con la aparición esporádica de hojitas, herramientas de hueso y ornamentos. Las hojas se separan por percusión directa con un martillo blando y son relativamente estandarizadas en sus dimensiones y morfología.
  • Raspadores, buriles, truncaduras.
  • El cuchillo o punta de Châtelperron corresponde a una lámina (a veces ancha) con una punta aguda y desviada. Uno de sus lados tiene un dorso curvo obtenido por retoque abrupto por lo general sobre una sola cara. El otro lado no está retocado (cara pasiva o respaldo). Fue empleado como lanza o cuchillo.
  • Un fondo musteriense, del que evolucionaron, quizá por influencia ariñaciense con piezas como raederas y denticulados.
  • Métodos levallois y discoide junto con métodos típicos del Paleolítico Superior, como un prismático bipolar diferente al del auriñaciense.
  • Dentro de la industria ósea se documentan azagayas, punzones, retocadores y alisadores, sencillos y cuidadosamente tallados, aunque en muy pocos yacimientos (Abri Dubalen, Châtelperron, Grotte du Renne, Laussel, Roc-de-Combe, Roche-au-Loup y Trou de la Chèvre; D´Errico et al, 1998, 2003; Pelegrin y Soressi, 2007).
  • Aparecen también ornamentos, incluyendo colgantes perforados y acanalados realizados con dientes, huesos, discos de marfil y tubos de Dentalium. Con distinta técnica a la del auriñaciense. Se han hallado adornos en Châtelperron, Grotte du Renne, Roc de Combe, Roche-au-Loup y Roche de Quinçay).
  • También hay evidencias del uso consistente de pigmentos (Laure Dayet, Francesco d'Errico y Renata García-Moreno, 2014).
    Corresponde con hallazgos neandertales (Grotte du Renne y Saint-Césaire).

    Yacimientos chatelperronienses mejor contextualizados. Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015.
    Solo se dispone de dataciones recientes de muestras de hueso por AMS con ultrafiltración de tres yacimientos, Saint-Césaire, Grotte du Renne y Les Cottés (Hublin et al, 2012; Talamo et al, 2012; Higham et al, 2014). Estas dataciones sugieren un rango entre hace cal 44-40 ka, lo que incluye los interestadiales 11-9 y el comienzo del evento Heinrich 4 (Wolff et al, 2010). En el Cantábrico, Marín Arroyo et al (2018) proporcionan unas fechas de hace 42,6-41,5 ka cal. No se pueden excluir fechas más jóvenes o más antiguas para otros yacimientos.

    La naturaleza del Chatelperroniense, es objeto de debate:
    • Bordes (1972), Pelegrin (1995), d'Errico et al (1998) y Zilhao y d'Errico (1999), plantean que el Chatelperroniense es un producto original de los neandertales, cuyas sociedades están cambiando antes de la llegada de los HAM, resultado de la evolución del Musteriense de Tradición Achelense tipo B (MTA B).
    • P. Mellars y Hublin, piensan que el Chatelperroniense es una especie de imitación del Auriñaciense, aunque con distinto modo de fabricación, resultado del contacto y aculturación entre HAM y neandertales (Demars y Hublin, 1989; Harrold, 1989; Hublin et al, 1996; Mellars, 1996, 2005; Hublin et al, 2012; Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015; Roussel, Soressi y Hublin, 2016).
      • Se observan similitudes conceptuales en las cuchillas musterienses y chatelperronienses en la selección de positivos y modificación de los bordes, que están casi ausentes en otros tecnocomplejos contemporáneos.
      • Los escasos restos humanos relacionados con el Chatelperroniense corresponden con hallazgos neandertales (Grotte du Renne y Saint-Césaire).
      • El escenario más parsiomonioso indica que los neandertales son los autores del Chatelperroniense, pero los cambios tecnológicos con el Musteriense parecen estar provocados por la llegada de los primeros HAM después de hace ca cal 43-42 ka.
        • La presencia simultánea de cuchillas, hojitas, herramientas de hueso y adornos parece indicar un cierto grado de influencia humana moderna, ya sea indirecta, a través de la difusión, o directa, tras la llegada del Auriñaciense a Europa occidental.
    • J-G. Bordes y O. Bar-Yosef (2010) plantean la posibilidad de que la asociación entre restos de neandertal y niveles Chatelperronienses sea falsa y que este tecnocomplejo sea, de hecho, un producto de los primeros HAM que alcanzaron el occidente europeo.
    Yacimientos chatelperronienses con adornos y tecnología ósea en Francia.

    Cuchillo o punta de Châtelperron.

    © Marian Vanhaeren und Michèle Julien
    Adornos chapelterronienses. Grotte du Renne.


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    El origen del Châtelperroniense

    Yacimientos chatelperronienses.
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    3. Grotte du Bison
    4. Abri Bordes-Fitte
    5. Germolles
    6. Fontenioux
    7. Les Cottées
    8. La Grande Roche (Quinçay)
    9. Grotte des Fées (Châtelperron)
    10. Belle Roche
    11. La Tour Fondue
    12. La-Roche-à-Pierrot (Saint-Césaire)
    13. Fontéchevade
    14. Abri du Chasseur
    15. La Quina-Aval
    16. Le Trou de la Chèvre
    17. Combe-Saunière
    18. Bos-del-Ser
    19. Grotte du Loup
    20. La Côte
    21. Pair-non-Pair
    22. La Chapelle-aux-Saints
    23. La Ferrassie
    24. Laussel
    25. Abri-du-Pas-Estret
    26. Font-de-Gaume
    27. Barbas III
    28. Vieux Coutets
    29. Canaule II
    30. Canaule-La Ferme
    31. Les Rigoux
    32. Grotte XVI
    33. Le Piage
    34. Roc-de-Combe
    35. Roc-de-Combe-Capelle
    36. Grotte des Hyènes
    37. Abri Dubalen
    38. Le Basté
    39. Bidart
    40. Aranbaltza
    41. Cueva del Pendo
    42. Cueva Morin
    43. Ekain
    44. Labeko-Koba
    45. Les Tambourets
    46. Rachat
    Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015
    Para que un conjunto sea atribuido al Chatelperroniense, se requiere la presencia del útil director (la punta de Chatelperron) y de una tecnología claramente laminar.

    La naturaleza del Chatelperroniense, es objeto de debate:
    • Bordes (1972), Pelegrin (1995), d'Errico et al (1998) y Zilhao y d'Errico (1999), plantean que el Chatelperroniense es un producto original de los neandertales, cuyas sociedades están cambiando antes de la llegada de los HAM, resultado de la evolución del Musteriense de Tradición Achelense tipo B (MTA B).
    • P. Mellars y Hublin, piensan que el Chatelperroniense es una especie de imitación del Auriñaciense, resultado del contacto y aculturación entre HAM y neandertales (Demars y Hublin, 1989; Harrold, 1989; Hublin et al, 1996; Mellars, 1996, 2005; Hublin et al, 2012).
    • J-G. Bordes y O. Bar-Yosef (2010) plantean la posibilidad de que la asociación entre restos de neandertal y niveles Chatelperronienses sea falsa y que este tecnocomplejo sea, de hecho, un producto de los primeros HAM que alcanzaron el occidente europeo.
    Solo se dispone de dataciones recientes de muestras de hueso por AMS con ultrafiltración de tres yacimientos, Saint-Césaire, Grotte du Renne y Les Cottés (Hublin et al, 2012; Talamo et al, 2012; Higham et al, 2014). Estas dataciones sugieren un rango entre hace cal 44-40 ka, lo que incluye los interestadiales 11-9 y el comienzo del evento Heinrich 4 (Wolff et al, 2010). No se pueden excluir fechas más jóvenes o más antiguas para otros yacimientos.

    Yacimientos chatelperronienses mejor contextualizados. Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin, 2015.
    Karen Ruebens, Shannon J.P. McPherron y Jean-Jacques Hublin han utilizado los registros arqueológicos del último Musteriense y el Chatelperroniense y una comparariva de las puntas de Chatelperron, el elemento diagnóstico más importante, para reevaluar el origen del Chatelperroniense.
    • De los 143 conjuntos identificados como chatelperronienses, solo 15 están bien contextualizados y con hallazgos homogéneos en herramientas y tecnologías. Otros 31 se pueden asignar claramente al Chatelperroniense, pero la información contextual es insuficiente.
      • El Chatelperroniense combina una tecnología volumétrica de cuchilla con la presencia de puntas de Chatelperron y herramientas del Paleolítico Superior, como raspadores, junto con la aparición esporádica de hojitas, herramientas de hueso y ornamentos.
    • Una evaluación similar de finales del Musteriense indica un conjunto de habilidades de amplio alcance de los últimos neandertales, incluyendo la producción de positivos laminares y respaldados. Se distinguen varios tipos de conjuntos que parecen contemporáneos, al menos parcialmente.
    • Se observan similitudes conceptuales en las cuchillas musterienses y chatelperronienses en la selección de positivos y modificación de los bordes, que están casi ausentes en otros tecnocomplejos contemporáneos.
    • Los escasos restos humanos relacionados con el Chatelperroniense corresponden con hallazgos neandertales (Grotte du Renne y Saint-Césaire).
    • El escenario más parsiomonioso indica que los neandertales son los autores del Chatelperroniense, pero los cambios tecnológicos con el Musteriense parecen estar provocados por la llegada de los primeros HAM después de hace ca cal 43-42 ka.
      • La presencia simultánea de cuchillas, hojitas, herramientas de hueso y adornos parece indicar un cierto grado de influencia humana moderna, ya sea indirecta, a través de la difusión, o directa, tras la llegada del Auriñaciense a Europa Occidental.
    El Châtelperroniense
    Industrias europeas de transición entre el PM y el PS 

    martes, 29 de septiembre de 2015

    Evidencias de enmangamiento en Schöningen, pero no concluyentes

    Schöningen. Algunos hallazgos líticos.

    Los hallazgos de Schöningen (Elba-Saale, Alemania), datados en hace 300 ka (Behre, 2012), se han relacionado con el grado heidelbergensis:
    • Indicios de uso de fuego. Restos de tres hogares que parecen relacionarse con el procesamiento de presas y asentamiento del grupo.
    • Varias piezas de madera con muescas y tres lanzas de madera, semejantes a las actuales jabalinas (Schöningen 13/II sedimentary sequence 4). Cada lanza había sido tallada del tronco de una pícea de 30 años, se les había dado forma con cuidado, tallando las puntas en la madera de la base del tronco, particularmente dura. El centro de gravedad estaba situado en tercio anterior del arma. Para Robin Dennell estas lanzas indican un grado muy notable de planificación, complejidad de diseño y paciencia.
    Esta población se dedicaba a la caza mayor, especialmente de caballos. Muchos huesos correspondieron a grandes mamíferos y exhibían huellas de corte de instrumentos líticos.

    Veerle Rots, Bruce L. Hardy, Jordi Serangeli y Nicholas J. Conard  han examinado microscópicamente los artefactos de piedra de Schöningen 12 (Damm) y 13 (Sockel) para identificar los residuos, desgaste, y trazas de fabricación con el fin de aclarar sus posibles orígenes antropogénicos y su función. De acuerdo con los resultados:
    • Las herramientas de piedra fueron utilizadas para el trabajo del cuero y la madera y el corte de carne.
    • Se observó evidencia de enmangamiento en algunas piezas que puede estar relacionada con el hallazgo de mangos de madera en el sitio, pero insuficiente para un diagnóstico inequívoco.
    Yacimientos de heidelbergensis en Europa

    lunes, 28 de septiembre de 2015

    Las capacidades auditivas de los hominini tempranos


    Hearing results for the early hominins. Points higher on the curve indicate greater auditory sensitivity. Note the sharp dropoff in sensitivity above about 3 kHz - Science Advances
    Audiograma para chimpancés, humanos modernos y primeros homínidos de 0,5-5,0 kHz. Los resultados para P. robustus A. africanus, son similares, lo que sugiere un patrón y unas capacidades auditivas similares.
    (A) La banda ocupada es similar en los chimpancés y los primeros homínidos, pero se desplaza hacia frecuencias ligeramente superiores en los segundos. Los seres humanos modernos muestran una banda que se extiende más hacia frecuencias más altas. 
    (B) Curvas de transmisión de potencia en decibelios a la entrada de la cóclea para una intensidad plana de onda incidente. plana.La transmisión de potencia de sonido curvas corresponden a decibelios en la entrada a la cóclea en relación con P 0 = 10 -18 W para una intensidad de la onda plana incidente de 10 elevado a -12 W/m2. Los puntos más altos a lo largo de la curva indican mayor volumen transmitido y mayor sensibilidad auditiva.
    La comunicación oral humana precisa tanto la capacidad de articular un amplia gama de sonidos como la de oírlos, es decir, una alta sensibilidad adaptada a un rango amplio de frecuencias. En los audiogramas, los HAM se caracterizan por una amplia región de mayor sensibilidad entre aproximadamente 1,0 y 4,5 kHz, mientras que los chimpancés muestran una disminución de la sensibilidad por encima de 3,0 kHz y alcanzan un mínimo entre 4,0 y 5,0 kHz. Entre 1,0 y 5,0 kHz, los valores medios de transmisión de potencia de sonido son significativamente más altos en el HAM que en los chimpancés, excepto entre 2,0-2,5 kHz. Del mismo modo, la banda ocupada en los seres humanos es significativamente más amplia (ca. 43%) que en los chimpancés y se desplaza hacia frecuencias más altas. Consonantes como la t, k, f, y s tienen una cantidad considerable de energía concentrada dentro de la gama de frecuencias de 3 a 5 kHz. De hecho, el uso de consonantes es una de las principales distinciones, junto con un componente simbólico, entre el lenguaje humano y la mayoría de las formas de comunicación animal.

    Las llamadas de baja frecuencia, generalmente ≤1 kHz, emitidas por los primates arborícolas, viajan lejos en el dosel del bosque lluvioso. Sin embargo, la atenuación de la señal a distancias ≥25 m es considerablemente mayor en entornos abiertos, tales como la sabana. Por el contrario, la comunicación de corto alcance es más fuertemente dependiente del ruido ambiental de fondo, que es más bajo en la sabana en la mayoría de frecuencias de hasta 10 kHz. Esta combinación de una mayor atenuación de la señal y menor ruido ambiental de fondo implica que en hábitats abiertos se ve favorecida la comunicación intragrupo de corto alcance y se puede esperar que la señal sea más elaborada y variada.

    Ignacio Martínez et al analizaron 5 cráneos procedentes de la Sima de los Huesos y llegaron a la conclusión de que manifiestan una capacidad auditiva muy similar a la de la humanidad actual, con una banda de alta sensibilidad entre 1-5 kilohercios, aunque con un límite superior ligeramente más bajo.

    Según Rolf M. Quam et al (2013) el martillo y el tímpano evolucionaron temprano y las características actuales ya estaban presentes en Australopithecus africanus. Los primeros homínidos parecen estar caracterizados por un martillo de tipo humano, mientras que el yunque y el estribo son primitivos y más similares a los de los chimpancés en su tamaño y forma.

    Cráneos y reconstrucciones virtuales de los oídos de Paranthropus robustus (izquierda) y Austraolopithecus africanus (derecha). Carlos Lorenzo.
    Rolf Quam, Ignacio Martínez, Manuel Rosa, Alejandro Bonmatí, Carlos Lorenzo, Darryl J. de Ruiter, Jacopo Moggi-Cecchi, Mercedes Conde Valverde, Pilar Jarabo, Colin G. Menter, J. Francis Thackeray y Juan Luis Arsuaga han estudiado la anatomía del oído externo y medio y estimado las capacidades auditivas de Australopithecus africanus y Paranthropus robustus.
    • En comparación con los chimpancés, estos taxones son más derivados en su canal auditivo externo un poco más corto y más ancho, membrana timpánica más pequeña, y relación de palanca de martillo/yunque inferior.
    • Siguen siendo primitivos en el pequeño tamaño de la base del estribo.
    • El volumen de la cavidad timpánica y los tamaños de la membrana timpánica y base del estribo, parecen ser ligeramente menores en P. robustus que en A. africanus.
    • En comparación con los chimpancés, los dos taxones homínidos tempranos muestran mayor sensibilidad que chimpancés y HAM a las frecuencias entre 1,5 y 3,5 kHz. Por encima de 3,5 kHz, los primeros homínidos son menos sensibles que los humanos modernos, pero similares a los chimpancés. La banda ocupada es similar a la de los chimpancés, pero desplazada hacia frecuencias más altas en ambos extremos superior e inferior.
    Los resultados sugieren que el patrón auditivo de los homínidos tempranos hizo énfasis en la comunicación de corto alcance en hábitats abiertos. En todo caso, la comunicación en los primeros homínidos estuvo probablemente basada en las vocales y consonantes sordas. Esta comunicación no tiene por qué haber contenido un componente simbólico.

    jueves, 24 de septiembre de 2015

    Yacimientos en Gibraltar

    Esquema morfotectónico de Gibraltar. Rodríguez Vidal et al, 2002.

    Ubicación

    El Peñón de Gibraltar está situado en el extremo sur de la Península Ibérica. Es una pequeña península de 5,2 km de largo y 1,6 km de ancho, de relieve abrupto, sobre todo por el lado oriental. Marca la separación entre el Mar Mediterráneo y el Océano Atlántico, en el Estrecho de Gibraltar. Contiene 213 cavidades catalogadas, de las cuales 26 contienen restos arqueológicos. Las más importantes:
    • Gorham's Cave.
    • Vanguard Cave.
    • Devil's Tower Rock Shelter.
    • Forbes'Quarry.
    • Ibex Cave.
    • Beefsteak Cave.
    Situación y estratigrafía de la Cueva Gorham. Ruth Blasco et al, 2014.

    Descubrimiento

    Las primeras investigaciones arqueológicas fueron realizadas por el reverendo John White en el XVIII. En 1846, James Smith publicó un artículo sobre la geología de Gibraltar. En 1848 se recuperaron restos de un neandertal en Forbes'Quarry, presentados por Edmund Flint. Entre 1863-1868 James Brome descubrió una serie de cuevas y recuperó fósiles, dados a conocer por Busk en 1868.
    En 1914 Breuil visitó Gibraltar invitado por el coronel Willoughby Verner, quien había dado a conocer la Cueva de la Pileta, y se sintió atraído por las brechas del lado noroeste del Peñón. En 1917, Henri Breuil recuperó huesos de animales y útiles musterienses y en 1919 obtuvo permiso para excavar.

    Gorham's Cave fue descubierta en 1907 por el capitán A. Gorham. En 1945, George Baker Alexander y Lt. Monke comenzaron las excavaciones, continuadas a mayor escala por Waechter.


    Cueva Gorham. A, área excavada en 1997-2005. B, excavación de Waechter. C. Finlayson et al, 2008.

    Descripción

    • Gorham's Cave 
      • Durante el primer milenio antes de nuestra era, Gorham presentaría un acceso angosto, al que se ingresaría salvando un amplio talud de al menos 17 metros bajo el cual se extendería un tramo de playa, que aún persistía muy reducida hasta 1985. La cueva es una galería larga y bastante estrecha con un desarrollo total de 102 m que desde un monumental vestíbulo con una bóveda de 40 m de altura va estrechándose progresivamente. A partir de una gran columna estalagmítica se inicia el tramo interno, con un primer sector longitudinal de 28 m de longitud y una amplitud oscilante entre 5 y 2 m, donde se recuperan los caracteres propios de un espacio subterráneo sin influencia de la luz exterior. En este lugar de la cueva se están desarrollando las investigaciones actuales. 
      • El registro arqueológico de Gorham's Cave se localiza en los niveles I y II. El nivel I está formado por una sucesión de subniveles orgánicos, bajo algunos delgados encostramientos calcáreos puntuales, incluyendo pequeños nódulos de caliza como rasgos del proceso de alteración de la cavidad. El nivel II está constituido por un depósito de guano compactado de color rojizo, intercalado con pequeños episodios arcillosos también orgánicos, de coloración grisácea, y pequeñas piedras calizas muy dispersas por la matriz. Este nivel II rellena pequeñas depresiones que se insertan en el nivel III subyacente, y que pertenecen a depósitos y fosas rituales del santuario. El registro cerámico de Gorham, constituye el testimonio de ofrendas y otros actos cultuales realizados por los devotos que acudían al santuario.
      • La estratigrafía de la parte interior comprende:
        • Nivel I: Fenicio.
        • Nivel II: Neolítico.
        • Nivel III
          • Nivel IIIa: Magdaleniense.
          • Nivel IIIb: Solutrense.
        • Nivel IV: Musteriense. Evidencias de explotación y uso de plumas de ave.
    Plano y perfil de las excavaciones de Vanguard. Stringer et al, 2008.
    • Vanguard Cave
      • A pocos metros de la Cueva Gorham, su excavación se inició recientemente.
      • La profundidad de la secuencia es de 17 m.
      • Cinco áreas de excavación (A-E) a diferentes alturas de la duna.
      • Tecnología musteriense discoidal, similar a la recuperada en Gorham, huesos con marcas de corte y material relacionado con hogueras.

    Excavaciones y Estudios

    • 1925-1927 Excavaciones dirigidas por Dorothy Garrod, a petición de Breuil. En 1926, se recuperaron fragmentos del cráneo de un niño neandertal en Devil's Tower.
    • 1945-1948 Alexander y Monke  excavan Gorham's Cave.
    • 1948-1950 y 1951-1954. Waechter excava Gorham's Cave. El estudio fue publicado por W. Culican casi veinte años después.
    • A fines de los cincuenta se hicieron unos sondeos en el fondo de la galería interior de Gorham's Cave. La cerámica de esta intervención fue inventariada y clasificada por C. Topp en agosto de 1958.
    • 1991-1994 Excavaciones en Gorham's Cave dirigidas por J. Cook y C. Finlayson.
    • A partir de 1994, se excavan Ibex, Gorham's y Vanguard, dentro de los proyectos Gibraltar Caves Project (Stringer y Finlayson) y PaleoMed.
      • Hasta 1997, las excavaciones en Gorham se centraron en el lugar ya excavado por Waechter. A partir de entonces, en el interior de la cueva.

    Bibliografía

    Recursos web