jueves, 24 de agosto de 2017

Los fósiles europeos más antiguos. Homo antecessor. 1,7-0,7 Ma.

Datación de los principales yacimientos de Eurasia correspondientes al  Paleolítico Inferior y eventos climáticos.

Pocas respuestas

Los hallazgos de Dmanisi (Homo georgicus) marcan el inicio de la ocupación humana de Europa. Las evidencias más antiguas de esta ocupación están representadas por:
  • Kozarnika, Bulgaria (1,6-1,4 Ma. Sirakov et al, 2010). Molar humano, industria achelense y huesos incisos que pueden ser el resultado de un comportamiento simbólico.
  • Pirro Nord, Italia (1,6-1,3 Ma. Arzarello y Peretto, 2010). Hallazgos líticos.
  • Atapuerca y Orce (España).
La presencia humana parece limitada al sur de la latitud 45ºN, constituida por grupos con tecnologías Modo 1 (Jöris, 2013).

Los restos de Atapuerca, datados en 1,3-0,73 Ma demuestran una ocupación temprana de Europa. Quienes eran aquellos Homo y por dónde llegaron, son preguntas difíciles de responder. Quizá estuvieron en Europa algunos contingentes de erectus. Se han comunicado algunos hallazgos, escasos y controvertidos. Si lo hicieron, se extinguieron pronto o constituyeron grupos marginales. Los hombres de la Sima del Elefante se diferencian del erectus, pero guardan algunas similitudes con los ejemplares hallados en China. Es posible que procedieran de la misma migración de África hace 1,9 Ma. Su viaje por Europa debió recorrer el Corredor de Levante, al mismo tiempo que sus organismos se adaptaban a las condiciones ambientales hasta constituir un demo diferenciado que daría lugar al Homo antecessor.
Yacimientos del Paleolítico Inferior en Eurasia Occidental y Mediterráneo. Los círculos completos indican yacimientos líticos y los semicírculos yacimientos líticos y con restos humanos.

La especie ñ

Los primeros fósiles europeos se datan entre 1,4 y 0,9 Ma. No ha sido identificada la especie a la que pertenecen. El equipo de Atapuerca considera que se trata de un nuevo taxón al que denominan provisionalmente "especie ñ", debido a que la mayor parte de los hallazgos corresponden al territorio español.

HOMO EN EUROPA ENTRE 1,3 Y 0,73 MA
PERIODO MA
FÓSILES
TECNOLOGÍA
1,4-0,9
No ha sido identificada la especie, que se denomina, provisionalmente, especie ñ
Modo 1 muy pobre
0,9-0,73
Homo antecessor
Modo 1 evolucionado
0,7-0,615
Homo antecessor en proceso de extinción.
Oleadas migratorias sin éxito demográfico.
Modo 1
Modo 2 pobre
0,615-0,2
Grado Heidelbergensis
Modo 2 pleno
0,2-0,027
Homo neanderthalensis
Modo 2
Modo 3. Musteriense.

Estratigrafía de los yacimientos ibéricos anteriores al subcrón Jaramillo. Joan García et al, 2014.

Hombre de Orce

Descubierto en 1982 en las excavaciones dirigidas por J. Gibert Clols en la cuenca de Baza (Venta Micena, Orce, Granada). Durante el Pleistoceno Inferior existió allí un gran lago interior que desapareció hace 100 ka. No había cuevas y la vida de los homínidos se desarrollaba al aire libre. Gracias a las aguas termales sublacustres, a unos 36 ºC, el lago mantuvo un nivel freático relativamente permanente, con temperaturas más cálidas durante todo el año. Esto dio como resultado un alto nivel de productividad orgánica, especialmente en el Calabriense, lo que permitió el desarrollo de una comunidad de mamíferos rica y bien diversificada, similar a la de las sabanas africanas modernas. La alta biomasa de ungulados favoreció a los carroñeros, como las hienas y los homínidos, que dispusieron de abundantes canales, lo que explica las altas densidades de restos óseos conservados en los sedimentos distribuidos a lo largo de los alrededores del lago (José Manuel García-Aguilar et al, 2014). El análisis de microvertebrados de las unidades D1 y D2 de Barranco León revela que las temperaturas eran significativamente más altas que 13ºC, con condiciones húmedas prevalentes (Agustí et al, 2015).

El triángulo comprendido entre Orce y sus dos pedanías, Fuente Nueva y Venta Micena ofrece la mayor densidad de huesos fósiles de mamíferos cuaternarios conocida hasta el momento en Eurasia. La ausencia de suidos en las capas asociadas a restos humanos permiten datarlas entre 1,8-1,2 Ma (Bienvenido Martínez-Navarro et al, 2015).

En Fuente Nueva 3 y Barranco León 5, aparecieron restos modo 1, datados en 1,4-1,2 Ma. En Fuente Nueva hay evidencias de acción humana sobre herbívoros para consumir carne y tuétano.
  • En Venta Micena:
    • VM-0, fragmento parietal-occipital, presumiblemente de un niño. Se trata de la parte posterior de un cráneo de un niño de no más de cinco años, datado en 1,3-1,2 Ma. Al ser un resto tan fragmentario y presentar una cresa prominente, ha generado mucha controversia. Para Martínez-Navarro (2002) corresponde a una hembra de bóvido o cérvido. En 2003 se halló en Francolí (Tarragona) el esqueleto de un niño, en una necrópolis del siglo IV, con la misma cresta (Campillo et al, 2006), aunque Martínez-Navarro (2008) afirma que las morfologías de la sutura no se corresponden. Según el análisis inmunológico efectuado por Concepción Borja et al (1997), el fragmento corresponde a un homínido.
    • VM1960, diáfasis humeral juvenil
    • VM3961, parte intermedia de un húmero adulto.
Barranco León. Ubicación, estratigrafía y dataciones. Agustí et al, 2015.
  • En Barranco León D:
    • BL5-0, parte de un molar, corona y raíz. 
      • Toro-Moyano et al (2013) sugieren que corresponde a Hippopotamus.
      • Francesc Ribot et al (2015) han estudiado la posición estratigráfica y espacial de BL5-0 y su morfología, llegando a la conclusión de que perteneció a un humano (parte mesial de un dm2 izquierdo), confirmando la opinión de Arribas y Palmqvist (2002).
Venta Micena. VM-0.

Hallazgos posteriores en Orce.

En Barranco León aparecieron fragmentos molares. Isidro Toro-Moyano et al, 2013, han descrito y datado el diente deciduo dm1 izquierdo de un homínido de unos diez años BL02-J54-100, Once boy, hallado en julio de 2002, asociado a 1.244 piezas líticas modo 1 y rectos óseos con fracturas y marcas de corte. La datación, de 1,4 Ma, convierte a este fósil en el resto homínido más antiguo de Europa Occidental. En las excavaciones de 2014 se descubrió un taller lítico.
  • Francesc Ribot et al (2015) consideran que BL5-0 y BL02-J54-100 posiblemente podrían ser contiguos, correspondiendo con la desarticulación de un humano fallecido.

La muela de leche hallada en el yacimiento de Orce
BL02-J54-100. El resto homínido más antiguo de Europa Occidental. Jordi Mestre. IPHES.
  • María Patrocinio Espigares et al (2013) han investigado los restos de una carcasa de elefante hembra (Mammuthus meridionalis) en Fuente Nueva-3 cuya extracción finalizó en 2003. La carcasa apareció incompleta (le faltan las extremidades y el cráneo), rodeada de 17 lascas de sílex y 34 coprolitos de hiena gigante caricorta (Pachycrocuta brevirostris), lo que sugiere un comportamiento competitivo entre los homínidos y esta especie. Los coprolitos aparecieron en los espacios que hubieran correspondido a las extremidades y los autores interpretan que los homínidos llegaros los primeros al cadáver, cortaron y se llevaron las patas y el cráneo, marchándose lo más rápido que pudieron. Después las hienas acabaron con el resto del cadáver.
Yacimientos de Atapuerca

Sima del Elefante. Estratigrafía.


Sima del Elefante

En la cueva de la Sima del Elefante, Sierra de Atapuerca, España, se han hallado los siguientes fósiles humanos:
  • ATE 9-1, en 2007, un fragmento de mandíbula datado en 1,2-1,1 Ma.
    • La mandíbula no pudo ser atribuida a ninguna de las especies hasta entonces descritas. Incluye la región de la sínfisis, donde convergen las dos ramas mandibulares, la derecha conservada hasta el alveolo del primer molar y la izquierda hasta los alveolos del primer y segundo molar.
      • La parte de la mandíbula es primitiva.
      • La parte trasera es derivada.
      • El desgaste dental es muy severo. Para compensarlo, los dientes sobre erupcionaron y descalzaron.
      • Acumulaciones de cemento en las raíces dentales (hipercementosis).
      • Presencia de infecciones.
      • Dientes hacia fuera.
      • Utilización de palillos para higiene dental.
      • Del estudio del cálculo dental se deduce el consumo de plantas y el procesamiento de materias primas vegetales. Los restos de polen y fragmentos de insecto son consistentes con un entorno boscoso. No hay evidencias de cocinado de alimentos (Hardy et al, 2016).
      • El microdesgaste dental no oclusal presenta una alta densidad revelando el consumo de alimentos duros con desgaste por hueso triturado y arenilla, con un oportunismo alimenticio de amplio espectro que incluye carne y vegetales. Este patrón está presente también en los ejemplares de Homo antecessor (Pérez-Pérez et al, 2017).
  • Un premolar inferior de leche.
  • ATE 9-2,  Una falange proximal del quinto dedo de la mano izquierda de un adulto. Robusta. (Carlos Lorenzo et al, 2014).
En 2011-2013 se encontraron restos líticos y fósiles animales con marcas de corte de aproximadamente 1,2 Ma y en 2013 un fragmento de cuchillo de sílex, que constituye la evidencia humana más antiguo en Europa Occidental, datado en 1,3 Ma. En 2014, se recuperó un lasca de sílex neógeno datada en 1,3 Ma. La tecnología corresponde con el Modo 1, muy pobre en cuanto diversidad y energía invertida en la producción de herramientas. Esta tecnología está relacionada con estrategias de subsistencia oportunistas que se centraron en el aprovechamiento de los cadáveres que habían caído en las cavidades (Andréu Ollé et al, 2013). La materia prima es de procedencia alóctona. Los restos de fauna sugieren abundantes zonas de agua, con hipopótamos y águilas pescadoras, prados abiertos con abundantes caballos, bóvidos, cérvidos y rinocerontes y condiciones templadas.


ATE 9-1

Hallazgo de la Sima del Elefante datado en 1,4 Ma, el resto más antiguo de Europa relacionado con homínidos

Otros yacimientos

La mayor parte, corresponden a un periodo de mejora climática marcada por el subcrón Jaramillo (1,07-0,99 Ma).
  • En Lezignan-la-Cébe (Hérault), Francia hallazgos líticos datados en 1,57 Ma. 
  • En el nivel IV del Alto de las Picarazas (Andilla y Chelva, Valencia, España) con una datación de 1,5 Ma han aparecido herramientas líticas del Modo I en sílex y cuarcita, y además restos de fauna (caballos y bisontes) con marcas de corte. Huesos de conejo muestran, además de las marcas de corte con útiles líticos, marcas de dentición humana. De confirmarse la existencia de huesos quemados, estaríamos ante la evidencia de la producción del fuego más antigua de la Península Ibérica.
  • Kurgan Cimbal, Bogatiry y Rodniki, en Rusia. 1,2-0,8 Ma. Shchelinsky et al, 2003.
  • En el Valle Medio del Loira, Francia (Despriée et al, 2010):
  • En Untermassfeld, Alemania, hallazgos líticos datados en 1,07 Ma (Landeck y García, 2016).
  • El yacimiento lítico de Soleihac (Haute-Loire, Francia) está datado en 1,07-0,99 Ma.
  • En Grotte du Vallonnet, (Roquebrune-Cap Martin, Alpes Marítimos, Francia) hallazgos líticos datados en 1,05-1 Ma (de Lumley et al, 1988).
  • En los niveles TD3-TD4 de La Gran Dolina (Atapuerca) aparecieron algunas herramientas líticas (1 Ma). En 2013, se encontró un "chopper" de calcita tallado en uno de sus lados con el fin de cortar o descarnar animales.
  • En el yacimiento del Barranco de la Boella (La Canonja, Tarragona), datados en 1 Ma, han aparecido diferentes restos líticos y huesos de animales.Entre los restos líticos aparecen dos hachas trabajadas por las dos caras, lo que significaría que estamos ante el achelense más antiguo de Europa.
  • En El Pino, Carrascosa del Campo, Cuenca, se ha comunicado el hallazgo de núcleos de cuarcita de cerca de 1 Ma.
  • Happisburgh, Norfolk, Inglaterra, es el primer asentamiento conocido al norte del paralelo 45. Hallazgos líticos y huellas humanas (Nick Ashton et al, 2014). Datado en 0,99-0,78 Ma, cuando la isla estaba unida al continente. Descubierto por Simon Parfitt et al (2010). Para Chris Stringer, los autores quizá pertenecieran al Homo antecessor.
  • Dursunlu, Turquía. 0,99-0,78 Ma. Gülec et al, 2009.
  • Korolevo, Ucrania. 0,99-0,96 ka. Koulakovska et al, 2010.
  • En Vallparadís (Terrasa, Barcelona) se han encontrado herramientas modo 1 bipolares olduvaienses datadas en 0,9 Ma, con restos de fauna asociados. Algunos restos de herbívoros presentaban marcas de corte y fracturaciones antrópicas, demostrando así un acceso primario de los humanos a las carcasas de los animales en relación al resto de grandes carnívoros.
Primeros poblamientos humanos de Iberia. Pueden identificarse dos dispersiones faunísticas diferentes. Gibert et al, 2015.

  • En Cueva Negra, Caravaca de la Cruz, Murcia, apareció tecnología achelense datada en 0,9 Ma, con restos de fauna quemada y trozo de sílex deformado por el fuego. Son los restos de fuego controlado por humanos más antiguos de Europa.
  • Cueva Victoria, Cerro de San Ginés de la Jara, a 3 km del Mar Menor y a 13 km al este de Cartagena. Hallazgos datados entre 0,99-0,78 Ma. En el mismo lugar se hallaron restos del primate Theropithecus oswaldi. Esta dispersión africana de fauna, junto con la primera presencia del achelense en Cueva Negra apoyan una vía de entrada en Europa por Gibraltar (Gibert et al, 2015).
    • CV-0, falange.
    • CV-1 y CV-2, fragmentos de húmero.
  • En Ca'Belvedere di Monte Poggiolo (Forli, Emilia Romagna, Italia), hallazgos líticos datados en 0,85 Ma. Arzarello y Peretto, 2010.
  • Dorn-Dürkheim, Alemania, DD31 más de 0,8 Ma. Hallazgos líticos.
  • Pakefield, Inglaterra, artefactos de sílex datados en 0,7 Ma.
  • En Cúllar-Baza 1 (Granada, España), una escasa colección de piezas de sílex, y en menor medida de cuarcita, que se enmarcan dentro de la tecnología Modo I-Olduvayense datada entre 0,78-0,65 Ma.
  • En Solana del Zamborino, Granada, España, industria lítica en su mayor parte realizada con cuarzo y cuarcita aunque también se encuentran instrumentos de sílex, entre los que destaca un gran bifaz desconocido hasta el momento en Andalucía. En 2009 Gary Scott y Luis Gilbert realizaron un estudio geocronológico en el Berkeley Geochronology Center, publicado en la revista Nature, con el que descubrieron que el yacimiento era más antiguo de lo que se creía, situando su cronología de 0,76 Ma.
Sin datación precisa, en la Península Ibérica, disponemos además de los siguientes yacimientos:
  • El Aculadero (Puerto de Santa María, Cádiz).
  • El Rompido, Huelva.
  • Magoito, Mironço, Aldeia Nova y Açafora, en los alrededores de Lisboa.
  • Peteira (Tuy), Tomiño-Campo de Fútbol (Pontevedra), Chan de Vide – “Minas del Condado 3 y 5” (Pontevedra), Montes de Oleiros (Salvaterra de Miño y de As Neves), en las terrazas del tramo final del río Míño.
  • Monfarracinos y Toro, en las terrazas del Duero.
  • Hallazgos aislados en el entorno de Valladolid, en las terrazas del Pisueerga.
  • Perilla del Castro y Betrocino, en las terrazas del Esla.
  • Hallazgos en las terrazas del Tormes.
  • Pueblanueva, en las terrazas del Tajo.
  • Mas d’en Galí (Medinyà, Girona), Costa Roja (Sant Julià de Ramis, Girona) y el conjunto de Puig d’en Roca (Girona), en el curso medio del Ter.
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Especiación de Homo antecessor. José María Bermúdez de Castro, 2013.

Homo Antecessor, Carbonell et al, 1997

Yacimiento de La Gran Dolina

A partir de la realización de una cata de 7 m2 en 1976, se recogen de la Gran Dolina de Atapuerca (Burgos) restos que alcanzan más de 0,9 Ma (J.M. Parés et al, 2013). El nivel 6, del que proceden los hallazgos, alcanza los 2,5 metros de espesor y está formado por una colada con escasa matriz arcillosa. TD6-2, el estrato Aurora (nombre de la descubridora  Aurora Martín Nájera), contenía ca 170 fósiles de Homo antecessor correspondientes a 10-15 individuos casi todos menores de quince años; la mayoría menores de dos años con algunos bebés.

Las dataciones son discrepantes:
  • Falgueres et al (1999) sugieren una datación de hace 850 ka para el estrato Aurora basada en ESR y U-series, estudios biocronológicos y la posición estratigráfica de los hallazgos por debajo del límite geomagnético Matuyama / Bruhnes.
  • Berger et al (2008) utilizando TL e IRSL de alícuotas y análisis paleomagnéticos señaló un intervalo de 950-900 ka.
ATD6-96. Vista oclusal y lateral.

Sobresalen:
  • ATD6-5 media mandíbula con sus tres muelas de un individuo joven. M3 está saliendo torcida, lo que debió originar dolor de muelas e incapacidad de morder. Sin los rasgos característicos de los preneandertales y pocos rasgos parecidos a los del ergaster.
  • ATD6-15. Restos parciales de la cara de un niño entre 10 y 11,5 años de edad. (Bermúdez de Castro et al 1997). Conserva el torus derecho y parte de la región de la glabela. Senos frontales muy desarrollados. La capacidad craneal pudo llegar a 1.000 cc.
  • ATD6-19. Pequeño fragmento cigomaxilar de un adulto, con un tubérculo cigomaxilar de las mismas características que el de ATD6-58, que se proyecta hacia fuera 2 mm (Arsuaga et al, 1999).
  • ATD6-22. Rótula derecha.
  • ATD6-38. Muy similar en tamaño y forma a ATD6-69. Su topografía sugiere claramente la presencia de una fosa canina (Arsuaga et al, 1999).
  • ATD6-43, fragmento de radio casi completo. El índice braquial y las proporciones son más próximos a los del ergaster y a los de los humanos modernos que a los de preneandertales y neandertales.
  • El ATD6-50 clavícula muy larga y relativamente delgada, con una curvatura del eje pronunciada y epífisis relativamente pequeñas, similar a la de los neandertales (Carretero et al, 1999).
  • ATD6-56. Rótula izquierda asociada a la rótula derecha ATD6-22. Presenta evidencia de un traumatismo.
  • ATD6-58. Fragmento cigomaxilar izquierdo de un adulto. Exhibe una notable fosa canina así como un gran tubérculo cigomaxilar situado en posición maxilar que se proyecta hacia fuera 3,3 mm (Arsuaga et al, 1999).
  • ATD6-69, El Chico de la Gran Dolina (indviduo 3). Gran parte del lado izquierdo de la cara, excepto las apófisis frontales de los huesos cigomáticos y maxilares. Conserva I2 derecho y P3, M1, M2 y M3 izquierdos permanentes. C y P4 derechos estaban finalizando el proceso de erupción. M2 izquierdo, todavía incluido en su cripta mientras que el germen de M3 se mantuvo unido al hueso por debajo de la cripta de M2. La edad dental, de acuerdo con los estándares modernos, se ha estimado en 10-11 años. Morfología totalmente moderna, incluyendo el patrón de desarrollo dental (Bermúdez de Castro et al, 1999), con rasgos más cercanos a los de los cráneos de Zhoukoudián y Dali y a los de Cromañón que a los neandertales (Rodrigo S. Lacruz et al, 2013Sarah E. Freidline et al, 2013).
  • ATD6-93, M1 inferior derecho que exhibe el mayor diámetro bucolingual registrado hasta ahora en Homo (José María Bermúdez de Castro et al, 2017).
  • ATD6-95 y ATD6-70+107 astrágalo izquierdo casi completo y segundo metatarsiano derecho asignados tentativamente al mismo homínido, un macho adulto. El astrágalo es largo y alto, con una tróclea larga y ancha y con un cuello proporcionalmente corto.
  • ATD6-96. Fragmento izquierdo de la mandíbula de una mujer muy joven. Exhibe un tubérculo pterigoideo hipertrofiado, una característica incluida en la lista de apomorfías neandertales (Carbonell et al, 2005; Rak et al, 1994; Weaber, 2009). 
  • ATD6-121. Húmero infantil.
  • ATD6-124. 3/4 partes de un cuarto metatarsiano derecho. Según L. Martín-Francés et al (2013) el hueso estaba roto y se estaba soldando en el momento del fallecimiento del individuo. La presencia de esta fractura sugiere que la correspondiente población recorría grandes distancias o se desplazaba frecuentemente por un terreno desigual.
  • ATD6-148Rafa. Húmero izquierdo de adulto muy joven vigoroso. Quebrado para obtener la médula. Marcas de descarnado y destrozo de los cóndilos para separar las masas musculares. Al igual que ATD6-121, exhibe una gran fosa del olécranon y unos pilares laterales y mediales muy finos, similares a los de los homínidos del Pleistoceno Medio europeo, los neandertales y Bodo (Carretero et al, 2009; Bermúdez de Castro et al, 2012).
  • ATD6-100/168. Un gran fragmento de parietal, el mayor recuperado hasta el momento del neurocráneo de antecessor. La morfología de las fracturas es compatible con un trauma peri-mortem. Las zonas parietales superiores son planas. Están presentes un gran foramen parietal y un foramen accesorio pequeño. Los vasos meníngeos medios no están particularmente desarrollados, pero se distribuyen en ambos sectores anterior y posterior, con una vascularización parietal procedente de la rama posterior. Los vasos meníngeos muestran múltiples conexiones de menor importancia con los sistemas pericraneal y diploico. El diploe no está particularmente desarrollado, y no se detectan grandes canales diploicos. El hueso es delgado. Esta descripión sugiere que el hueso perteneció a un juvenil. Bruner et al, 2016.
En 2013 se acabó de liberar una escápula infantil hallada en 2005, correspondiente a un infante entre 4-6 años. 

Además, más de 800 artefactos líticos:
  • En el nivel TD4, un chopper que fue utilizado para descuartizar huesos de animales, datado en 1 Ma. El techo del nivel TD4 había deparado ya varias herramientas de cuarcita manufacturadas a partir de cantos del río Arlanzón.
  • En TD5, tres artefactos, entre ellos un núcleo de cuarcita y una lasca de sílex.
  • En TD6, asociada a los restos humanos, aparece una abundante tecnología lítica (n>300) con núcleos y lascas (industrias arcaicas o Modo I); la materia prima utilizada es el sílex, cuarzo, cuarcita, caliza y arenisca.
Los cráneos tienen más de 1.000 cc y el torus supraorbital de doble arco es claramente distinguible del erectus. Menor grado de encefalización que en sapiens. Cerebro lateralizado. Los dientes son muy parecidos a los del grado erectus. Está presente la fosa canina, ausente en los erectus de Asia. El M1 inferior es más similar al del HAM que al de la población de la Sima de los Huesos y los neandertales (Martínez de Pinillos et al, 2015). Un estudio de los dientes deciduos ha revelado características en mosaico con algunos rasgos avanzados que anticipan la morfología derivada de los dientes europeos del Pleistoceno (José María Bermúdez de Castro et al, 2017).

En cuanto al esqueleto postcraneal, H. antecessor se parece más a los HAM que a los homínidos europeos de mediados y finales del Pleistoceno (Carretero et al, 1999; Lorenzo et al, 1999), aunque algunos rasgos también se comparten con estos últimos (Pablos et al, 2012). Los metatarsianos no difieren significativamente de los correspondientes a los humanos modernos, neandertales y ejemplares de la Sima de los Huesos.

En resumen, H. antecessor se caracteriza por una combinación única de características plesiomórficas y derivadas (Bermúdez de Castro et al, 2017).
  • Plesiomórficas:
    • La dentición: desarrollo de un cíngulo en premolares y molares, crenulaciones del esmalte profusas, asimetría de la corona del primer premolar inferior, gran tamaño en molares y sistemas radiculares complejos y robustos. Ausencia de espacio retromolar. M3 parcialmente cubierto por la rama mandibular. Fuerte tubérculo molar en el dm1 deciduo. Presencia de cúspides mesial y lingual en el canino superior deciduo. Las caras de los premolares mandibulares muestran crestas y surcos marginales mesiales y distales, que se conectan con el cíngulo. La forma de la corona del P3 mandibular es fuertemente asimétrica, con un notable talónido y un gran polígono oclusal. El P4 mandibular muestra un contorno asimétrico, con un metacónido desplazado mesialmente con talónido abultado y un amplio polígono oclusal. P3 y P4 mandibulares muestran un sistema radicular complejo, con una raíz mesiobucal con dos canales de pulpa y una raíz distolingual con un solo canal. M1<M2 para las series molares superior e inferior. M1 y M2 mandibulares exhiben un patrón Y de los surcos bucales y linguales que separan las cinco cúspides principales. El esmalte de la superficie oclusal de los dientes poscaninos está moderada o notablemente crenulado. Cuello radial largo tanto desde un punto de vista absoluto como relativo.
    • Los rasgos endocraneales de los parietales.
    • Frente huidiza y toro supraorbital de doble arco.
    • El proceso estiloides esta fusionado al basicráneo.
    • Suelo nasal inclinado.
    • Ausencia de mentón.
    • Posición del foramen mental al nivel de P3-P4 mandibular.
    • Baja posición de la línea milohioidea en relación al margen alveolar en el nivel M3 mandibular. Trayectoria paralela de la línea milohioidea en relación al margen alveolar.
    • Fosa pterigoidea poco profunda.
  • Apomorfias compartidas con Hominini posteriores.
    • Torus supraorbital doblemente arqueado.
    • Los parietales muestran un aplanamiento parasagital de las superficies superiores.
    • Posición de la prominencia lateral al nivel del talónido del M2 mandibular. Ausencia de prominencia alveolar. Trigonum postmolare inclinado oblicuamente. Fosa masetérica poco profunda. Fosa subalveolar moderadamente profunda. Perfil regular del gonion. El ratio longitud/anchura de la arcada alveolar mandibular está claramente por debajo de cien.
    • Incisivos permanentes mandibulares bucolingualmente expandidos con respecto a H. habilis s.s. y otros Hominini africanos y euroasiáticos del Pleistoceno Temprano. P3>P4 para el área coronal de los premolares. Dientes poscaninos más pequeños que los de H. habilis s.s. y en el rango de H. ergaster, H. erectus s.l., y Hominini europeos del Pleistoceno Medio. M3 mandibular notablemente reducido con respecto a M1 y M2. 
    • Tuberosidades radiales enfrentadas anteromedialmente.
    • El patrón de remodelación facial en la ontogenia.
    • La ontogenia dental.
  • Características derivadas, compartidas con los neandertales y los HAM.
    • Borde superior convexo de la escama del temporal, y una posición anterior del conducto incisivo, que es casi vertical (Arsuaga et al, 1999).
    • Planum alveolare ausente o débil.
    • Capacidad craneal, estimada en más de 1.000 cc.
  • Características derivadas, compartidas con los HAM.
    • La cara. Más moderna que la de los homínidos africanos del Pleistoceno Inferior, caracterizados por un prognatismo pronunciado. Es plana, con un nasal saliente, maxilar poco proyectado y mandíbula delgada. Fosa canina, consecuencia de una reorientación hacia delante y abajo de las placas infraorbitarias cuyo borde inferior parte de una posición horizontal y alta.
    • Posición medial del punto más profundo de la hendidura mandibular.
    • Rótula relativamente estreha, con indices rotulianos altos.
  • Características derivadas compartidas con los neandertales y la población de la Sima de los Huesos.
    • Presencia de un tubérculo pterigoideo medial.
    • Polígono oclusal reforzado y comprimido y un contorno externo sesgado de la M1 permanente con protuberancia abultada del hipocono.
    • La región mastoidea es una reminiscencia de la de los neandertales.
    • Incisivos superiores permanentes muestran forma de pala, especialmente I2.
    • Presencia de cresta media del trigónido.
    • Fosa olécranona grande y pilares medianos y laterales muy finos
    • Clavícula muy larga en términos absolutos, relativamente delgada (bajo índice de robustez), con pronunciada curvatura del eje y epífisis relativamente pequeña.
    • Tróclea del astrágalo relativamente estrecha.


MORFOLOGÍA FACIAL
ESCAMA TEMPORAL
Homo habilis
Homo rudolfensis
Cara plana o cóncava.
Placas infraorbitales dispuestas coronalmente, verticales u orientadas hacia arriba.
La apertura nasal no se sitúa por delante de las placas infraorbitarias.
Borde bajo y rectilíneo.
Grado erectus
Cavidad nasal ligeramente más adelantada respecto a las placas infraorbitarias. Prognato.
Huesos nasales dispuestos más horizontalmente.
Zona de crecimiento óseo bajo la nariz. Osteoblastos. Topografía subnasal plana.
Borde bajo y rectilíneo.
Homo antecessor
Placas infraorbitales orientadas coronalmente e inclinadas hacia abajo, con fosa canina.
Resorción ósea bajo la nariz. Osteoclastos. Topografía subnasal convexa.
Tubérculo pterigoideo medial hipertrofiado.
Borde elevado y arqueado.
Homo neanderthalensis
Cara de aspecto apuntado.
Cavidad nasal situada más hacia delante que en las demás especies.
Huesos nasales dispuestos horizontalmente.
A ambos lados de la nariz, las paredes de la cavidad nasal y las placas infraorbitarias forman una única superificie sin fosa canina, orientadas oblicuamente.
Tubérculo pterigoideo medial hipertrofiado.
Borde elevado y arqueado.
Homo sapiens
Con fosa canina.
Resorción ósea bajo la nariz. Osteoclastos.
Borde elevado y arqueado.

Homo antecessor. ATD6-69 y ATD6-15.

Estatura, proporciones y peso

Una gran mayoría de individuos medirían entre 160 y 180 cm, siendo el promedio de los machos algo superior al promedio de las hembras, como sucede en la actualidad en nuestra especie. En función de la tibia, el fósil original que se exhibe en el MEH, mediría unos 175 cm. Proporciones corporales: similares a las de Homo sapiens, pero con el tronco más ancho. Peso corporal: un 30% mayor que sapiens, debido a una mayor masa esquelética y muscular y a una mayor anchura del tronco.
Las diferencias de peso y estatura entre machos y hembras serían similares a las del sapiens.

Ciclo de vida

Parto similar al de Homo sapiens en cuanto a la fisiología, movimientos del niño y modo de presentación, pero con un tránsito más holgado por el canal del parto, debido a las mayores dimensiones de la pelvis. Lactancia: entre tres y cuatro años. Desarrollo probablemente casi tan largo y complejo como en nuestra especie, con infancia, niñez, fase juvenil y adolescencia, incluido un estirón puberal de intensidad similar a la nuestra.
Longevidad: menor que la de Homo sapiens. Su estilo de vida no permitiría una vida más allá de los 40 o 45 años. La esperanza de vida al nacimiento sería de entre quince y veinte años.
Posibles causas de muerte: parto, infecciones de heridas y de la cavidad bucal, traumatismos producidos por golpes accidentales o por violencia intra-específica, predadores.

Modo de vida y dieta

Se trata de una asentamiento de larga duración (un campamento base), pero la antropofagia sugiere una cierta sincronicidad en la deposición, de unas decenas o cientos de años. Campaña et al (2016) proponen un origen alóctono: la actividad de los Homo se habría desarrollado fuera de la cueva, pero muy cerca de ella. la excelente conservación tafonómica de los huesos indica un tiempo muy corto a la exposición externa, un transporte rápido y en distancias muy cortas. Una consecuencia de esta hipótesis es que la datación de los correspondientes fósiles podría ser más antigua de la que se supone actualmente.

Cazadores y recolectores de pequeños animales, huevos y todo tipo de plantas silvestres comestibles. Estos seres utilizaban distintas estrategias para cazar, se organizaban en clanes de entre 15 y 40 individuos jerarquizados y transportaban las piezas de diferentes formas, seleccionándolas o no según su tamaño, la hora del día, la distancia a la base o la presencia de otros carnívoros en el entorno. De estos hechos podemos inferir una gran complejidad social con reparto de tareas (Palmira Saladié, 2011). Contactos esporádicos con otros grupos para evitar la endogamia. La presencia de costillas (que son consumidas por los grandes depredadores) y de marcas de corte realizadas con cuchillos de piedra permite deducir que mataban ellos mismos a estos animales. Los restos humanos presentan las mismas huellas de tratamiento con herramientas de piedra que los restos de animales de lo que se deduce canibalismo (Palmira Saladié et al, 2015). Según Palmira Saladié et al (2012) los homínidos de TD6 realizaban ataques de bajo riesgo a los miembros de otros grupos para defender el acceso a los recursos dentro de sus propios territorios y tratar de ampliar sus territorios a costa de los grupos vecinos. Según Guillermo Rodríguez-Gómez et al (2013), el entorno era muy rico en recursos, con un nicho vacío para los predadores, y los homínidos podían aprovisionarse de forma continua de abundante carne y grasa por lo que hay que descartar el hambre como causa del canibalismo. Podría tratarse de víctimas de enfrentamientos territoriales de carácter estructural.
Rosa Huguet el al (2013) han estudiado los restos de fauna recuperados en La Gran Dolina (niveles 3-4 y 6) y en la Sima del Elefante (niveles 9-14). Abundan los restos de fauna como producto de la práctica cinegética, con abundantes marcas de corte en los restos esqueléticos, que han sido fragmentados sistemáticamente por la acción antrópica. Las estrategias de subsistencia tuvieron un éxito suficiente como para permitir que los grupos de homínidos sobreviviesen y se reprodujesen en número suficiente. Por lo tanto, estos primeros seres humanos tendrían la capacidad de mantener una ocupación continua de Europa.
Otras conclusiones:
  • Se constata un acceso primario de los homínidos (anterior al de los carroñeros) y no se ha constatado acceso secundario (Palmira Saladié et al, 2014)
  • Se efectuaban todas las tareas de carnicero.
  • No se seleccionaban los animales.
  • Los homínidos desarrollaron un comportamiento complejo de estrategias de subsistencia oportunistas y generalistas con un vasto conocimiento y aprovechamiento del territorio.
De su higiene sabemos que usaban palillos de dientes para la limpieza de los espacios interdentales. Usaban abrigos de piel para evitar el frío.
Campamentos con cabañas de madera y quizás pieles de animales, pero también uso de abrigos y vestíbulos de cuevas.
La industria lítica hallada es pre-achelense, Modo 1 o olduvaiense evolucionado, con ausencia de hachas de mano. El conjunto lítico es rico y diversificado.  Los bloques de sílex para núcleos fueron amontonados de forma intencional. Se observa la representación completa de la cadena operativa que exige la fabricación de los instrumentos líticos, es decir, la existencia de núcleos, lascas, útiles, así como de fragmentos producto de la actividad de talla. La actividad productiva de taller en el sitio se ha confirmado mediante diversos remontajes. Predominan las bases positivas, de las que son minoría las retocadas. Se ha comprobado su utilización para cortar carne, preparar huesos para romperlos, descortezar y raer madera y posiblemente se utilizasen también para tratar la piel.  Se han documentado actividades de caza y los primeros rastros de canibalismo en la prehistoria (Andréu Ollé et al, 2013)

Del conjunto faunístico asociado se deduce un ambiente de bosque abierto o con pradera en proximidad y un remanso o laguna muy cercano, con un clima cálido, de humedad estacional; unas condiciones climáticas similares a las de los actuales inviernos en la zona. En este tiempo, la cavidad de la Gran Dolina fue un lugar de consumo.
Los restos de polen sugieren una recuperación de temperaturas después de una fase fría.



La clasificación de los restos de La Gran Dolina.

Lo habitual para los restos europeos de transición era clasificarlos como heidelbergensis.
Para Carbonell (1995), se trataría de un taxón diferente al erectus (que se extingue) y al ergaster (que daría lugar al sapiens).
Howell le asignó el paleodemo Atapuerca-Gran Dolina.
El equipo de Atapuerca propuso la nueva especie Homo antecessor (Carbonell et al, 1997), con una topografía mediofacial completamente moderna y otros rasgos que lo apartaban de erectus, ergaster y neanderthalensis.
  • Está relacionada con los pobladores del Pleistoceno antiguo de China. Ambos demos procederían del grupo que abandonó África hace 1,9 Ma. Para comprobar la relación sería necesario hallar fósiles de este periodo en el este de Europa y oeste de Asia.
  • En contra de la asignación a una nueva especie, hay que mencionar lo fragmentario de los restos y que corresponden en su mayoría a individuos infantiles (David Rabadà, artículo en Catalunya Vanguardista, 2013).
María Martinón-Torres et al (2007) a partir de un estudio fenétido y cladístico de la dentición diferencian entre:
  • Un bloque africano (A. africanus, A. afarensis, H. habilis, H. ergaster y H. mauritanicus).
    • En la dentición posterior, aumento significativo de cúspides accesorias y rasgos que complican profusamente la superficie oclusal.
  • Un bloque euroasiático (H. antecessor, H. erectus s.s., H. heidelbergensis y H. neanderthalensis). 
    • En la dentición anterior, forma en pala triangular, con una convexidad labial pronunciada y una superficie oclusal en "V" por el desarrollo de un surco estrecho secundario.
    • En la posterior, rasgos derivados de la reducción dental como la pérdida de cúspides en molares, simplificación de las superficies oclusales y aparición de patrones de surco diferentes del driopitecino. Cresta media del trigónido continua con una fovea anterior corta y profunda. Cresta transversa continua en segundos premolares inferiores.
  • H. sapiens y H. georgicus muestran una posición intermedia. 
Esto sugiere que los senderos evolutivos de los continentes africano y euroasiático fueron independientes a lo largo del Pleistoceno Inferior y Medio. Ello implica un origen euroasiático para H. antecessor, quizá en el Levante Mediterráneo.

Para Emiliano Aguirre (2008) no tendría relación filogenética directa ni con erectus ni con heidelbergensis o sapiens. Aguirre (2000) es defensor de la teoría mutirregional de evolución hacia el sapiens y cree que rasgos faciales compartidos por antecessor, erectus y sapiens indican un aporte genético muy variado como origen de los humanos actuales.

El rostro de antecessor combina características compartidas con el HAM con otras similares a las de los neandertales y grado heidelbergensis. Sarah E. Freidline et al (2013) han sugerido que algunos de los rasgos faciales que caracterizan a los últimos humanos modernos pueden haberse desarrollado varias veces en la evolución humana.

El equipo de Atapuerca considera a Homo atecessor un buen candidato a la ascendencia común de HAM y neandertales. Mendez et al (2016) han estimado que la separación entre neandertales y HAM se produjo hace 806-447 ka para el ADN-Y. Esta fecha cae dentro del rango de antecessor y fuera de heidelbergensis. Gómez-Robles et al (2013) señalan que ninguna especie conocida muestra una morfología dental compatible con la que se podría esperar para un antecesor común de neandertales y HAM.

José María Bermúdez de Castro y María Martinón-Torres examinan la hipótesis de la convergencia de Sarah E. Freidline et al (2013) a la luz de los fósiles humanos recuperados en TD6. Destacan que basan su interpretación en la ausencia de una cara totalmente moderna en el Pleistoceno Medio africano, pero debido a la ausencia de fósiles, solo es posible tener en cuenta Kabwe y Bodo. Para este último, algunas características del infraorbitario permitirían alinearlo con H. sapiens. La falta de una muestra representativa, llama a la prudencia.
Como una alternativa a las interpretaciones de Sarah E. Freidline et al (2013), los autores proponen una cladogénesis del género Homo durante el Pleistoceno Temprano, que dio lugar a un aumento del tamaño craneal y a una morfología facial moderna. 
  • KNM-WT 15000 representa la condición primitiva del clado Homo
  • H. antecessor deriva probablemente de este cladogénesis y representa una rama lateral confinada a Europa Occidental (Bermúdez de Castro et al, 2003; Carbonell et al, 2005; Martinón-Torres et al, 2007; Bermúdez de Castro y otros, 2012). H. antecessor comparte características derivadas con neanderthalensis, la población de la Sima de los Huesos, los Homo del Pleistoceno Medio de China sapiens y estaría muy cerca de su ancestro común más reciente. Precisamente debido a esta posición filogenética, niegan una posible relación ancestro-descendiente con la especie ñ (José María Bermúdez de Castro et al, 2013; José María Bermúdez de Castro et al, 2014; José María Bermúdez de Castro et al, 2015).
  • El prognatismo mediofacial que puede observarse en los neandertales clásicos (Rak, 1986), y que también está presente en los homínidos del Pleistoceno de Europa Oriental (Arsuaga et al, 1999), representaría otra condición derivada que podría haber surgido a partir de una cara similar a la moderna (Arsuaga et al, 1999). Estos rasgos fueron retenidos por los neandertales (sinapomorfías) (Gómez-Robles et al, 2007; Bermúdez de Castro y Martinón-Torres 2012; Martinón-Torres et al, 2013).
  • El espécimen de Bodo presenta algunas sinapomorfias con neandertales y HAM en diversos grados y podría formar parte de uno de los linajes de la cladogénesis que en África dio lugar a H. sapiens y en Europa a H. neanderthalensis.
Estratos y dataciones de La Gran Dolina (J.M. Parés et al, 2013).
La cara del Homo antecessor


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Otros yacimientos

Cueva Negra del Estrecho del Río Quípar (España) 0,78 Ma, según datos bioestratigráficos (M. J. Walker et al, 2012). Fragmentos de de húmero y cúbito humano y dientes.

En España hay yacimientos líticos datados en más de 0,75 Ma en Barranco León, Fuentenueva-3, Monfarracinos, Galisteo, Talavera, El Espinar, Atapuerca y Huéscar.


martes, 15 de agosto de 2017

Sierra de Atapuerca

Karst de la Sierra de Atapuerca y yacimientos.
Ubicación de la Sierra de Atapuerca. G. Cuenca-Bescós et al., 2004

Ubicación

La Sierra de Atapuerca (Burgos, España) es un karst que contiene medio centenar de cavidades completamente colmatadas. Las intervenciones más importantes han sido las siguientes:
  • Cuevas:
    • Sima del Elefante.
    • Gran Dolina.
    • Galería.
    • Sima de los Huesos.
    • Cueva Mayor (Portalón).
    • Mirador.
    • Cueva del Fantasma.
  • Al aire libre:
    • Hotel California.
    • Hundidero.
    • Fuente Mudarra.
    • Valle de las Orquídeas.
La Sierra de Atapuerca es zona de paso hacia diferentes ecosistemas, con fáciles accesos desde las vegas de los ríos Pico, que nace en la propia sierra, Vena, que la bordea por el NE, y Arlanzón, Que discurre al SW, por Ibeas de Juarros, a 930 m, por lo que la sierra apenas se eleva 150 m sobre su cauce.
Constituye la estribación más noroccidental de la Cordillera Ibérica (Sierra de la Demanda), estando separada del borde meridional de la Cordillera Cantábrica (Sierra de Ubierna) por un corredor tectónico (Estrecho de Burgos) que enlaza las depresiones terciarias de la Cuenca del Duero y de La Bureba, ésta ya perteneciente a la Cuenca del Ebro.


Sistema kárstico de la Sierra de Atapuerca. Ortega et al, 2013.

Descubrimiento

Las paredes de Cueva Mayor conservan inscripciones que se remontan al siglo XV, al menos. Dos manuscritos relatan las visitas efectuadas a la cavidad en el XVI. A partir del XVIII, un grupo de vecinos de Rubena realiza la exploración sistemática de Cueva Mayor y Cueva del Silo, descendiendo a todas sus simas, entre ellas la Sima de las Huesos, extrayendo los primeros restos fósiles de los que tenemos constancia escrita.
En 1863, Felipe de Ariño solicitó la cesión de la propiedad de Atapuerca por 60 años, con la finalidad de hacer investigaciones en su interior, así como de realizar un plano de la misma.
En 1864, Casiano de Prado incluye en su catálogo de cuevas españolas las cavidades de Atapuerca y Ojo Guareña. 
En 1868 Aparece publicada la Descripción con planos de la Cueva Llamada de Atapuerca  (Pedro Sampayo y Mariano Zuaznávar, 1868), que incluye una guía descriptiva y analiza los aspectos morfológicos y geológicos, así Como algunos de los arqueológicos y paleontológicos. 
En 1890 se otorga la concesión minera de la Cueva de Atapuerca a Ramón Inclán. En la solicitud, se incluía una copia de los planos de Sampayo y Zuaznávar a la que se habían añadido los perfiles de El Silo (Sima de los Huesos) y La Galería de las Estatuas.
Entre 1896-1901 La Sierra Company Limited construyó una línea férrea de vía estrecha desde Monterrubio de la Demanda a Villafría, a las puertas de Burgos. La idea era transportar el carbón y el mineral de hierro desde la Sierra de la Demanda hasta el enlace con la línea Burgos-Bilbao. Hacia 1910, la línea férrea dejó de funcionar. Las obras dejaron al descubierto varios yacimientos, al atravesar las estribaciones de la Sierra de Atapuerca.
En 1910 Jesús Carballo describió restos cerámicos, óseos, faunísticos, algunos de especies ya extinguidas, y muestras de arte rupestre de la Cueva Mayor.
En 1912 Henri Breuil y Hugo Obermaier profundizaron en el estudio del arte rupestre de la Cueva Mayor, desmintiendo alguna de las figuras publicadas por Carballo y describiendo nuevos motivos en diferentes galerías, así como en la Cueva del Silo (Breuil y Obermaier, 1913). 
En 1926, el geólogo José Royo y Gómez cita por vez primera (Royo, 1926) los rellenos pleistocenos de la Trinchera. También describe Cueva Mayor y Cueva del Silo.
Entre 1930 y 1936, aproximadamente, pueden datarse dos croquis de Cueva Mayor y Cueva del Silo realizados por José Ruiz Goyo. Gracias a ellos, podemos vislumbrar los importantes cambios provocados a mediados del siglo XX por la cantera localizada junto a su entrada (Ortega, 2009).
Una cantera, en la década de 1950, tropezó en su avance con una gran cavidad, casi colmatada de sedimentos, la Cueva del Fantasma. Se trabaja en ella desde 2015.
La exploración y estudio de cavidades en la provincia de Burgos se reanudó en 1951, con la creación del Grupo Espeleológico Edelweiss. En 1954 el grupo comienza sus trabajos en la Sierra de Atapuerca. En 1962, bajo la dirección de José Luis Uribarri, se descubren los primeros restos de fauna fósil en el yacimiento de la Trinchera del Ferrocarril de Atapuerca (Osaba, 1963).
En compañía del director del Museo Arqueológico Provincial de Burgos, Basilio Osaba, y de diversos periodistas y fotógrafos, el 15 de abril de 1963, se realizaron diversas catas en las que apareció un bifaz achelense de cuarcita verdoso que sirvió para contextualizar el yacimiento en el Paleolítico Inferior (Osaba, 1965). Posteriormente indicaron la existencia del yacimiento, tanto a Miquel Crusafont como a Francisco Jordá. 
Sima de los Huesos. Aranburu, Arsuaga y Sala, 2015.

SCi: Sala de los Cíclopes; 

OC: Chimenea obstruida.

C1, C2, C3: Chimeneas

SH: Sima de los Huesos.

SR: Rampa.

ST: Cima.

SRB, SRM, SRA: Pozos de sondeo en Rampa Baja, Rampa Media y Rampa Alta.

Descripción

La Trinchera del Ferrocarril es una zanja artificial excavada durante las obras de trazado de la vía férrea. Forma un arco de 500 m de longitud que discurre en dirección NS por la parte meridional de la Sierra. No supera los 20 m de altura y en ella se localizan cavidades seccionadas rellenas de sedimentos de distintos orígenes. Tres de ellas constituyen yacimientos arqueológicos. De norte a sur:

Estratigrafía y dataciones de la Sima del Elefante. Arturo de Lombera-Hermida et al, 2015.
  • Sima del Elefante o Trinchera del Elefante (TE).
    • Es la cavidad más meridional.
    • 25 m de potencia y 15 m de anchura.
    • 21 unidades sedimentarias agrupadas en tres fases:
      • Fase III: TE21-TE20.
        • Estéril.
      • Fase II: TE19-TE15.
        • TE19-TE18 (Trinchera Elefante Upper Red Unit, TE-URU) se ha datado a partir de datos biocronológicos en 350-250 ka (MIS 9-8), El análisis por series de uranio de una costra estalacmítica recuperada en el techo de TE18 ha aportado dataciones de 307 y 255 ka. Esto sugiere que TE19 tiene una cronología posterior a 255 ka. Contienen abundantes restos de fauna.
        • En la base de de la TE17 se da un cambio de polaridad. Los sedimentos por debajo corresponden al subcrón Matuyama (> 780 ka).
        • Se han recuperado 41 restos líticos, 36 de ellos en TE19, de Modo 2.
      • Fase I: TE14- TE7. Lower Red Unit (TE-LRU).
        • El Nivel TE9c se ha datado por análisis de núcleos cosmogénicos en 1,22 Ma.
          • Se han recuperado una mandíbula, una falange y un fragmento de húmero asignados incialmente un Homo antecessor y actualmente a Homo sp., asociados a industria lítica Modo 1.
        • El Nivel TE9d se datado en ca 1,3 Ma.
          • Se han recuperado huesos de fauna con marcas de corte y un fragmento de lasca de sílex.
        • Se han Recuperado 86 artefactos líticos, en su mayoría de sílex (33 corresponden a TE9c). La materia prima provenía de las proximidades. Una lasca de sílex procede de TE8, evidenciando la actividad antrópica más antigua hallada en Atapuerca. El conjunto corresponde al Modo 1.
        • Más de diez mil restos de fauna (Faunal Unit 1). Algunos de ellos, en su mayoría de ungulados en las unidades TE-13, TE-12 y TE-9, presentan marcas de corte y fracturación. También se ha identificado actividad antrópica en animales pequeños, como aves, tortugas y conejos. El acceso fue primario. Los restos apuntan a ocupaciones de baja intensidad en zonas próximas a la entrada de la cavidad.
Estratigrafía y dataciones de Gran Dolina. José María Bermúdez de Castro et al, 2013.
  • Gran Dolina (TD).
    • Relleno de cueva de al menos 25 m de grosor. Por la parte superior, continúa hacia la Sierra de Atapuerca, con un relleno de 6 m de altura.
    • Hace ca 1 Ma Gran Dolina sufrió un derrumbe de su techo, convirtiéndose en una trampa de más de 15 m de profundidad.
    • Unidades sedimentarias:
      • TD11
        • Arqueológicamente estéril.
      • TD10
        • La mayor acumulación de restos arqueológicos de Atapuerca. 120.000 restos de fauna y 35.000 de industria lítica. Diversidad y estandarización de las secuencias de explotación. Son predominantes los métodos centrípetos de extracción de lascas. Los sedimentos del nivel TD10 se fueron depositando lentamente a lo largo de 200 ka, un período en el que la cueva de la Gran Dolina estuvo habitada por humanos durante largos períodos de tiempo.
        • TD10.1
          • Los hallazgos líticos en la base podrían representar la evolución local del Modo 2 al Modo 3.
          • Amplio espectro de presas.
        • TD10.2
          • Caza especializada de Bison sp. Cazadero utilizado durante varios eventos estacionales de caza comunal en los que rebaños completos de bisontes fueron sacrificados para ser explotados intensamente. El repetido uso estacional de un punto en el territorio para el desarrollo de tareas específicas muestra ciertas similitudes con el patrón logístico de gestión de los recursos y nos informa sobre la emergencia de habilidades cognitivas, tecnológicas y sociales.
        • TD10.3
          • El tramo medio se ha datado en unos 0,45 Ma de antigüedad, documentando una menor concentración de restos con evidencias de actividad humana que en las capas más altas. Han aparecido pocos instrumentos líticos, y los huesos con marcas de procesado por parte de Homo son escasos. Destaca la alta representación de grandes carnívoros.
        • TD10.4
          • La excavación de la parte inferior de TD10 proporcionó una gran acumulación de industria lítica, en la que destaca una proporción inusual de bifaces.
      • TD9
        • Cuatro piezas líticas.
      • TD9/8.
        • Sin evidencias de cultura material.
      • TD8.
        • Acumulación faunística con predominio destacado de gamos (Dama vallonnetensis) y presencia ocasional de carnívoros. Marcas de mordedura de carnívoros. Varios tipos de ocupaciones incluyendo guarida de hiénidos.
        • No hay evidencias de cultura material.
      • TD7.
        • En el techo de la unidad, se encuentra el límite paleomagnético Matuyama-Brunhes.
        • Restos de Stephanorhinus etruscus y Praeovibos en conexión anatómica, lo que sugiere una posible reactivación de la trampa natural.
      • TD6-2.
        • Datada entre hace 0,96-0,79 Ma.
        • Ha proporcionado alrededor de 170 huesos de Homo que han permitido la definición de Homo antecessor, así como más de 300 artefactos líticos de sílex, cuarcita, arenisca, caliza y cuarzo, de tecnología Modo 1 y fósiles de mamíferos. Los depósitos sugieren un entorno con un arroyo que cruza la cueva por el medio de la cavidad, adaptándose al paleo-relieve, inundando la parte sureste de la cueva. Con el tiempo, las entradas de flujos de escombros de una entrada sub-vertical al noroeste interrupieron la corriente. 
        • Se distinguen tres grupos de fósiles de Homo:
          • Un grupo de fósiles dispersos en la facies D1 de la capa TD6.2.2 Torreón, en el noroeste y en la facies F de las capas TD6.2.2 y TD6.2.3. 
            • TD6.2.2 está formada por escombros alóctonos que se introdujeron en la cueva por una entrada sub-vertical. Los fósiles de Homo se hallaron muy juntos en la parte noroeste.
            • TD6.2.2 y TD6.2.3 son depósitos sedimentarios procedentes de llanuras de inundación y escombros. Los fósiles de Homo aparecieron dispersos.
            • Tanto los fósiles de Homo como los otros restos arqueológicos, fueron arrastrados por los procesos de flujo de escombros desde el exterior.
          • Fósiles en la facies A, capas TD6.2.2, TD6.2.1 y TD6.1.2.
            • La facies A se formó gracias debido a un flujo de canal que arrastró gravas de piedra caliza al interior de la cueva. Los fósiles de Homo se incluyen en las gravas, y su tamaño está dentro del intervalo de la grava.
          • Fósiles en la facies F. Este grupo constituye la acumulación principal, en la capa TD6.2. 
            • La facies F es el resultado de dos procesos geológicos.
              • Sedimentos procedentes de una llanura de inundación que entraron en la cueva por la entrada principal de la cueva, al noroeste.
                • El entorno de inundación no tuvo suficiente energía para arrastrar clastos calizos o restos fósiles.
              • Flujo de escombros que se introdujeron en la cueva por una entrada secundaria ubicada al sur y que arrastró clastos y fósiles.
        • Por consiguiente, la actividad de los Homo se habría desarrollado fuera de la cueva, pero muy cerca de ella: la excelente conservación tafonómica de los huesos indica un tiempo muy corto a la exposición externa, un transporte rápido y en distancias muy cortas. Una consecuencia de esta hipótesis es que la datación de los correspondientes fósiles podría ser más antigua de la del nivel, que se ha datado en 960 ka.
        • Los restos de fauna presentan marcas de corte y fracturas intencionales, incluyendo huesos del propio antecessor, lo que indica canibalismo.
        • La industria lítica utiliza todas las materias primas aptas del entorno, con todas las fases representadas de la cadena de producción. Estrategias de explotación variadas. Aparece el retoque por vez primera en Atapuerca.
      • TD6-3 y TD5.
        • Restos faunísticos. Sobre todo hiénidos que ocuparon la unidad como cubil, alternado con osos.
        • Restos de ocupación de Hominini, Pero en menor medida.
      • TD4-3. 
        • Restos faunísticos, en particular, de Ursus dolinensis. La cueva era su lugar de hibernación y algunos ejemplares cayero a la sima. También restos de ungulados, algunos con marcas de corte, lo que indica que los humanos realizaban accesos primarios sobre los animales que se precipitaban a la sima.
        • Pequeña colección de artefactos de cuarcita con talla sencilla.
Dataciones y estratigrafía del yacimiento Galería. Paula García Medrano et al, 2014.
  • Galería.
    • Ubicado a 50 m al sur de Gran Dolina.
    • Modo 2 asociado a abundantes restos faunísticos. 7 tipos de materia prima obtenidas en fuentes situadas a menos de 5 km. Cadenas operativas muy fragmentadas. Gran parte de la talla es alóctona. La talla autóctona es expeditiva. Instrumentos utilizados principalmente para carnicería, pero también para trabajo sobre piel y vegetales.
    • La mayoría de los restos faunísticos pertenecen a herbívoros, con marcas de carnívoros y en menor medida de humanos.
    • Se trata de una cueva a la que accedieron los seres humanos y los carnívoros, por una entrada 2 m al oeste de la Covacha de los Zarpazos, con el fin de obtener la biomasa animal de los herbívoros que habían caído en la cueva a través de un eje natural (TN). El registro arqueológico es incompleto y fragmentado, ya que es producto de un dinámica muy cambiante.
    • Fragmento de mandíbula y fragmento craneal asignados a Homo heidelbergensis.
    • Dividido en tres sectores.
      • Tramo central (TG).
      • Covacha de los Zarpazos (TZ) al norte.
      • Trinchera norte (TN) al sur. Conducto vertical abierto al exterior.
    • Cinco unidades litoestratigráficas y un paleosuelo.
      • GIV
        • El espeleotema que sella la unidad y la secuencia en el sector TG se ha datado en 118 y 200 ka por series de uranio y ESR rerspectivamente.
        • Más de un centenar de restos entre líticos y faunísticos.
      • GIII
        • GIIIa, datada en 0,28-0,22 Ma, con abundantes restos de fauna, principalmente de caballos y ciervos pero también de carnívoros, e industria achelense. En la parte inferior, se han recuperado restos de fauna e industria lítica principalmente en sílex. También se han recuperado cantos de cuarcita que fueron utilizados como percutores o machacadores de huesos y un núcleo de sílex neógeno de grandes dimensiones.
      • GII.
        • Datada en 500 ka.
      • GI
        • Arqueológicamente estéril.
        • En la base, se ha detectado la transición Matuyama-Brunhes.
Estratigrafía y dataciones de la Sima de los Huesos. Lee J. Arnold et al, 2014.
20 m por encima de la Trinchera del Ferrocarril se encuentra la Cueva del Fantasma, el yacimiento más amplio de la Sierra, con unos 300 m2, actualmente en preparación para su excavación. Algunas herramientas recuperadas pertenecen al Musteriense.

A menos de 1 km de la Trinchera del Ferrocarril está situado el complejo Cueva Mayor (Cueva de Atapuerca)-Cueva del Silo (Cueva del Valhondo), que con 3.700 m topografiados, es una de las mayores cavidades conocidas en la Cuenca del Duero.
La cavidad se estructura en tres niveles: Cueva Mayor da acceso a los dos superiores, mientras que Cueva del Silo lo hace al nivel más bajo.
La entrada de Cueva Mayor se abre en el fondo de una fractura, dando acceso a un cómodo Portalón.
Desde Cueva Mayor se accede a una amplia galería de dirección SSE-NNW, cuyo primer tramo es conocido como Salón del Coro. Tras dejar al W el acceso al nivel intermedio, se abre la Galería de las Estatuas.
El nivel intermedio es de dimensiones sensiblemente menores. En dirección NNW recibe el nombre de Galería Baja y en en dirección SSE el de Galería del Silo. En el tramo central de la Galería Baja se observa la existencia de una antigua entrada colmatada. La Galería termina en el relleno de la Sima del Elefante, en la Trinchera, otra antigua entrada colmatada.
Tras superar una estrechez, la Galería del Silo permite acceder a la Sala de los Cíclopes, en cuyo extremo SW se encuentra el Tubo de los Vientos, punto de enlace con la Cueva del Silo. En el extremo SE de la sala, próxima a otra antigua entrada colmatada, se abre la Sima de los Huesos, conocida anteriormente como El Silo, a 500 m de la entrada de Cueva Mayor. Se trata de una sima vertical de 13 m de profundidad: una rampa inclinada de 10 m de longitud que salva un desnivel de 5 m para llegar a una pequeña cámara y una cámara de 8 m de longitud y 3 de anchura.
Por el otro extremo del Portalón se accede a la Galería del Sílex, el conducto más amplio de toda la cavidad.

Estratigrafía, plano y sección de la Sima de los Huesos. Sala et al, 2016.
  • Sima de los Huesos (Aranburu, Arsuaga y Sala, 2015).
    • Unidad aloestratigráfica AU-5
      • LU-12. Bloques de piedra caliza desprendidos del techo de la cavidad.
      • LU-11. Similar en composición a LU-7 y LU-9. Rico en guano de murciélago. Originado por caída de sedimentos desde las chimeneas. Datación similar a LU-7.
      • LU-10. Colada extensa. Indica un hiato en la deposición de sedimentos. Formada por el agua que gotea del techo cubriendo fósiles de oso. El espeleotema ha proporcionado una datación de ca 70 ka.
      • LU-9. Similar a LU-7, pero sin macrofósiles, originado por caída de sedimentos desde las chimeneas. Espesor muy irregular.
    • Unidad aloestratigráfica AU-4.
      • LU-8. Colada de 2 cm de espesor.
      • LU-7. (Café Con Leche Clay o CCLC, debido a su color marrón claro). Espesor variable, alcanzando 150 cm. Limo arenoso, compuesto esencialmente por cuarzo, calcita, filosilicatos, principalmente illita, y una baja proporción de feldespato (plagioclasa y feldespato potásico). Las partículas de grano grueso incluyen bloques de piedra caliza desprendidos de las paredes y el techo, guijarros muy redondeados de  piedra caliza y dolomita, fragmentos de guijarro cimentado, fragmentos de espeleotemas, margas centimétricas y clastos de arcilla roja, una gran acumulación de fósiles de carnívoros, principalmente U. deningeri y unos pocos fósiles de Hominini de pequeño tamaño. Los huesos y clastos están flotando, ya sea en la matriz o en contacto unos con otros y la distribución no es homogénea. Los guijarros de piedra caliza y dolomita y los fragmentos de conglomerado son alóctonos. Los sedimentos alóctonos se han datado por pIR-IR y TT-OSL en 428 ± 13 ka y 416 ± 17 ka, respectivamente (Arnold et al, 2014).
    • ES-3. Superficie erosiva muy irregular acompañada por un hundimiento en la zona central, limitado por pequeñas fallas normales en el depósito de arena. Presencia de grandes intraclastos incorporados de las unidades inferiores.
    • Unidad aloestratigráfica AU-3. Se forma a partir de cuatro procesos alternos: el goteo de agua con decantación de arcilla en todo el conducto, flujos de lodo procedentes de la rampa y flujos de agua que erosionan las unidades subyacentes, formación de cristales en balsas de agua no perturbadas y caídas del lecho rocoso y la cornisa.
      • LU-6 (Upper Red Clay o URC). Arcillas rojas con más calcita que en LU-5. Adoquines de diferentes litologías, derivados de estratos más antiguos. Alta densidad de fósiles de carnívoros y algunos fósiles de Hominini en contacto. Espesor muy irregular entre 0-50 cm. Polaridad normal. Espeleotemas muy frágiles, en posición original, formados a partir de agua estancada: escamas muy finas de carbonato y cristales gruesos intersticiales. Es producto de la infiltración del suelo a través de fisuras en el sistema de cuevas y goteo de agua. La datación de uno de estos cristales por T-series arrojó una edad media de 434 + 36 / -24 ka.
Los cráneos de la Sima de los Huesos. Sala et al, 2016.
        • LU-6 contenía la mayor acumulación de fósiles de Hominini jamás encontrada en un sitio del Pleistoceno Medio. Los restos fueron clasificados como Homo heidelbergensis. Un estudio reciente (Arsuaga et al, 2014) confirma que el paleodemo de la Sima de los Huesos pertenece al clado neandertal, aunque más primitivo. Un genoma mitocondrial casi completo recuperado de un fémur no está relacionado con el de los neandertales, sino con el de los denisovanos (Meyer et al, 2014). La distribución era caótica; los elementos más completos por lo general adyacentes a la pared norte; más de 100 fósiles de pequeño tamaño se recuperaron de los sedimentos de la rampa.
        • También aparecieron muchos fósiles de Ursus deningeri y un pequeño número de otros taxones de carnívoros así como restos de microfauna.
        • Se halló una única herramienta de piedra: un hacha de mano.
      • Entre LU-6 y LU-5 no hay superficie erosiva significativa.
      • LU-5 (Lower Red Clay o LRC). Arcillas rojas con más cuarzo que en LU-6. Fósiles de Hominini y oso inconsecuentes con la unidad litoestratigráfica. Espesor máximo 50 cm. Huellas de polarización invertida en algunas muestras 
    • ES-2. Erosión por corriente de agua, sin deposición asociada.
    • Unidad aloestratigráfica AU-2.
      • LU-4. Espeleotema. 3-6 cm de espesor.
      • LU-3. Sedimento detrítico. Depósito de arena fluvio-cárstico alogénico con un máximo espesor de 1,2 m. Estéril. Polaridad invertida.
    • ES-1. Superficie de erosión.
    • Unidad aloestratigráfica AU-1.
      • LU-2, cristalino grueso de 10 cm de espesor. Espeleotema datado en 856 + 110-65 ka (Arsuaga et al, 2014).
      • LU-1, la unidad más baja, comprende margas blancas con ostrácodos del Mioceno Medio.
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Estratigrafía de la Sima de los Huesos. Aranburu, Arsuaga y Sala, 2015.
  • El Portalón.
    • Secuencia estratigráfica muy bien conservada de más de 9 m, con evidencias de la prehistoria reciente (10 ka).
  • Galería de las Estatuas.
    • Niveles de hasta 50 ka.
    • Se ha recuperado una falange neandertal junto con herramientas fabricadas en un amplio espectro de materiales, desde sílex a cuarcitas de todo tipo, en el que están representados lascas en bruto, raederas, denticulados y alguna punta, típicas de los neandertales.
En el extremo meridional de la Sierra de Atapuerca, a 1.033 m sobre el nivel del mar, se abre la Cueva del Mirador. Contiene 14 m de depósitos del último Pleistoceno y 6 m del Holoceno.

Una prospección arqueológica entre 1999-2003 descubrió 180 asentamientos al aire libre, 30 de ellos datados en MIS 4-3, la cronología correspondiente a los neandertales.

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Sección de la Sima de los Huesos y esquemas de la formación de las unidades aloestratigráficas 3 (A) y 4 (B).  Aranburu, Arsuaga y Sala, 2015.

Excavaciones y Estudios

  • 1964. F. Jordá inicia la primera campaña de excavación en la Sierra.
  • 1965. El Grupo Espeleológico Edelweiss (GEE) inicia una nueva topografía de las cavidades y enlaza la Cueva del Silo y la Cueva Mayor.
  • 1966. Campaña de excavaciones dirigidas por Jordá, con el apoyo del GEE.
  • 1972. El GEE descubre la Galería del Sílex.
  • 1973. J. M. Apellániz excava el yacimiento del Portalón de Cueva Mayor, en la primera de las once campañas que realizaría (hasta 1983). Fruto de estos trabajos, con la colaboración del GEE, son dos monografías sobre la Galería del Sílex (1976 y 1987).
  • 1976. T. Torres comienza a excavar en la Trinchera y en la Sima de los Huesos. Este último yacimiento proporciona el primer resto humano descubierto en Atapuerca, la mandíbula AT-1.
  • 1977-1980. Replanteamiento topográfico de Cueva Mayor-Cueva del Silo.
  • 1978. Unas voladuras de maniobras militares permiten el descubrimiento de la Cueva de los Zarpazos.
  • 1979. Nueva topografía de la Galería del Sílex.
  • 1980. Se inician las excavaciones en Galería. Las primeras intervenciones habían sido efectuadas en 1976.
  • 1981. Se publica un estudio de todas las cavidades de la Sierra de Atapuerca (Martín et al).
  • 1981-1989. Primeras intervenciones arqueológicas sistemáticas en Gran Dolina, afectando a una superficie de excavación de 30 m2 de TD10. A finales de los ochenta, en una prueba militar de explosivos, se perdieron parte de los sedimentos de los niveles TD4, TD5 y TD6.
  • 1982-1995. Excavaciones sistemáticas en el yacimiento Galería.
  • 1983. Emiliano Aguirre plantea las bases para el futuro de Atapuerca en un artículo.
  • 1983. Estudio geomorfológico de la Sierra de Atapuerca (Zazo et al.).
  • 1984. Se inician las excavaciones sistemáticas en la Sima de los Huesos.
  • 1986. Primeras Intervenciones arqueopaleontológicas en la Sima del Elefante. Muestreo. Emiliano Aguirre.
  • 1987. Primera monografía sobre Atapuerca (Aguirre et al.).
  • 1990. El profesor y propulsor de las investigaciones y excavaciones de los yacimientos de la Sierra de Atapuerca, Emiliano Aguirre, se jubila y es sustituido por J.L. Arsuaga, J.M. Bermúdez de Castro y E. Carbonell, directores de las excavaciones hasta la actualidad.
  • 1990-1991 Se excava el nivel TD4-3, el más antiguo de Gran Dolina con actividad antrópica. Se recogieron restos de caballos, ciervos, osos y rinocerontes, así como cuatro herramientas de cuarcita muy toscas.
  • 1991. Aparecen instrumentos líticos Modo 1, junto a gran cantidad de fósiles de animales, en el nivel TD4 en la base de la Gran Dolina, datados en unos 900 ka.
  • 1992. Se recuperan tres cráneos de la Sima de los Huesos. En Gran Dolina, se levanta el techo de la cueva y quedó expuesto a la intemperie TD11. Se colocó por ello una enorme cubierta.
  • 1993. Primera publicación sobre Atapuerca en revistas internacionales de primer nivel (Arsuaga et al.).
  • 1993. Sondeo de 9 m2 en Gran Dolina confirmando la Presencia de Materiales paleoarqueológicos en Todos Los Niveles Salvo TD2-1.
  • 1994. Comienzo de la Excavación Sistemática de la Sima del Elefante.
  • 1994-1995. En Gran Dolina aparecen fósiles humanos junto con abundantes herramientas líticas Modo 1 en el nivel TD6, datados en unos 800 ka.
  • 1996. Se inician las excavaciones en la Sima del Elefante.
  • 1996. Se inicia la excavación en extensión de Gran Dolina afectando una una superficie de más de 95 m2.
  • 1996. Simposio Atapuerca y la Evolución Humana en la Fundación Ramón Areces.
  • 1997. El Equipo Investigador de Atapuerca (EIA) define la especie Homo antecessor (Science; Bermúdez de Castro et al.). Monografía sobre la Sima de los Huesos en Journal of Human Evolution (Arsuaga et al.).
  • 1998. Se encuentra un bifaz en la Sima de los Huesos.
  • 1998. Primera monografía divulgativa sobre Atapuerca (Cervera et al.).
  • 1999. Se inicia la excavación de la Cueva del Mirador.
  • 1999. Monografía en Journal of Human Evolution sobre TD6 de Gran Dolina (Bermúdez de Castro et al.) y Trinchera-Galería (Carbonell et al.).
  • 1999. Exposición Atapuerca, nuestros antecesores en el Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.
  • 2000. Se recupera una herramienta lítica de los niveles inferiores de la Sima del Elefante.
  • 2000. Empiezan las excavaciones en el yacimiento del Portalón de Cueva Mayor.
  • 2001. Se define la especie Ursus dolinensis.
  • 2001. Monografía en L'Antropologíe (Carbonell et al.).
  • 2002-2010. Excavaciones en el yacimiento Galería.
  • 2003. Se encuentran nuevos fósiles de Homo antecessor en TD6.
  • 2003. Exposición en el Museo Americano de Historia Natural de Nueva York.
  • 2004. Tesis doctoral de Alfonso Benito sobre la geomorfología y los paisajes neógenos y cuaternarios de la Sierra de Atapuerca y Valle Medio del río Arlanzón.
  • 2006. Publicación divulgativa sobre Atapuerca (Arsuaga et al.).
  • 2007. Se descubren restos de Homo antecessor datados en más de 1,2 Ma. Portada en Nature (Carbonell et al., 2008).
  • 2008. Publicaciones de Ortega sobre el Portalón de Cueva Mayor.
  • 2009. Tesis doctoral de Ana Isabel Ortega sobre la evolución geomorfológica del karst de Atapuerca.
  • 2010
    • Sima del Elefante. Excavación en la zona central y norte. Fauna correspondiente a un paisaje de zonas arbóreas con otras algo más abiertas. Hallazgo de dos piezas líticas y huesos con marcas de corte en sedimentos por debajo de 1,2 Ma.
    • Gran Dolina. Comienza la excavación del nivel TD6-3 y continúa la del nivel TD10-2. En este último se recuperan miles de restos faunísticos y de industria lítica, que ponen en evidencia una especialización en la explotación del bisonte con herramientas de sílex.
    • Galería de las Estatuas. Se amplían las áreas de excavación y se recuperan restos de fauna e industria lítica musteriense entre 50-45 ka.
    • Sima de los Huesos. Se termina de recuperar un cráneo cuyos primeros fragmentos se hallaron en 2009.
    • Hotel California. Se excavan cinco niveles arqueológicos del Paleolítico Medio y se da por clausurada la excavación comenzada en 2006 en la que se recuperaron cerca de un millar de herramientas de piedra, realizadas por neandertales.
  • 2011
    • Sima del Elefante. Se llega a la base del nivel TE9c.
    • Galería. Se reanudan los trabajos tras quince años de inactividad. Se interviene en la unidad GIV de la que se recuperan restos faunísticos y herramientas de sílex.
    • Gran Dolina. Finaliza la excavación de TD6 y comienza la excavación de TD5, en el que se recuperan restos de microfauna que sugieren un ambiente fresco y húmedo en el exterior y huesos de osos. Continúa la excavación de TD10-2, en el que se recuperan de nuevo miles de restos de fauna y líticos que confirman la especialización humana en el bisonte.
    • Galería de las Estatuas. Se recupera fauna e industria lítica musteriense.
    • Sima de los Huesos. Se halla un gran número de fósiles de oso y fragmentos humanos, entre los que destaca un fragmento de fémur.
  • 2012
    • Sima del Elefante. Continúa la excavación de TE9, con la recuperación de restos de fauna.
    • Gran Dolina. Se excava TD4, donde aparece un cráneo de oso y un núcleo de sílex. En TD10, un bifaz de sílex y otro de cuarcita.
    • Galería de las Estatuas. Se recupera fauna e industria lítica musteriense.
    • Sima de los Huesos. Se recuperan varios restos humanos: un fragmento del hueso occipital del cráneo, gran parte de un húmero y una mandíbula (con muchos de sus dientes) y una tercera falange del dedo meñique del pie.
    • Fuente Mudarra. Se inician las excavaciones.
  • 2013
    • Sima del Elefante. Se recupera una pieza de industria lítica en sílex cretácico del Modo 1 en el nivel TE8. Este nivel esta cerca del límite aceptado para la primera ocupación de Europa Occidental que se sitúa en 1,5 Ma.
    • Gran Dolina. En TD6, se termina de liberar un escápula infantil hallada en 2005. Se termina la excavación de TD10.2. En TD4 se recupera industria lítia que confirma la ocupación humana hace 1 Ma.
    • Galería. Se excava el subnivel GSU-3, datado entre 0,24-0,22 Ma, recuperándose restos faunísticos y algunas herramientas en sílex y arenisca correspondientes a las últimas ocupaciones de Galería.
    • En Sima de los Huesos y Galería de las Estatuas se realizan estudios geológicos y topográficos.
    • Fuente Mudarra. Se excava en un nivel de hace 50 ka, del que se recuperan herramientas líticas.
  • 2014
    • Sima del Elefante. Se excavan TE9c y TE9d, recuperándose restos de fauna con señales de intervención antrópica. En TE9d (más antiguo que 1,2 Ma) aparece una lasca de industria lítica en sílex neógeno.
    • Gran Dolina. Se excava el techo del nivel TD10.3, de unos 420.000 años de antigüedad, en el que aparecen unos pocos instrumentos líticos y fósiles de caballo. En TD4 se descubren algunas herramientas de sílex que seguramente sirvieron para procesar las carcasas de los animales atrapados en el foso. Un análisis paleomagnético indica que desde el nivel TD7 hacia abajo, todos los sedimentos son más antiguos de 780 ka.
    • Galería. La unidad GIIlb, datada en 260 ka, ha proporcionado más de 500 restos de fauna y más de 40 restos líticos: lascas de sílex neógeno, utilizadas para descarnar a los animales, y bases naturales de cuarcita, usadas como percutores para romper huesos y/o retocar las herramientas. Los hallazgos sugieren que los Homo entraron en Galería de manera esporádica para aprovechar a los animales que caían a través a de la trampa natural situada al Este de la cavidad. La actividad de carnívoros también ha sido identificada a través de mordeduras en los restos abandonados por los humanos.
    • Sima de los Huesos. Se hallaron nuevos fósiles humanos.
    • Galería de las Estatuas. Se recuperaron restos de fauna y piezas de industria musteriense. La cronología de los niveles superiores se sitúa en torno a los 50-45 ka.
    • Fuente Mudarra. En el nivel, 4b se recuperan cientos de restos que indican que en este lugar se realizaban labores de manufactura de instrumentos líticos de sílex y cuarcita hace 50 ka.
  • 2015
    • Sima del Elefante. Se excavó la base del nivel TE9c y se destapó TE9d en prácticamente toda la superficie de excavación. Este nivel contenía restos arqueopaloentológicos de gamos o ciervo gigante, que en algunos casos presentaban marcas de corte producidas por los Homo. Se efectuó un sondeo bioestratigráfico (de unos dos metros cuadrados) en el nivel TE7 con el fin de conocer la potencia del paquete sedimentario, comprobando su riqueza paleontológica, como se aprecia con los restos de ciervo gigante e hipopótamo, así como con los abundantes restos de micromamíferos.
    • Gran Dolina. Se trabajó en el tramo medio del nivel TD10.3, de unos 0,45 Ma de antigüedad, documentando una menor concentración de restos con evidencias de actividad humana que en las capas más altas. Han aparecido pocos instrumentos líticos, y los huesos con marcas de procesado por parte de Homo son escasos. Destaca la alta representación de grandes carnívoros. En TD4 se excavaron 15 m2 y se recuperaron algunas herramientas líticas junto con restos de fauna.
    • Galería. Se excavó Unidad GIIIa, datada en 0,27 Ma, en toda la superficie intervenida, proporcionando abundantes restos de fauna, principalmente de caballos y ciervos pero también de carnívoros, y algunas herramientas líticas.
    • Sima de los Huesos. Finalizó la excavación del área AU-3, recuperando nuevos e importantes fragmentos craneales, corroborando la cronología avanzando en la localización de la antigua entrada a la cavidad.
    • Galería de las Estatuas. Se han recuperado restos líticos y de fauna cazada, principalmente équidos y ciervo, en muchos casos con marcas de corte. Hay evidencias de que los carnívoros, como la hiena manchada, también utilizaron la cavidad de manera esporádica.
    • Fuente Mudarra. Se trabajó en el Nivel 4B, datado en hace 56 ka, recuperando herramientas de sílex y cuarcita, sobre todo restos de la fabricación de cuchillos, raederas y denticulados. Las huellas de uso estudiadas en los filos de estos útiles nos demuestran que los utilizaban con piel, carne y hueso.
    • Se iniciaron prospecciones mediante georradar (GR) y tomografía de resistividad eléctrica (TRE) en zonas próximas a la Trinchera del Ferrocarril para detectar posibles yacimientos. En la Cueva del Fantasma se ha procedido a la detección de posibles rellenos fosilíferos. Se realizó un sondeo mecánico en el lugar señalado por los análisis de GR y TRE para la posición de la cavidad que conecta las cuevas de la Gran Dolina y Covacha de los Zarpazos.
  • 2016
    • Sima del Elefante. Finalizó la excavación del nivel TE9d, con una cronología de ca 1,3 Ma, recuperando restos de aves de diferentes tamaños, oso, bóvido y ciervo. Algunos restos de herbívoro presentan marcas de corte y fracturación de los huesos largos. También se ha recuperado un fragmento de lasca en sílex cretácico. En la excavación de TE9d, se ha alcanzado el nivel TE7, que es el más antiguo de toda la Trinchera del Ferrocarril y del que solo se tenía evidencia en la zona sur del yacimiento.
    • Gran Dolina. Se ha trabajado en el tramo inferior del nivel TD10.3, de unos 450 ka de antigüedad. Apareció una menor concentración de restos que en las capas superiores, con representación de diversas especies de herbívoros y carnívoros. La actividad antrópica sobre estos restos es escasa. Está bien representada la cultura Achelense, con sus característicos bifaces y otros grandes instrumentos, aunque, en consonancia con la escasa actividad antrópica sobre los restos de fauna, la densidad de instrumentos es baja. Las excavaciones en TD4 permiten reafirmar la presencia humana. Entre los restos más destacables, aparte de la industria lítica, destacan multitud de astas de desmogue de diversos cérvidos y dos mandíbulas completas de jaguar europeo.
    • Galería. Se excavaron los niveles inferiores de la Unidad GIIIa, datada entre 280-220 ka, que ha proporcionado abundantes restos de fauna e industria lítica. Las herramientas son características del Modo 2 (Achelense). Se han recuperado lascas, bifaces y hendedores elaborados en distinta materia prima como es el sílex, la arenisca y la cuarcita. Los restos faunísticos recuperados (costillas, vértebras y elementos craneales) pertenecen principalmente a caballos, habiendo recuperado también elementos esqueléticos de otros herbívoros y carnívoros. Todo apunta a un aprovechamiento antrópico de los animales que caían por la trampa natural situada al Este de la cueva. Los grupos humanos del Pleistoceno Medio de la sierra de Atapuerca accedían a los animales y transportaban los elementos esqueléticos más ricos en masa muscular (extremidades), abandonando en Galería los restos pertenecientes a la caja torácica. Los huesos abandonados eran, posteriormente, aprovechados por los carnívoros, como lo atestiguan las múltiples mordeduras halladas en los restos.
    • Sima de los Huesos. Se ha trabajado en la delimitación del contacto entre las unidades estratigráficas 6 y 7 en la zona central del yacimiento. La unidad 6 contiene fósiles humanos y de carnívoros (mayoritariamente osos) y la 7 solo de carnívoros. El volumen de sedimento excavado de la unidad 6 es todavía limitado. No obstante, se han recuperado algunos fósiles humanos, que incluyen tres falanges, un extremo de tibia, otro de peroné y un tercero de húmero, parte de una clavícula y algunos fragmentos de costillas y de cráneo.
    • Galería de las Estatuas. Se ha profundizado en las dos áreas de excavación y se han recuperado restos de fauna y piezas de industria musteriense. Los restos de fauna incluyen équidos y lepóridos consumidos por los neandertales. La cronología de los niveles superiores se sitúa en hace ca 52-48 ka, y los estudios del polen indican que se produjo un cambio de paisaje, pasando de ser un ambiente abierto de tipo estepa a bosque abierto.
    • Fuente Mudarra. Se ha continuado excavando el nivel 4, muy rico en herramientas de piedra fabricadas por los neandertales. Por debajo del Nivel 4 se ha encontrado otro nivel en el que se está trabajando y en donde ya se han recuperado cientos de piezas de sílex con para descuartizar y tratar las pieles de diferentes animales.
    • La campaña de prospecciones geofísicas se ha centrado en el sector de Torcas, con el fin de conocer la morfología de las cavidades de Trinchera del Ferrocarril, con especial detalle de los yacimientos Gran Dolina, Galería y Elefante. Las prospecciones mediante la técnica de tomografía de resistividad eléctrica (TRE) se han desarrollado en el término de Torcas, con el objetivo de investigar el desarrollo de las cavidades del yacimiento de la Sima del Elefante y los conductos de Cueva Mayor y Cueva Peluda. Estas prospecciones han permitido conocer la presencia de nuevas cavidades, así como determinar el desarrollo y la posición de las antiguas entradas. Un conjunto de sondeos mecánicos se ha realizado en los lugares señalados por los análisis de GPR y TRE de la campaña de 2015 en la ladera de Torcas, confirmando la presencia del conducto de Dolina y Galería, con una sección de unos 9m, o la presencia de una nueva cavidad en cotas del primer piso.
  • 2017
    • Sima del Elefante. Se excavó TE7, sin indicios de ocupación humana.
    • Gran Dolina. La excavación de la parte inferior de TD10 proporcionó una gran acumulación de industria lítica, en la que destaca una proporción inusual de bifaces.
    • Galería. Se ha excavado la parte inferior de la Unidad GIIIa. En este tramo de la secuencia, datado en hace ca 270 ka, se han recuperado restos de fauna e industria lítica principalmente en sílex. También se han recuperado cantos de cuarcita que fueron utilizados como percutores o machacadores de huesos. Uno de los principales hallazgos corresponde a un núcleo de sílex neógeno de grandes dimensiones. Éste fue introducido intencionalmente en la cueva por los humanos como remanente de materia prima para producir lascas que les permitiesen procesar las carcasas de los animales caídos por la trampa natural en sucesivas visitas a la cueva. De este modo se reafirma el uso reiterado de la cavidad como lugar de obtención de comida.
    • Sima de los Huesos. Se recuperó la mitad de una mandíbula humana en una zona todavía no explorada.
    • Galería de las Estatuas. Se ha excavado en dos sectores distintos que corresponden al Pleistoceno Superior, momento en que la sierra de Atapuerca estaba habitada por Neandertales. En esta campaña se han recuperado una falange humana, restos de fauna e industria lítica. Se trata del primer resto neandertal localizado en Atapuerca, a la espera de confirmar si también lo es un parietal encontrado en 2016 en la Cueva Fantasma. De los restos de macrofauna, los más abundantes son los de équido y los de ciervo. Algunos de estos restos han sido fracturados en fresco para la extracción de médula y también muestran marcas de corte. En esta campaña también se ha recuperado un resto de lagomorfo con marcas de corte. La cueva fue también usada por carnívoros de forma esporádica. Este año se han recuperado restos de hiena, y por primera vez en este yacimiento, de lobo. Las herramientas de piedra recuperadas están hechas en dos tipos distintos de sílex, y destaca la presencia de raederas. También se ha recuperado un fragmento de diáfisis de un hueso largo de fauna que fue utilizado como retocador.
    • Fuente Mudarra. En el nivel 8, se ha recuperado un rico conjunto de sílex, cuarcita y cuarzo entre los que caben destacar percutores para golpear los nódulos de sílex, y las lascas y cuchillos resultantes, que se usaron unas veces allí mismo para descuartizar animales y trabajar madera, y otras se llevaron a otros lugares de la Sierra.
    • Cueva Fantasma. La retirada de unas 12.000 toneladas de roca del techo derrumbado de la cueva ha terminado por mostrarnos una superficie de unos 300 metros cuadrados. Los sondeos con testigo continuo y las prospecciones geofísicas llegan hasta los 15 metros de profundidad. En 2016, durante las labores de limpieza, apareció un parietal humano.

Bibliografía

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