domingo, 31 de marzo de 2013

Los primeros fabricantes

¿Qué homínidos comenzaron a elaborar instrumentos? Los únicos instrumentos tempranos preservados, son los líticos. Los argumentos para atribuir capacidad transformadora a una especie son:
  1. Que los instrumentos y los fósiles óseos aparezcan en el mismo nivel estratigráfico de un yacimiento.
  2. Que la conformación anatómica y el nivel de complejidad cerebral del espécimen haga suponer su capacidad para elaborar instrumentos.
La cuestión no es fácil cuando en el mismo yacimiento donde aparecen los artefactos líticos se encuentra más de una especie.
Las tradiciones culturales y las especies de homínidos no se corresponden de manera biunívoca. Es muy posible que la sustitución de las técnicas líticas sea una cuestión local con grandes lapsos de coexistencia en el tiempo.
Si tenemos en cuenta la utilización de objetos por parte de los chimpancés, su capacidad para usarlos en diferentes situaciones y su facilidad para desarrollar conductas complejas, la capacidad de construir herramientas aparece como una evolución las habilidades propias de un antepasado común al chimpancé y al ser humano.

Cultura Osteodontoquerática.

Dart (1949) relacionó la bipedia con otros cambios anatómicos:
-       La desaparición de los grandes caninos en los machos.
-       Premolares cortantes.
-       Los Australopithecus africanus, mediante herramientas fabricadas por ellos mismos, se dedicaron a la caza de animales pequeños y completaron el camino evolutivo de relación existente entre las sabanas abiertas, la bipedia y la eclosión de la cultura.
o    Llegó a esta conclusión examinando los hallazgos de la caverna de Taung, en lo que parecía ser una acumulación de desperdicios. Las víctimas fueron muertas mediante golpes violentos producidos por materiales puntiagudos. Los cráneos fueron abiertos para consumir el interior.
o    Sostuvo que los huesos habían sido utilizados como instrumentos para herir, machacar y cortar antes de los útiles de piedra.
-       Según Lucinda Blackwell y Francesco d’Errico. los patrones de uso de las herramientas óseas descubiertas en Swartkrans por Robert Brain, indican que fueron usadas por Parnthropus robustus para excavar termiteros. Los parántropos no modificaron los huesos, sino que seleccionaron los más adecuados a la función.
Robinson y Manson (1957) indicaron la presencia en el nivel 5 del Extensión Site de Sterkfontein de numerosos instrumentos líticos, signos inequívocos de la manipulación del material virgen para obtener herramientas. El nivel anterior, más antiguo, correspondiente al A. africanus no ofrece restos de instrumentos líticos. ¿Quiénes fueron los autores de estos instrumentos del Plio-Pleistoceno sudafricano?
Se deben tomar todo tipo de cautelas a la hora de atribuir la talla de los instrumentos muy antiguos a homínidos que forman especies simpátridas. Creemos que son unos seres en concreto los autores de las tallas porque la explicación evolutiva de ciertos homínidos se relaciona con el hecho de que fabricaban herramientas. Al encontrar los útiles damos por supuesto que quienes los tallaron fueron esos seres a los que concedemos de antemano la posesión de la manufactura. Se trata, en realidad, de un argumento circular.
-       Para Robinson (1962), se trataba de una mera utilización de piedras, palos, huesos y cualquier cosa que pudiera servir para obtener alimento.
-       Para Washburn, fueron las hienas ancestrales las que acumularon los restos, entre los que se encontraban los de los propios Australopithecus.

Homo habilis, primer fabricante.

En contra de la hipótesis original de Dart que asocia la bipedia, el cambio climático que da lugar a la extensión de las sabanas abiertas y la aparición de los primeros homínidos, los miembros más antiguos de nuestra familia (Orrorin, Australopithecus ramidus, afarensis y africanus) vivieron probablemente en el suelo del bosque tropical. Si la fabricación de herramientas está relacionada con la sabana abierta, el comienzo sería atribuible al Homo habilis.
Ø  En Olduvai, existen motivos sólidos para relacionar el habilis con la construcción de herramientas de piedra. Dio nombre a la primera de las culturas líticas: olduvaiense.
Analizando los restos de Swartkrans, Susman (1988) está convencido de que Paranthropus fabricó instrumentos líticos. Siendo aceptado de forma generalizada que era un ser de dieta vegetariana dura, cuesta trabajo entender para qué utilizaba unos instrumentos que se relacionan con la alimentación carnívora.
Analizando los restos fósiles y líticos de Olduvai I y II, Taung, Makapansgat, Sterkfontein, Kromdraai, Garusi y Peninj, Tobias dio las siguientes alternativas en cuanto a los creadores de los instrumentos líticos:
v  Se relacionan con la presencia simpátrida de dos especies: una de australopitecinos y otra de Homo.
v  Se relacionan solo con Homo.
o    Todos los yacimientos de Homo, contienen instrumentos líticos.
Tobias concluye que la especialización en la manufactura de herramientas líticas es una apomorfia de Homo, relacionada con desarrollos cerebrales que dotaron a nuestro género de la base neurológica precisa para el lenguaje.
Las pruebas más evidentes hacen pensar que los Homo habilis fueron los primeros en elaborar una industria lítica que sirviera para ampliar la dieta con carne de otros animales. Los hallazgos de Olduvai son concluyentes. El habilis dispondría de una mano adecuada y de una capacidad craneal (complejidad cerebral) que justificaría una organización cognitiva eficaz para el aprendizaje y enseñanza de la técnica lítica.
No obstante, hay que tener en cuenta que en el registro arqueológico aparecen primero las herramientas y luego los cráneos con capacidad cerebral incrementada.

Las manos de los homínidos antiguos

Mary W. Marzke (2013) ha revisado los estudios sobre la capacidad humana de manipulación de herramientas y sus correlaciones morfológicas.
La fuente más directa relativa a los agarres y movimientos de la mano que podrían haber sido necesarios en la prehistoria para la utilización eficaz y habitual de instrumentos líticos, proviene de los arqueólogos que han aprendido a replicar estas herramientas. Los primeros experimentos revelaron dos capacidades importantes para la fabricación de herramientas con martillo de percusión: La capacidad para controlar y estabilizar sendas piedras en cada mano al mismo tiempo y la capacidad para exponer las superficies de trabajo durante la eliminación de escamas, reduciendo al mínimo la parte de piedra cubierta por la mano mediante el uso únicamente del pulgar y las yemas de los dedos, evitando así el aplastamiento de los dedos. Durante estas actividades están fuertemente reclutados los músculos oponente del pulgar y otros del pulgar y el meñique. Un análisis cinemático de los movimientos de las extremidades superiores durante el golpeo, ha revelado que el gesto de la muñeca, de la extensión a la flexión, aumenta significativamente el trabajo mecánico y la fuerza. Estas capacidades no se han observado en chimpancés, pero en otros primates se han constatado algunos componentes.

Markze enumera las características morfológicas relacionadas con estas capacidades y comprueba su presencia en los homínidos para los que disponemos de evidencias:
  • En Ardipithecus ramidus, la relación de la longitud de los dedos con la del pulgar, medida indirectamente mediante los metacarpianos, es más similar a la de los monos del Viejo Mundo y de Proconsul. Estas características se atribuyen a la locomoción cuadrúpeda arbórea. Estaba presente el músculo extrínseco flexor profundo del pulgar.
  • La mano de los Australopithecus, presenta caracteres plesiomórficos de los primates arborícolas, longitud extrema, curvatura de las falanges, falta de oposición del pulgar, lo que indica que debido a su bipedación incompleta, se utilizaba para trepa y braquiación. Estas características desaparecen en el Paranthropus, con una bipedación completa. Puede que debido a esto el Paranthropus pudiera utilizar piedras sin labrar o huesos de otros animales para romper otros huesos en sus actividades de carroñeo. Según Susman (1988) el pulgar de Paranthropus tendría una forma similar a la humana.
    En 1994 Susman publicó un estudio comparativo de los pulgares. El agarre de precisión, necesita pulgares largos, dedos fuertes y músculos capaces de moverlos. Sostiene que hay una diferencia notable entre los pulgares del A. afarensis, semejantes a los de los chimpancés, y los del resto de homínidos fósiles. Los parántropos seguirían siendo candidatos a la autoría de herramientas.
    • En Australopithecus afarensis, varias evidencias sugieren agarre con precisión, pero en la muñeca y el pulgar no hay indicios de manejo de grandes cargas.
    • Varias características de Australopithecus africanus indican un patrón compatible con el agarre de precisión y la acomodación de fuerzas externas en el centro de la palma de la mano. Sin embargo, la morfología primitiva del escafoides y la curvatura aparentemente marcada de la articulación en la base del pulgar indican que no eran habituales la grandes cargas axiales y las fuerzas transversales al carpo que pueden ser soportadas por la moderna mano humana.
    • Tracy L. Kivell et al (2011), tras estudiar un fósil de mano (MH2) concluyeron que A. sediba era capaz de agarrar objetos, por lo que le sería posible fabricar herramientas líticas.
  • La morfología de la mano neandertal refleja diferencias interesantes con la de los HAM en la orientación y forma de la articulación carpometacarpiana y en las proporciones de las falanges del pulgar, que pueden reflejar diferencias en el rendimiento.
  • Los huesos fósiles de Homo floresiensis, muestran una morfología primitiva. La ausencia del achelense en esta especie, se atribuye a la falta de características relacionadas con el estrés, como en los australopitecinos. La falta de características que facilitan la ventosasa de la mano humana, que están presentes incluso en los australopitecinos, es más desconcertante.
No se puede determinar directamente que las manos de homínidos evolucionaran por selección natural para la fabricación de herramientas. Los elementos derivados del patrón humano pueden haber aparecido en diferentes momentos y han sido compatibles con otras actividades de recolección y elaboración de alimentos. La proporción larga entre el pulgar y el resto de los dedos, compartida con otros catarrinos vivos y fósiles, puede ser primitiva de los homínidos o haber coevolucionado con el hallux / patrón de los dedos del pie. Sin embargo, de los registros prehistóricos se desprende que las manos se expusieron cada vez más a grandes esfuerzos prolongados, asociados a la fabricación y uso de herramientas.

Mano de Australopithecus seciba. Science.