lunes, 23 de noviembre de 2015

Chimpancés: aprendizaje de la vocalización referencial.


Una característica sobresaliente del lenguaje humano es la capacidad de hacer referencia a objetos y eventos externos con símbolos socialmente aprendidos, o palabras.

Ammie K. Kalan, Roger Mundry y Christophe Boesch (2015) han demostrado la utilización de llamadas referenciales para alimentos en chimpancés salvajes.

Stuart K. Watson, Simon W. Townsend, Anne M. Schel, Claudia Wilke, Emma K. Wallace, Leveda Cheng, Victoria West y Katie E. Slocombe (2015) han encontrado que, tras la integración de dos grupos de chimpancés adultos (procedentes de Holanda y Escocia), la estructura acústica de gruñidos referenciales producidos para un alimento específico convergió en tres años. La convergencia acústica surgió independientemente de la preferencia por la comida, y los análisis de red social indicaron que esto sólo ocurrió después de que se establecieron fuertes relaciones de afiliación entre los subgrupos originales.

Cueva de El Mirón

Localización de la Cueva de El Mirón. Stevens et al, 2014.

Localización

Cara oeste del Monte Pando, en el valle del río Asón en su confluencia con los ríos Calera y Gándara, al este de Cantabria, a los pies Cordillera Cantábrica, a 260 m sobre el nivel del mar y a 25 km de la costa pleniglacial, en un punto geoestratégico norte-sur y este-oeste que conecta la costa cantábrica con la meseta castellana y el País Vasco.

Plano de la Cueva de El Mirón y Zonas de Excavación. Straus y Morales, 2015.

Descubrimiento

Es conocida también como Cueva del Francés y Cueva de los Gitanos. El descubrimiento de El Mirón como yacimiento arqueológico, junto con Covalanas y La Haza, fue realizado por Hermilio Alcalde del Río y Lorenzo Sierra en 1903, quienes documentaron industria lítica en superficie.
Estratigrafía de la Cueva de El Mirón. Área del Corral. Straus y Stauber.

Descripción

Cueva con una ancha boca de 16 m de ancho y 20 m de altura desde la que se divisa todo el valle del Ruesga. Fue usada por los humanos del Paleolítico como residencia habitual. La Cueva contiene representaciones gráficas y grabados.

El vestíbulo mide entre 7-11 m de ancho, unos 30 m de fondo y entre 12-20 m de altura. Al final del vestíbulo se encuentra la base de un empinado depósito de limos arenosos y arcillosos y de cantos rodados que se eleva hacia la galería interior de la cueva, con un conducto de 3-4 m de ancho y 20 m de longitud que conecta con una galería interior relativamente recta, de suelo nivelado y por lo general de unos 7-8 m de ancho y unos 3 m de altura máxima.  El desarrollo total accesible es de unos 130 m.

En el vestíbulo se han excavado dos áreas de unos 9-10 m2 conectadas por una trinchera:
  • La Cabaña en la parte anterior. 
    • Nivel 1: Nivel gris de relleno final de cueva, compuesto por materia orgánica procedente de la cabaña reciente y bloques de la caliza de las paredes y techo de la cueva. Nivel de ocupación actual.
    • Niveles 2-3. Bronce Inicial.
    • Niveles 4-7. Calcolítico.
    • Niveles 8-10. Neolítico.
    • Nivel 10.1. Mesolítico. Arqueológicamente pobre.
    • Niveles 11-11.2. Aziliense.
    • Niveles 12-19. Magdaleniense.
      • Magdaleniense Superior
        • Nivel 12. Contenía cantos y gravas así como huesos, un arpón Magdaleniense, y artefactos líticos, especialmente a techo.
      • Magdaleniense Medio
        • Nivel 13:  Casi estéril en cuanto a contenido arqueológico, a excepción de algunos huesos y sílex, que podrían ser contaminación por percolación. En la base se encuentran cantos de gran tamaño con algunos sílex asociados. 
        • Nivel 14: Mayor concentración de sílex.
      • Magdaleniense Inferior
        • Nivel 15: Rico en elementos arqueológicos.
        • Nivel 16: Contenía artefactos, huesos triturados y cantos redondeados, de tamaño centimétrico. 
        • Nivel 17: Rico en sílex y utensilios de hueso; astas y abundantes huesos largos y cráneos de cabra montesa. Algunas áreas, de color más oscuro, presentan acumulaciones de cantos redondeados, muchos rotos y/o rubefactados a causa del fuego.
      • Magdaleniense Inicial. Niveles 18 y 19.
  • Trinchera: 
    • Nivel 300
      • Nivel de relleno, con gravas, cantos angulosos y redondeados, de tamaños variados, en una matriz limosa, de color marrón oscuro rica en materia orgánica. Contenía madera y mezcla de artefactos de diferentes niveles culturales. 
    • Nivel 301
      • Nivel de relleno.
    • Nivel 302.
      • Nivel de relleno. Neolítico.
    • Nivel 303. Neolítico.
    • Nivel 304. Mesolítico. Arqueológicamente pobre.
    • Niveles 305-306 Aziliense. Datación hace 10,27 ka.
    • Niveles 307-313. Magdaleniense Inicial (313), Inferior (312), Medio y Superior (308).
  • El Corral en el fondo, utilizado hasta fechas recientes como cuadra para ganado ovicaprino. Las paredes están desgastadas por el roce de animales y manchadas por pintadas y humo, y el suelo estaba recubierto por paja y excrementos al iniciarse la excavación. Incluye un gran hoyo expoliado por cazadores de tesoros. En una zona de 3 m2 entre la pared de la cueva y un gran bloque grabado se halló un enterramiento humano magdaleniense. La secuencia de El Corral se estructura en dos sectores.
    • Sector superior
      • Niveles 99-102.
        • Arqueológicamente muy pobres.
      • Nivel 102.1. 
        • Lentejón de hogar datado en hace 11,95 ka (Magdaleniense Terminal).
      • Niveles 103-106. Discontinuos, con pocos restos arqueológicos del Magdaleniense Superior.
        • Nivel 103. Algo de sílex y huesos.
        • Nivel 104. Contiene cantos angulosos de tamaño pequeño a medio, cenizas y materiales calcinados.
        • Nivel 105. Estéril.
        • Nivel 106. Contiene huesos y sílex quemados. Grandes cantos angulosos y bloques.
      • Nivel 107.
        • Parcialmente alterado por madrigueras fácilmente reconocibles.
      • Nivel 107.1
        • Restos arqueológicos y huesos.
      • Nivel 107.2
        • Capa de ocre rojo.
      • Niveles 108-119.
        • Magdaleniense Inicial e Inferior-Medio.
        • Extremadamente ricos en industria lítica, ósea y en fauna (en especial cabra montés y ciervo, con numerosos restos de salmón). 
        • De los hogares y estructuras se dispone de 19 fechas C14 entre hace 17-13,7 ka. 
        • Nivel 108.  Magdaleniense Medio. Contenía abundantes huesos ennegrecidos, sílex, algunos cantos redondeados con evidencias de haber sido quemados.
        • Nivel 109. Sin clastos ni huesos quemados.
        • Niveles 110-116. Magdaleniense Inferior.
          • Nivel 110.  Rico en materia orgánica y huesos ennegrecidos, piedras y sílex.
          • Nivel 111.  Rico en huesos ennegrecidos y sílex. Cantos angulosos alterados.
          • Nivel 112. Menos cantos angulosos que en 111 pero rico en artefactos y fauna.
          • Nivel 113. Huesos pero poco sílex, con características del Magdaleniense Inferior Cantábrico.
          • Nivel 114. Cantos, pero en menor cantidad que en 113.
          • Nivel 115. Grandes cantos angulosos de caliza.
          • Nivel 116. Cantos redondeados y esquirlas de cantos, huesos ennegrecidos e industria en sílex. Menos cantos angulosos que en 115.
        • Niveles 117-119. Magdaleniense Inicial.
          • Nivel 117. Abundantes evidencias de fuegos, como algunos huesos calcinados, carbón y piedras quemadas.
          • Nivel 118. Abundantes huesos.
          • Nivel 119. Abundantes huesos.
      • Sector NE.
        • Zona removida de unos 15-20 m2 , por la actuación de clandestinos. 
        • Niveles arqueológicos con escasos materiales.
        • Nivel 120 (=400). No se encuentran cerámica ni artefactos “modernos”.
        • Niveles 121-127. Solutrense.
          • Nivel 121 (=400.1). Materia orgánica e industrias líticas.
          • Nivel 122 (=401): Algo de sílex y huesos. 
          • Nivel 123 (=401.1): Huesos y sílex en forma de puntas Solutrenses. 
          • Nivel 124 (=401.2): Arqueológicamente estéril. 
          • Nivel 125 (=402): Sílex (puntas Solutrenses) y huesos, de 10 a 12 cm. 
          • Nivel 126 (=403): Numerosos huesos, artefactos líticos (puntas Solutrenses) y óseos (caninos y astas de ciervo perforados). 
          • Nivel 127 (=404): Fragmentos de rocas, grandes lascas y otros artefactos y abundantes restos de grandes mamíferos (cabra montesa) representados por huesos y dientes aislados. 
        • Nivel 128 (=405): Algunas lascas de sílex (Paleolítico Superior Temprano). Rico en restos óseos. 
        • Nivel 129 (=406): Rodeando grandes bloques de caliza. 
        • Nivel 130: Lascas, dos denticulados, huesos y carbón disperso.
El Mirón. Áreas de excavación interiores y localización del enterramiento. Martín-Arroyo, 2015.

Excavaciones y estudios

En los años 1950 se realizó una excavación, no publicada, bajo la dirección del ingeniero A. García Lorenzo, con motivo de la construcción de un camino de acceso a Covalanas, que produjo la destrucción de varios niveles arqueológicos.
También ha quedado afectada por antiguas prácticas de extracción de abono que determinaron la remoción de la capa superficial en la mayor parte de su extensión. Este hecho, unido a la nivelación del suelo para la instalación de corrales de ganado y las catas clandestinas, han provocado la desaparición de los hipotéticos niveles de la Prehistoria reciente en la zona del fondo del vestíbulo.
Las investigaciones sistemáticas de El Mirón se realizaron entre 1996 y 2013, dirigidas por Manuel González Morales y Lawrence G. Straus.
  • Los niveles musteriense y gravetiense representan visitas esporádicas.
  • Los niveles solutrenses indican visitas repetidas de grupos humanos, probablemente asociadas a incursiones en la zona de montaña en verano, desde campamentos base de la zona costera. El conjunto de útiles líticos típicos está acompañado de un conjunto muy numeroso de conchas y dientes perforados, así como numerosas cuentas de collar hechas en hueso y piedra.
  • El Magdaleniense Inicial se caracteriza por la desaparición de puntas solutrenses, que dan lugar a azagayas de sección redonda realizadas en asta. En el material lítico destaca la presencia de hojitas en sílex alóctono de excelente calidad. La cueva consituye un asentamiento estable con estancias a largo plazo evidenciada por la gran cantidad de restos de fauna, herramientas líticas y hogueras. Hay que destacar el hallazgo de un colgante de pizarra fragmentado con una cabeza de caballo grabada.
  • Las ocupaciones intensivas continuaron durante el Magdaleniense Inferior, con restos abundantes de ciervo, cabra montés y salmón y múltiples ejemplos de industria ósea incluyendo diferentes tipos de azagayas, agujas y un propulsor. Entre los materiales líticos, destacan los núcleos de hojitas y los raspadores nucleiformes de materiales alóctonos y herramientas macrolíticas de material local. Se hallaron muchos hogares a menudo reutilizados y rodeados de piedras, con gran cantidad de huesos largos fragmentados. También omóplatos de ciervo grabados.
    • Se excavó un enterramiento humano (la Dama Roja) cercano a un grabado sobre un gran bloque de caliza. Los huesos, después de haber pedido de forma natural la carne, fueron espolvoreados o teñidos de ocre rojo. También se utilizaron ocre rojo y hematita para cubrir los huesos y teñir el grabado.
  • Los conjuntos de ungulados hallados en los niveles del Magdaleniense Medio y Superior y el Aziliense están compuestos en su mayoría por ciervos y cabras monteses, cazados en el periodo cálido del año, lo que induce a pensar en un patrón de movilidad estacional de poblaciones residentes en la zona costera. Entre los escasos restos materiales hallados, destaca un arpón en asta de ciervo del Magdaleniense Superior y un canto rodado pintado en ocre del Aziliense.
  • En el Mesolítico, la cueva fue frecuentada esporádicamente.
  • En el Neolítico el yacimiento fue ocupado intensamente. Se hallaron cerámicas a mano sin decoración, bien manufacturadas y restos de fauna doméstica.
  • Durante el Calcolítico y la Edad del Bronce, fue una lugar residencial, con hogares de grandes dimensiones.
Cueva de El Mirón. Dataciones por radiocarbono. Stevens et al, 2014.

Bibliografía

domingo, 22 de noviembre de 2015

Complejo Cacereño

Localización de el Complejo Cacereño. García, 2003.

Ubicación

Calerizo de Cáceres (pequeñas sierras que rodean la ciudad de Cáceres) y llanuras de humedales circundantes, en las proximidades de Malpartida.
  • En el Calerizo:
    • La Cueva de Santa Ana se abre sobre las estribaciones del Alcor del Roble y el Alcor de Santa Ana, en el interior de un campamento militar, 2 Km al sur de la ciudad de Cáceres.
    • La Cueva de Maltravieso, en el interior del Calerizo.
    • La Cueva de El Conejar, en el interior del Calerizo, al sur de la ciudad de Cáceres, dentro de la urbanización Vista Hermosa.
  • En los humedales:
    • El Millar se encuentra en la finca del mismo nombre, en la llanura granítica a medio camino entre los humedales de Malpartida de Cáceres y el karst cacereño, a 6 km de Cáceres.
    • Vendimia, muy cerca de la reserva ecológica Los Barruecos, cerca del río Salor.
Sondeos y estratigrafía de la Cueva de Santa Ana. Canals, 2006.

Descubrimiento
En 1916 Ismael del Pan, realizó las primeras intervenciones en la Cueva del Conejar, conocida desde antiguo y cuyos sedimentos habían sido removidos a principios del XX en busca de agua. La Cueva de Maltravieso fue descubierta en el año 1951 durante los trabajos de explotación de una cantera de caliza. En el momento de su descubrimiento fueron recuperados restos esqueléticos y cerámicos perteneceintes a una inhumación colectiva fechada entre el Neolítico y la Edad del Bronce. El entonces director del museo de Cáceres, Carlos Callejo, emprendió el estudio de la cavidad y descubrió en el año 1956 las primeras manifestaciones artísticas. Callejo visitó repetidamente la cueva entre 1957 y 1970. En los años 1980 la Universidad de Extremadura realizó varios sondeos.

A finales de los años 90, Isabel Sauceda realizó una serie de prospecciones arqueológicas en la zona de los Barruecos (Malpartida de Cáceres). La presencia de abundante industria lítica de apariencia antigua en superficie, llevó a la toma de contacto con diferentes investigadores para la realización de un proyecto de investigación prehistórica.

El Millar fue localizado durante las prospecciones realizadas durante el año 1999 dirigidas por Carbonell, Canals y Sauceda.

Planta de la Cueva de Maltravieso. Mancha y Canals, 2006.

Descripción

Complejo kárstico en el que destacan los yacimientos al aire libre de El Millar y Vendimia y las cuevas de El Conejar, Maltravieso y Santa Ana.
  • En El Millar se han excavado dos sectores, norte (49 m2) y sur (42 m2) recogiéndose industria lítica modos 2 y 3. Se han hallado más de seis mil herramientas talladas en piedra, principalmente en cuarzo de diferentes calidades. Destaca la explotación discoidal. A consecuencia de las características sedimentarias no ha podido obtenerse una datación cronológica absoluta. No se han hallado restos paleontológicos.
  • El yacimiento Vendimia se encuentra completamente excavado, en una extensión aproximada de unos 78 m2. Cuenta con una estratigrafía formada por tres niveles. 
    • El superior está formado por una capa de arena procedente de la erosión de los grandes bolos graníticos. 
    • El segundo, es un nivel fosilizado de limos y gravillas en el que se encontró depositada industria lítica musteriense en gran cantidad (más de 2.000 piezas) y diversidad, incluyendo toda la cadena operativa. 
    • El nivel inferior está formado por el granito, roca base de la zona.
  • La Cueva de Santa Ana contiene industria lítica además de un conjunto paleontológico con claras evidencias de procesamiento antrópico. Los secuencia sedimentaria está alterada y solo ha sido posible datar el espeleotema de cierre de toda la secuencia a la entrada de la cavidad, en ca 130 ka.
    • La Unidad Estratigráfica 1 es la más rica en restos arqueológicos que corresponden al Modo 1 u Olduwaiense. 
    • La unidad 2 contiene restos pertenecientes al Modo 2 o Achelense, destacando una gran cantidad de bifaces, de excelente factura. 
    • La unidad 3 contiene un conjunto lítico atribuible al Modo 3.
  • La cueva de Maltravieso es conocida por su rico conjunto de arte parietal del Paleolítico Superior, con abundantes estarcidos. La cueva presenta un recorrido actual de 77 m. con anchura máxima de 17 m., y ocupa una superficie aproximada de 2.000 m2 . En el momento del descubrimiento el recorrido aproximado era de 130 m.
    • La Sala de los Huesos recibe su nombre de la gran cantidad de restos paleontológicos recuperados. Su excavación a partir del año 2003 puso al descubierto la existencia de un potente nivel arqueológico en el que se encuentran asociados restos de fauna e industria lítica de Modo 3. Los sedimentos están sellados por una plancha estalagmítica datada en 117 ka y apoyados sobre otra de 183 ka.
    • En la Sala de las Chimeneas. La secuencia estratigráfica, muestra cuatro niveles:
      • Nivel Cn1: Diversas capas de depósitos aluviales.
      • Nivel A: Limos amarillos de apenas 20 cm. Se ha constatado la presencia de elementos culturales del Paleolítico Superior, entre los que destacan algunas conchas marinas utilizadas como elementos de adorno personal, industria lítica de Modo 4, arte mueble y cientos de restos faunísticos procesados para su consumo. El nivel se ha datado en hace ca 17,84 ka.
      • Nivel B: Bloques de caliza entre los que se infiltran arenas-arcillas rojas. La unidad está mal estratificada y contiene un fino nivel arqueológico.
      • Nivel C: Limos rojos y amarillos muy laminados.
    • La Sala del Descubrimiento y la entrada natural se han perdido por las extracciones de la cantera y actualmente están al aire libre. Se han recuperado restos humanos de una necrópolis.
  • La Cueva de El Conejar cuenta con una sala de unos 17 m de diámetro y dos corredores estrechos, actualmente sellados. Como resultado de las intervenciones incontroladas, la estratigrafía se presenta destruida en casi toda la Cueva, pero pudieron datarse sedimentos en brecha en hace ca 8,22 ka que contenían restos de industria lítica, fauna y carbones, epipaleolítica en la parte superior. En el resto de la cueva se han recuperado gran cantidad de restos pertenecientes al Neolítico, Calcolítico y Edad del Bronce así como gran cantidad de industria probablemente paleolítica.
Estratigrafía de la Sala de los Huesos. Cueva de Maltravieso. Rodríguez-Hidalgo y Canals.  2008.

Excavaciones y Estudios

En los años 1980 se realizan en la Cueva de El Conejar las primeras excavaciones modernas a cargo de la joven Universidad de Extremadura, tras una etapa de abandono y actuación ilegal en busca de fósiles y restos arqueológicos. El estudio de los materiales recuperados puso de manifiesto la ocupación de la cavidad durante el Neolítico y la Edad de Bronce.

En 1999 se inició un proyecto de prospección arqueológica en los humedales cercanos a Malpartida, con la colaboración del Equipo de Investigación de Atapuerca. Los sondeos resultaron positivos en el Regato del Naranjillo, procediéndose a la excavación en extensión del yacimiento Vendimia con la participación de miembros de la Escuela Taller de Malpartida, la Universidad de Extremadura y la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.

Tras estos resultados, se desarrolló el proyecto de investigación Los Primeros Pobladores de Extremadura mediante la colaboración del Equipo de Investigación de Atapuerca, la Universidad Rovira i Virgili y distintas instituciones extremeñas, ampliando el área de actividad arqueológica a todo el entorno.

Vendimia se excavó sistemáticamente entre 1999-2003. En el 2000 comenzó la excavación de El Millar, así como las intervenciones en la Cueva de El Conejar. En el año 2002 se iniciaron los trabajos en la Cueva de Maltravieso, en la Sala del Descubrimiento hoy desparecida. La limpieza de la cueva ha permitido definir una nueva sala, la Sala de los Huesos y excavar en la gran Sala de las Chimeneas.

Entre 2003-2006 el proyecto dependió de la Junta de Extremadura. Actualmente el Equipo de Investigación pertence al IPHES (Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social). La Cueva del Conejar, como consecuencia de la urbanización, ha quedado fuera del ámbito de investigación. También la Cueva de Maltravieso, desde 2008, cerrada por la Junta de Extremadura.

Bibliografía

Recursos web

jueves, 19 de noviembre de 2015

Cueva de El Esquilleu

Ubicación de El Esquilleu. Baena y Carrión. 2002.

Localización

A 280 m de altura y a 68 m sobre el cauce del río Deva, en Cillórigo de Liébana, oeste de Cantabria, en una pequeña cuenca entre montañas de muy difícil conexión con los valles circundantes, solo accesible por un corredor desfiladero.

El entorno de la cueva de El Esquilleu. Uzquiano et al, poster. 2010.

Descripción

Abrigo rocoso de grandes dimensiones dentro de la formación caliza Valdeteja.
Se han definido 41 niveles estratigráficos, 34 de ellos fértiles obteniéndose más de 100.000 restos líticos y más de 70.000 restos de fauna, con dataciones entre 60-20 ka.

La secuencia sedimentaria se compone de cuatro unidades litoestratigraficas claramente diferenciadas:

  • ESQ-A (brecha y espeleotema de remate). La unidad se formó en un medio de abrigo rocoso por procesos de precipitación química.
  • ESQ-B (niveles I-XI). Con restos de ocupación humana. Bien conservado. La unidad se generó en un medio de abrigo rocoso abierto con clara influencia del ambiente exterior por procesos de crioclasticismo
    • Las capas IV-V responden a ocupaciones humanas efímeras con tecnología lítica discoide. Es posible que la mayor parte de la acumulación se deba a los carnívoros.
    • Las capas VI-XI, a ocupaciones más intensas y actividades humanas más diversificadas, con abundancia de tecnología Quina.
  • ESQ-C (niveles XII-XXX). Con restos de ocupación humana, incluyendo un área central de hogares. Pequeña acción diagenética. La unidad tuvo su origen en un medio hipogeo-abierto por procesos de arroyada difusa con aportes de materiales predominantemente silíceos.
    • Las capas XII-XIV corresponden también con ocupaciones más intensas y actividades humanas más diversificadas, con abundancia de tecnología Quina.
    • Las capas XV-XXX incluyen ocupaciones humanas más diversificadas, con tecnologías Levallois, discoide y ocasionalmente Quina. Cierto dominio laminar en el nivel XVII. Presencia de hogares.
  • ESQ-D (niveles XXXI-XLI). La unidad se formó en un medio hipogeo de baja energía fundamentalmente por procesos de acreción vertical con momentos de repunte de energía.
Estratigrafía y dataciones de El Esquilleu. Baena et al, 2012.

Excavaciones y estudios

Sondeo entre 1997-2006 con la colaboración de la Universidad Autónoma de Madrid y la Consejería de Cultura y Deporte de Cantabria, a partir de dos catas perpendiculares entre sí, una de ellas transversal a la pared rocosa.

Bibliografía


Monte Verde I puede tener una antigüedad de hace 25000 años

Fig 1.  Geomorphological context of the Monte Verde site within the wider context of the Llanquihue drift.
Localización de Monte Verde
En 1970 el campesino Juan Barría, de Salto Chico, encontró un hueso de mastodonte cuando reparaba un sendero de bueyes junto al estero (arroyo) Chinchihuapi. Fue examinado por el antropólogo norteamericano Tom Dillehay, quien creyó notar en el hueso marcas de hacha. En el verano de 1977 con cuatro alumnos voluntarios, desenterró más de una docena de piezas correspondientes a animales del Pleistoceno, en muy buen estado de conservación. El lugar había sido un basurero de los primeros habitantes de Sudamérica. A pocos metros encontró los restos del campamento. Por alguna razón, el nivel freático subió sorprendiendo a los pobladores que abandonaron el campamento apresuradamente. El campamento se cubrió de sedimentos y por encima se formó una turbera volcánica que protegió los objetos del ataque bacteriano y de la humedad.

Fig 2.  Map of the Monte Verde and Chinchihuapi sites showing the different site sectors, block excavation, test pits and cores carried out during the 2013 excavation season.
Yacimientos en Monte Verde y Chinchihuapi
Las excavaciones en Monte Verde y Chinchihuapi revelaron los siguientes sitios:
  • Monte Verde II (MV-II) datado en hace ca 14500 años cal BP, adaptado a un fresco clima templado lluvioso. Los hallazgos forman una colección almacenada en el Museo Histórico y Antropológico Maurice van de Maele de la Universidad Austral de Chile en la ciudad de Valdivia, XIV Región de Los Ríos. Se trata de un campamento enterrado en la terraza norte del arroyo Chinchihuapi, un poblado planificado, quizá de carácter permanente. Sus habitantes poseían un profundo conocimiento de los recursos de la región y los utilizaban con gran habilidad. Junto al mar había grandes bosques. Usaban cada madera según su dureza: luma, tepú, coigüe, para utensilios; radiatas y otros, como leña. Se movían desde Valdivia hasta Chiloé recolectando hierbas y frutos igual que hoy: murta, maqui, manzanilla, y hacían curiosas bolitas de hojas de boldo que se supone consumían para relajarse con sus propiedades alucinógenas e inductoras de sueños alterados. Periódicamente viajaban al mar y traían sal, algas y mariscos, igual que los actuales chilotes. Dejaron conchas y huesos en el mismo basurero. Este es un resumen de los hallazgos:
    • Cientos de artefactos.
    • 650 piezas de piedra. Varios tipos de herramientas de piedra, distintas a las de Clovis, en su mayoría escamas, incluyendo piedras esféricas con una ranura, que pudieron ser utilizadas para arrojar con honda. Gran número de piedras de moler. Algunas lascas con retoques bifaciales.
    • 380 piezas de madera. Una gran variedad de artefactos de madera. Entre ellos, palos para cavar, lanzas, y un mortero. Una zona, al este del yacimiento, estaba dedicada a la tala y almacenaje de madera.
    • Unas boleadoras de cinco centímetros, probablemente un juguete.
    • Fragmentos de cordeles y pedazos de piola hechos de juncos.
    • Chozas
    • Cimientos madera de al menos 12 viviendas (área D-W). De 3-4,5 m de ancho, con paredes medianeras, formando dos estructuras paralelas. Las paredes estaban formadas por una armazón de madera joven recubierta de pieles de mastodonte. Cada choza contenía un hoyo de poca profundidad revestido de arcilla donde se amontonaba el carbón encendido para proporcionar calor aunque no para cocinar.
    • Grandes hogares fuera de las chozas posiblemente para cocinar.
    • Chozas adicionales en la orilla sur del arroyo.
    • Estructura en forma de espolón (área A-C) apoyada en guijo del arroyo.
    • Alimentos y plantas.
    • Se encontraron mondas de patata en un cuenco de madera y 11 especímenes de patata silvestre. Las plantas fueron muy importantes en la dieta de la gente de Monte Verde. Se identificaron restos de 42 especies comestibles (23 no locales), incluidas las patatas silvestres, bambú, setas, semillas de junco, diversas bayas, frutos secos y frutas. Algunas plantas fueron traídas desde 400 km de distancia.
    • 23.000 partes de plantas de 55 taxones locales.
    • 38 trozos de carne y cuero.
    • 6 variedades de algas.
    • Exóticos. Una gran variedad de artículos no disponibles a nivel local fueron importados por la gente de Monte Verde: plantas, piedras laminadas, cuarzo, y betún (una especie de alquitrán adhesivo).
    • Plantas medicinales y alucinógenas. Del espolón de la zona A-C fueron recuperados los restos de unas 27 especies , incluyendo masas compactas masticadas. El espolón pudiera ser utilizado para la administración de medicamentos, tal vez mediante rituales chamánicos. Se encontraron hojas masticadas de boldo, planta medicinal usada actualmente por los habitantes de la zona.
    • Carne. Huesos de animales bien conservados, la mayoría de mastodontes. Uno de los huesos todavía tenía un pedazo de carne adherida. El mastodonte se extinguió en América hace 11000 años.
    • Huella. Se conserva la huella en el lodo de un niño de unos nueve años.
    • Excrementos.
  • Monte Verde I (MV-I), un posible horizonte cultural más antiguo asociado a un ambiente frío, no glacial, datado en hace ca 33 ka, definido inicialmente por acontecimientos dispersos y demasiado escasos para verificar su validez arqueológica.
  • Chinchihuapi I y Chinchihuapi II, a unos 500 m aguas arriba de MV-II. Se han datado en hace ca 14500 años cal BP. Han aparecido un par de hogueras y fragmentos de huesos de animales quemados, así como algunos objetos líticos similares a los recuperados en MV-II.
La datación de MV-II suponía un problema pues obligaba a revisar el paradigma Clovis y anticipar la fecha en que el ser humano llegó a Sudamérica hasta al menos el 23000 a.C. Durante 10 años se acusó a Dillehay de impostor. Hasta que en 1997 un millonario texano llevó a diez de los más connotados antropólogos norteamericanos, junto a dos periodistas de National Geographic. Tras examinar las pruebas y efectuar dataciones con carbono 14, todos ellos reconocieron la autenticidad del yacimiento.

En 2007 Monte Verde se relacionó con el yacimiento de Pilauco Bajo, que sería un lugar de carroñeo de los habitantes de Monte Verde.

Fig 5.  Schematic representation of the stratigraphic cross-sections of the MV-I and MV-II sites divided by the drainage of Chinchihuapi Creek.
Estratigrafía de Monte Verde y Chinchihuapi

Tom D. Dillehay, Carlos Ocampo, José Saavedra, Andre Oliveira Sawakuchi, Rodrigo M. Vega, Mario Pino, Michael B. Collins, Linda Scott Cummings, Iván Arregui, Ximena S. Villagran, Gelvam A. Hartmann, Mauricio Mella, Andrea González y George Dix aportan nuevas evidencias obtenidas en cincuenta y cuatro catas en 2013 en Monte Verde y en la localidad cercana de Chinchihuapi y nuevas dataciones.
  • En MV-I y CH-I se han recuperado 39 artefactos de piedra y restos de fauna, incluyendo restos quemados en 12 pequeñas hogueras, y restos de vegetales comestibles, que sugieren una actividad humana entre al menos hace ca 18500-14500 años cal BP, si bien los objetos líticos más antiguos probablemente tengan una antigüedad de al menos hace ca 25 ka. Más de un tercio de los elementos líticos, son de origen alóctono. Los restos de fauna corresponden a animales de tamaño grande y mediano. La ocupación humana se manifiesta en múltiples ocurrencias de baja densidad espacialmente discontinuas, que sugieren una gran movilidad, y la adaptación a una amplia variedad de entornos, incluyendo entornos fríos no-glaciales.
  • Se ha confirmado una ocupación en MV-II hace ca 14500 años cal BP.
  • La cronología de los sedimentos y los horizontes arqueológicos se determinó mediante 14 C y OSL.
Poblamiento de América
Fig 6.  Various cultural stone tools and manuports from the 2013 14C dated archaeological horizons in sites MV-I and CH-1, classified by Collin’s typology of Groups (43).
Objetos líticos recuperados en MV-I y CH-I


martes, 17 de noviembre de 2015

El ADN nuclear y mitocondrial de los denisovanos



Denisova 3. Fragmento distal de falange. Instituto Max Planck.
Las excavaciones en la cámara central de Denisova, en los Montes Altai, han revelado ocupaciones del Pleistoceno entre 125-30 ka años, con restos líticos musterienses y levalloisienses. Una datación de los huesos de fauna de la parte inferior de la capa 11, realizado en 2015 por Katherina Douka et al ha proporcionado unas fechas de 48-50 ka

Se han recuperado muy pocos restos de Hominini, entre ellos,
  • Denisova 3. En 2008, un equipo dirigido por los arqueólogos Michael Shunkov y Anatoli Derevianko de la Academia Rusa de Ciencias de Novosibirsk encontró en la capa 11.2, una banda gruesa de piedra arenisca, una fragmento distal de falange de un infantil. La capa se ha datado en más de 50 ka.
    • Fue examinada por Johannes Krause, Svante Päabo y colegas del Proyecto Genoma Neandertal en la Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva. El ADNmt es diferente al de los seres humanos anatómicamente modernos, y al de los neandertales. A falta de otra denominación, se ha convenido tácitamente que perteneció a un "denisovano".
    • En 2010, el equipo de Max Planck secuenció el 70% del genoma nuclear. El genoma quedó completado en 2012.
      • Según los análisis genéticos, la falange perteneció a una joven de pelo y ojos castaños y tez oscura.
      • Según estos estudios, completados por el equipo de David Reich (2011), el ADN de los denisovianos comparte ciertas mutaciones con el de los melanesios de Papúa Nueva Guinea y la isla de Bougainville, los aborígenes australianos, los nativos de Fiji, los indonesios del este, y los Mamanwa (Filipinas) que no se encuentran en los neandertales u otras poblaciones modernas. Tampoco se encuentra en los asiáticos del este del continente, los indonesios occidentales, los Jehai (Malasia), y los Onge (Islas Andamán). Estos resultados sugieren que los danisovianos vivieron dentro de una extraordinariamente amplia gama geográfica y ecológica, desde Siberia hasta el Asia tropical y que los ancestros de los asiáticos orientales no estaban en el sudeste de Asia, cuando se produjo el flujo de genes denisovanos.
  • Denisova 4. Molar de un macho adulto, hallado en la capa 11.1. Un análisis del ADNmt confirmó su adscripcion denisovana y ha proporcionado nuevas fechas a la ocupación de la cueva. Los datos sugieren que la niña vivió hace al menos 50 ka, mientras que el propietario del molar murió hace 170-110 ka (Viviane Slon et al, 2015). Los individuos no estaban estrechamente relacionados.
  • Denisova 5. Falange del pie hallada en la capa 11.4 que perteneció a un neandertal, en base al análisis genético.
Comparación de Denisova 4 y 8 con M3 superior de neandertal y HAM. Sawyer et al, 2015.

Susanna Sawyer, Gabriel Renaud, Bence Viola, Jean-Jacques Hublin, Marie-Theres Gansauge, Michael V. Shunkov, Anatoly P. Derevianko, Kay Prüfer Janet Kelso y Svante Pääbo han secuenciado el ADN nuclear de Denisova 4 y el ADN-mt y nuclear de Denisova 8, probablemente un M3 superior de macho adulto, hallado en 2010 entre las capas 11.4 y 12.
  • Denisova 8 es similar a Denisova 4 en su gran tamaño y en el mosaico de rasgos de HAM y neandertales que presenta. Las raíces de ambos son masivas y orientadas al exterior.
  • Los ADN nucleares de Denisova 3, 4 y 8 forman un clado. Su diversidad es inferior a la que presentan los humanos actuales, pero mayor o comparable a la que muestran los neandertales.
  • El ADNmt de Denisova 8 es más divergente y acumula menos sustituciones que el de Denisova 3 y 4, lo que sugiere que los denisovanos estuvieron presentes en la región durante un largo periodo de tiempo, quizá con la interrupción de una ocupación neandertal.
  • En base al ADNmt, si estimamos para Denisova 3 una edad entre hace 50-100 ka, obtenemos las siguientes fechas:
    • 128-129 ka para la separación entre Mezmaiskaya 1 y el resto de los neandertales.
    • 173-176 ka para la separación entre los San y el resto de los HAM.
    • 177-226 ka para Denisova 8.
    • 264-314 ka para la separación entre Denisova 8 y Denisova 3+4.
    • 405-413 ka para la separación entre HAM y neandertales.
    • 808-846 ka para la separación entre los denisovanos y los HAM+neandertales.
Los denisovanos
Denisova 8. Sawyer et al, 2015.


Relaciones evolutivas a partir del ADNmt. Sawyer et al, 2015.

lunes, 16 de noviembre de 2015