viernes, 17 de mayo de 2013

Resultados de las excavaciones en Hoedjiespunt 1 (MSA)

La imagen a tamano completo (198 K)
Materias primas utilizadas en Hoedjiespunt 1. Quarzo (Q), silcreta (S), quarzo pórfido (QP), granito (GR), grauvaca (GW) and chert (CH).
Manuel WillJohn E. ParkingtonAndrew W. Kandel y Nicholas J. Conard han publicado los resultados de nuevas excavaciones en el yacimiento al aire libre de Hoedjiespunt 1 (HDP1) en la costa occidental de Sudáfrica, correspondiente a la MSA, y del estudio detallado de los conjuntos líticos.

HDP1 consta de tres fases de ocupación, todas ellas con abundantes artefactos líticos, restos de mariscos y fauna terrestre, cáscaras de huevos de avestruz y pedazos de ocre.

Las principales características de los conjuntos líticos se mantienen constantes durante todo el uso del sitio. Domina el cuarzo sobre la silcreta y otras materias primas. Las lascas denticuladas representan el tipo de herramienta más frecuente. 

Los conjuntos líticos documentan un modelo robusto del uso de la tierra que los autores interpretan como una adaptación estable de los humanos modernos a los paisajes costeros ya en MIS 5e.


Middle Stone Age (MSA o Modo 3)

jueves, 16 de mayo de 2013

Paranthropus aethiopicus

Paranthropus aethiopicus, Arambourg y Coppens, 1968.

2,7-2,3 Ma.
Yacimientos:

  • Formación Shungura, Río Omo, Etiopía.
  • Formación Nachukui, West Turkana, Kenya.
  • Ndolanya Beds, Laetoli, Tanzania.

Holotipo.

Omo 18-1967-18. Mandíbula fragmentaria de 2,7 Ma, hallada por Camille Arambourg e Yves Coppens en el Miembro C de la Formación Shungura, Etiopía.

KNM-WT 17000. Paranthropus aethiopicus.

Paratipos.

En la Formación Nachakui, cuenca del Lomekwi, al Oeste del lago Turkana, Alan Walker y sus colaboradores del equipo de Richard Leakey encontraron en 1985 fósil más completo de esta especie, KNM-WT 17000 (Black Skull) de 2,5 Ma, que daba impresión de hiper-robusto. Sin dientes. Es el único cráneo conocido de esta especie. El color oscuro se debe a la presencia de minerales de manganeso.

  • Cráneo reestructurado para sostener un aparato masticatorio masivo, con un esqueleto facial muy ancho y gran prognatismo. Arcos cigomáticos abiertos para dejar paso a los músculos temporales. Plano subnasal llano. Transición suave entre la superficie subnasal y el fondo de la cavidad nasal, con margen inferior de la apertura nasal indistinto; inserción anterior vomeral y espina nasal anterior fusionadas dentro de la cavidad nasal; paladar espeso verticalmente; superficie facial del cigomático inclinada hacia delante, lo que deja la región nasal en un hueco facial central; calvario bajo; escama frontal con el trígono frontal delimitado por unas fuertes convergentes líneas temporales; elemento timpánico inclinado verticalmente, con cresta petrosa diferenciada; elemento petroso alineado coronalmente; dentición poscanina masiva.
  • Capacidad craneal muy baja (410 cc.)
  • Cresta sagital enorme, la más grande de todos los homínidos, para facilitar el anclaje de unos poderosos músculos temporales, resultado de la yuxtaposición de músculos temporales alargados a una caja cerebral muy pequeña, lo que puede que no sea típico de la especie.
Otros rasgos de la especie:
  • Molares enormes.
  • Mandíbula de gran tamaño.
Otros fósiles principales:
  • West Turkana
    • KNM-WT 16005 (1985, mandíbula parcial)
  • Omo (hallados entre 1902-1976).
    • Omo 44-1970-2466. Mandíbula.
    • Omo 57-4-1968-41. Mandíbula.
    • Omo 860-2 Mandíbula.
    • Omo L55-s-33. Mandíbula.
    • Omo L338-y-6. Cráneo.
    • Omo; 20 dientes poscaninos inferiores, algunos en las mandíbulas señaladas.
  • Ndolanya Beds, Laetoli.
    • EP 1500/01. Maxilar sin dientes.

Lista completa de hallazgos craneodentales (Bernard Wood y Paul Constantino, 2007).

Omo F22-1a. 2.33–2.36 Ma. M2 mandibular derecho.
Omo F22-1b. 2.33–2.36 Ma. M3 mandibular izquierdo.
Omo L10-21. 2.36–2.40 Ma. Fragmento M3 mandibular derecho.
Omo L26-59. 2.36–2.40 Ma. M2 o M3 maxilar izquierdo.
Omo L28-58. 2.33–2.36 Ma. M2 o M1 maxilar derecho.
Omo L28-126. 2.33–2.36 Ma. Corona premoral izquierdo.
Omo L50-2. 2.40–2.52 Ma. M2 o M1 maxilar izquierdo.
Omo L51-79. 2.52–2.58 Ma. P4 mandibular derecho.
Omo L55-33. 2.58–2.75 Ma. Fragmento mandibular izquierdo.
Omo L62-17. 2.58–2.75 Ma. M2 mandibular derecho.
Omo L64-2. 2.40–2.52 Ma. P4 deciduo mandibular izquierdo.
Omo L157-35. 2.33–2.36 Ma. M2 mandibular izquierdo.
Omo L209-17. 2.33–2.36 Ma. Fragmento M2 mandibular derecho.
Omo L209-18. 2.33–2.36 Ma. Fragmento M mandibular izquierdo.
Omo L238-35. 2.33–2.36 Ma. M2 maxilar derecho.
Omo L296-1. 2.40–2.52 Ma. M3 mandibular derecho.
Omo L338X-32. 2.36–2.40 Ma. M3 maxilar izquierdo.
Omo L338X-33. 2.36–2.40 Ma. Fragmento P4 maxilar derecho.
Omo L338X-34. 2.36–2.40 Ma. M1 o M2 maxilar izquierdo.
Omo L338X-35. 2.36–2.40 Ma. P3 maxilar derecho.
Omo L338X-39. 2.36–2.40 Ma. Corona M3 mandibular izquierdo.
Omo L338X-40. 2.36–2.40 Ma. P4 mandibular izquierdo.
Omo L338y-6. 2.36–2.40 Ma. Porción parieto-occipital del cráneo.
Omo L338y-89. 2.36–2.40 Ma. Fragmento P3 maxilar izquierdo.
Omo L398-14. 2.36 Ma. dm1, dm2 o M1 mandibular derecho.
Omo L398-120. 2.36 Ma. P3 mandibular derecho.
Omo L398-264. 2.36 Ma. Fragmento M3 mandibular derecho.
Omo L398-266. 2.36 Ma. M3 mandibular derecho.
Omo L398-630. 2.36 Ma. M3 mandibular derecho.
Omo L398-847. 2.36 Ma. Fragmento M3 mandibular izquierdo.
Omo L398-1223. 2.36 Ma. Fragmento P4 mandibular derecho.
Omo L398-2608. 2.36 Ma. Fragmento M3 maxilar derecho.
Omo L420-15. 2.33–2.36 Ma. P4 mandibular izquierdo.
Omo L465-111. 2.33–2.36 Ma. Fragmento P3 mandibular izquierdo.
Omo L465-112. 2.33–2.36 Ma. Fragmento M2 mandibular izquierdo.
Omo L860-2. 2.33–2.36 Ma. Fragmento de mandíbula.
Omo 18-18. 2.58–2.75 Ma. Mandíbula sin dientes.
Omo 18-31. 2.6? Ma. P3 mandibular.
Omo 33-9. 2.36 Ma. M3 mandibular derecho.
Omo 33-62. 2.36 Ma. Fragmento premolar mandibular o M3 maxilar derecho.
Omo 33-63. 2.36 Ma. M1 maxilar derecho.
Omo 33-65. 2.36 Ma. M3 germinal mandibular izquierdo.
Omo 33-506. 2.36 Ma. P3 maxilar derecho.
Omo 33-507. 2.36 Ma. P4 mandibular derecho o M3 maxilar izquierdo.
Omo 33-508. 2.36 Ma. P4 mandibular izquierdo.
Omo 33-6172. 2.36 Ma. M3 mandibular derecho.
Omo 44-1410. 2.36–2.40 Ma. Fragmento P4 maxilar derecho.
Omo 44-2466. 2.36–2.40 Ma. Fragmento izquierdo de mandíbula.
Omo 57-41. 2.38 Ma. Mandíbula.
Omo 57-42. 2.36–2.40 Ma. M1 mandibular.
Omo 57-147. 2.36–2.40 Ma. Fragmento P4 mandibular izquierdo o M3 maxilar.
Omo 57-148. 2.36–2.40 Ma. Fragmento premolar mandibular derecho.
Omo 76r-11. 2.33–2.36 Ma. Fragmento M3 mandibular derecho.
Omo 84-100. 2.60 Ma. M3 mandibular derecho.
KNM-WT 16005. 2.36–2.46 Ma. Mandíbula parcial.
KNM-WT 17000. 2.47–2.57 Ma. Cráneo y endocasto.
EP 1500/01. 2.5–2.7 Ma. Maxilar sin dientes.

Relaciones filogenéticas

Algunas características del cráneo recuerdan a Australopithecus afarensis: Base del cráneo plana, articulación de la mandíbula baja, rostro prominente y cerebro pequeño.
Paranthropus boisei y Paranthropus robustus muestran una base del cráneo angulosa, una articulación de la mandíbula profunda, una cara plana y un cerebro algo mayor (500 a 545 cc). Estas características son compartidas por los primeros Homo. Estos parecidos se han atribuido a evolución paralela.

Actualmente se acepta en general que el linaje robusto del Este de África (aethiopicus -> boisei) procede de Australopithecus afarensis.

En la década de 1990, Randall Skelton y Henry McHenry sugirieron que Paranthropus y Homo habían heredado sus rasgos compartidos de un antepasado común, tal vez de Australopithecus africanus. En su opinión, P. aethiopicus era demasiado primitivo para ser el ancestro de Homo y las semejanzas entre ellos se debían a una evolución paralela. También se debían a evolución paralela las semejanzas con P. boisei y P. robustus, con dietas y apartados masticatorios similares. P. aetiopicus formaría una rama sin descendencia de Australopithecus y debería ser llamado Australopithecus aethiopicus.

Adam van Arsdale: KNM-WT 17000





Te puede interesar:

Nuevo estudio sobre las patologías dentales de los neandertales de El Sidrón

La imagen de un tamano completo (99 K)
Hemimandíbula del Individuo 2 de El Sidrón.

MC DeanA. RosasA. EstalrrichA. García-TaberneroR. HuguetC. Lalueza-FoxM. Bastir y M. de la Rasilla han estudiado dos especímenes neandertales de El Sidrón con indicios de caninos deciduos retenidos en la mandíbula izquierda.
Estos individuos comparten el mismo ADN-mt, lo que indica que están relacionados vía materna y sugiere un base heredable para esta anomalía.

Yacimientos neandertales

Evolución temprana del oído medio

sn-ossicles.jpg
Huesecillos del oído medio de homínidos tempranos.
Rolf M. QuamDarryl J. de RuiterMelchiorre MasaliJuan-Luis ArsuagaIgnacio Martínez y Jacopo Cecchi Moggi, han estudiado los huesecillos del oído medio (martillo, yunque y estribo) de dos ejemplares de homínidos antiguos de África del Sur:
  • Australopithecus africanus (3,3-2,1 Ma). Restos incompletos.
  • Paranthropus robustus datado en 1,8 Ma.
En ambas muestras, el equipo descubrió que el martillo es similar al humano y más pequeño que en los simios. Su tamaño implica un tímpano pequeño y esta característica, al igual que la bipedación, podría ser definitoria de los homínidos. Un tímpano pequeño podría ser una señal temprana de la alta sensibilidad a las frecuencias acústicas de gama media de 2 a 4 kilohercios críticas para el lenguaje hablado.
Por el contrario, el yunque y el estribo son más similares a los de los simios, de lo que se infieren diferentes capacidades auditivas en los primeros homínidos y en los últimos.

Filogénesis del oído

Paleoantropología en la red

El sonido de la flauta neandertal

Divje Babe es un sitio arqueológico localizado en Circhina (Cderkno), Eslovenia. Occidental. Aquí se encontró en 1995 un fémur de un oso de las cavernas con dos agujeros y roto por ambos extremos. Podría ser el instrumento musical más antiguo conocido, si nos atenemos a la opinión de su descubridor, Ivan Turk, de que la pieza completa podía tener al menos cuatro agujeros.
En este vídeo, un músico interpreta el Himno a la Alegría con una flauta reconstruida, como parte de un proyecto de arqueología experimental.





Las diez investigaciones más relevantes de 2012 sobre evolución humana

Bioteaching ha publicado una selección de las diez investigaciones paleoantropológicas más relevantes de 2012.
Enlace


miércoles, 15 de mayo de 2013

El astrágalo del Paranthropus boisei

La imagen a tamaño completo (45 K)
KNM-ER 1464. Astrágalo de Paranthropus boisei.

Anne SuIan J. Wallace, y Masato Nakatsukasa han examinado el nivel de anisotropía, la elongación y la orientación principal del tejido óseo esponjoso en el astrágalo KNM-ER 1464, atribuido a Paranthropus boisei.

El patrón de un tejido esponjoso relativamente anisotrópico y con elongación por la cara lateral presente en el humano moderno no se encuentra en Pan, Gorilla, Pongo o KNM ER-1464. Este ejemplar se parece mucho al de los monos africanos en sus características anisotrópicas a excepción de una región de alta anisotropía en el astrágalo posteromedial. La orientación principal del tejido esponjoso en esta región de KNM-ER 1464, dirigida en paralelo al cuello del astrágalo, es notablemente diferente a la de los grandes simios y muy similar a la de los humanos modernos. 

Estos resultados sugieren que la región anteromedial de KNM-ER 1464 pudo haber transmitido el peso corporal a la parte media del pie de una manera similar al astrágalo de los humanos modernos, mientras que la cara lateral puedo haber sido sometida a condiciones de carga más variables.
Paranthropus boisei

Los perros, viejos compañeros.

Inferido Historia Demográfica de los lobos salvajes y los perros chinos Indígenas.
Historia demográfica de los lobos y los perros chinos indígenas.

Guo-dong WangWeiwei Zhai, He-chuan Yang, Ruo-xi Fan, Xue Cao, Li Zhong, Lu Wang, Fei Liu, Hong Wu, Lu-guang Cheng, Andrei D. Poyarkov, Nikolai A. Poyarkov JR, Shu-sheng Tang, Wen-ming Zhao, Yun Gao, Xue-mei Lv, David M. Irwin, Peter Savolainen, Chung-I Wu yYa-ping Zhang han secuenciado el genoma completo de varios lobos grises, perros chinos indígenas y perros de diversas razas. 

Según sus conclusiones, la división entre los lobos y los perros indígenas chinos se produjo hace 32 ka y los cuellos de botella posteriores fueron leves. 
Por lo tanto, los perros pueden haber estado bajo selección humana durante un tiempo mucho más largo que  el que se suponía.

Además, han identificado evolución paralela de perros y humanos. más evidente en los genes para la digestión y el metabolismo, procesos neurológicos y cáncer. 

La domesticación de los animales