viernes, 15 de abril de 2016

Cambios en la ontogenia de los Hominini

 Los bebés humanos tardan más que otros primates en mantenerse erguidos, gatear o caminar y son incapaces de adherirse a sus madres, siendo los únicos primates privados periódicamente del contacto materno.
A partir de la evidencia fósil y la comparación con otros primates, Dean Falk sugiere que los cambios en la ontogenia de los Hominini siguieron tres direcciones consecutivas en el tiempo que favorecieron la evolución del cerebro y la cognición:

  • Retraso en el desarrollo de la postura y la locomoción a causa de los cambios que acompañaron la prolongada evolución de la bipedación. La posición erguida de la madre, junto con la pérdida de la capacidad de agarre con los pies, impide que los bebés se adhieran, siendo los únicos primates alejados un tiempo considerable del contacto materno. Los bebés humanos tardan más que otros primates en mantenerse erguidos, gatear o caminar (altriciales secundarios; Portman, 1941). 

Al verse privados del contacto con sus madres, los bebés humanos han desarrollado fórmulas específicas para llamar la atención.
  • La falta de contacto entre la madre Hominini y el bebé favoreció que surgieran en este las llamadas de atención, incluyendo nuevas formas de llanto conservadas en los bebés modernos. Tal señalización estimuló interacciones recíprocas intensas entre las madres y sus hijos que precedieron a la aparición del balbuceo y la protolengua.
En los humanos, antes del segundo trimestre de gestación, se acelera el crecimiento cerebral.
  • La tercera tendencia apareció hace ca 3 Ma y consistió en una aceleración extrema en el crecimiento del cerebro, antes del último trimestre de gestación y que continúa durante el primer año después del parto hasta que el cerebro alcanza un tamaño más de tres veces superior al de los chimpancés. El aumento de tamaño del cerebro provocó problemas en el parto (Dilema obstétrico; Washburn, 1960). El compromiso entre el tamaño del canal del parto y el de la cabeza del feto provocó que la la evolución del cerebro estuviese más relacionada con la reorganización neurológica (Hofman, 2014) promovida posiblemente por los estímulos acústicos.
La ampliación del espacio cognitivo en el eje ontogenético-individual