miércoles, 11 de septiembre de 2013

Mycobacterium tuberculosis, con el HAM desde el Out of Africa

El Out of Africa del Mycobacterium tuberculosis
Iñaki Comas, Mireia Coscolla, Tao Luo, Sonia Borrell, Kathryn E Holt, Midori Kato-Maeda, Julian Parkhill,Bijaya Malla, Stefan Berg, Guy Thwaites, Dorothy Yeboah-Manu, Graham Bothamley, Jian Mei, Lanhai Wei,Stephen Bentley, Simon R Harris, Stefan Niemann, Roland Diel, Abraham Aseffa, Qian Gao, Douglas Young ySebastien Gagneux han analizado el genoma de 259 cepas de M. tuberculosis complex (MTBC) con la finalidad de caracterizar la diversidad global y reconstruir la historia evolutiva de este patógeno. Según los resultados, el MTBC surgió hace 70 ka, acompañando las migraciones del HAM en el Out of Africa y se expandió como consecuencia del incremento de población durante el Neolítico.

En sus inicios, M. tuberculosis era menos virulento para evitar la extinción humana y al mismo tiempo la propia. A medida que la densidad poblacional fue mayor, el patógeno fue haciéndose más agresivo, acortando los tiempos de latencia.

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martes, 10 de septiembre de 2013

La monogamia, en los primates, surgió para evitar el infanticidio

Aunque es común en las aves, la monogamia social es poco frecuente entre los mamíferos debido a que la gestación y la lactancia hace que sea ventajoso para los machos buscar adicionales oportunidades de apareamiento. Los primates son inusuales, porque la monogamia ha evolucionado de forma independiente en todos las principales clados. Se han propuesto varias hipótesis para explicar la evolución de la monogamia social entre los mamíferos:
  • Una estrategia del macho para controlar a la hembra.
  • Los beneficios del cuidado biparental.
  • La defensa contra los machos infanticidas.
Los análisis comparativos han sido incapaces de resolver las dudas. Para poner a prueba las diferentes hipótesis, Christopher Opie, Quentin D. Atkinson, Robin I. M. Dunbar y Susanne Shultz han combinado en un marco de probabilidad bayesiana los rasgos de comportamiento de 230 especies de primates, considerando su posición filogenética, sus relaciones evolutivas. Utilizaron modelos computacionales que recorrieron millones de veces el árbol filogenético para descubrir en qué orden surgieron los diferentes comportamientos.
  • Si un rasgo se desarrolló después de la aparición de la monogamia y es más probable que surja en su presencia, podría ser un resultado de la vida en pareja. 
  • A la inversa, si un rasgo es el conductor funcional clave o una condición suficiente para la evolución de la monogamia, esperamos que su aparición sea rápidamente seguida de monogamia.
Según las conclusiones, la explicación más convincente para la aparición de la monogamia, es la evitación del infanticidio causado por los machos rivales.

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Reseña de la Universidad de Oxford

domingo, 8 de septiembre de 2013

Bebés humanos: Las vocalizaciones de primates no humanos también promueven la formación de categorías


Alissa L. Ferry, Susan J. Hespos, y Sandra R. Waxman han estudiado las respuestas de bebés humanos a las vocalizaciones de primates humanos y no humanos.
  • Al nacer, los bebés prefieren escuchar a las vocalizaciones de los primates, tanto humanos como no humanos. Estas vocalizaciones engendran en los lactantes un enfoque mayor en los objetos de su entorno visual y promueven la formación de categorías.
  • A partir de los tres meses, la preferencia de escucha se va ajustando a las vocalizaciones humanas. 
  • A los seis meses el enlace a la cognición se sintoniza específicamente a las vocalizaciones humanas. Las vocalizaciones de los primates no humanos ya no promueven la formación de categorías.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Altxerri B, arte parietal del auriñaciense

Altxerri B. Panel principal.
C. González Sainz, A. Ruiz-Redondo, D. Garate Maidagan y E. Iriarte-Avilés, presentan la datación del conjunto pariental paleolítico de Altxerri B (Aya, Guipúzcoa, norte de España). Las evidencias arqueológicas, geológicas y estilísticas, junto con las dataciones radiométricas, sugieren una cronología Auriñaciense.

Auriñaciense

Relación entre la morfología de rodilla y cadera y la eficiencia de la bipedación

A. Bipedación con articulaciones flexionadas (BKBH).
B. Bipedación con los miembros extendidos.
La línea vertical representa el vector de fuerza de reacción del suelo (GRF). En la bipedación con la extremidad extendida (B) el GRF se orienta a través de la rodilla y la cadera. En la bipedación BKBH (A), el GRF se orienta también a través de la cadera, pero crea un momento de fuerza detrás de la rodilla.
La postura locomotora de los primeros bípedos es objeto de debate. Los investigadores están divididos entre quienes creen los primeros bípedos caminaban ya como los humanos modernos y quienes consideran que caminaban con una forma más simiesca, con mayor inclinación de rodilla y cadera (bent-knee, bent-hip; BKBH). Las posturas más flexionadas se asocian a mayores costes de energía.

Adam D. Foster, David A. Raichlen y Herman Pontzer han estudiado la relación entre la morfología y los costes de energía en diferentes regímenes mecánicos.
  • Caminar con posturas flexionadas (BKBH) produce un mayor coste de energía pues precisa mayores fuerzas musculares en la rodilla para soportar el peso del cuerpo.
  • Sin embargo, las fuerzas en los músculos de la cadera son similares al caminar con las extremidades extendidas que si se hace con ellas flexionadas, lo que sugiere que las adaptaciones anatómicas para la extensión de la cadera no alteran su eficiencia.
En consecuencia, las adaptaciones clave para una bipedación eficiente parecen centrarse en el mantenimiento de bajas fuerzas en los músculos de la cadera, con independencia de la posición de las articulaciones.

Modificaciones anatómicas para la bipedación

Los rasgos del agarre humano están presentes en primates pequeños

Postura previa a movimientos de prensión en condiciones sin restricciones.
Postura palmígrada en humanos (A, B), capuchinos (E) y lémures (F).
Apoyo de los nudillos en chimpancés (C) y gorilas (D).
Elodie Reghem, Laurence Chèze, Yves Coppens y Emmanuelle Pouydebat han analizado las estrategias de comportamiento (por ejemplo, tipos de agarre, posturas del cuerpo) así como la cinemática 3D de toda la extremidad anterior y el tronco durante la prensión de pequeños artículos alimenticios en cinco especies de primates (lémur, capuchino, gorila, chimpancé y humano) en condiciones sin restricciones. Todas las especies prefieren la postura cuadrúpeda, excepto los lémures. Los animales más pequeños (los capuchinos y los lémures) utilizan para el agarre toda la mano, mientras que los más grandes (seres humanos, gorilas y chimpancés) utilizan predominantemente un agarre de precisión. Los movimientos de agarre de los seres humanos se parecen más a los de los animales pequeños que los movimientos realizados por gorilas y chimpancés, que utilizan mayores rotaciones del hombro y el antebrazo.
En conclusión, los rasgos que caracterizan a la prensión humana están presentes en otros primates, sin embargo, existen diferencias en los movimientos articulares. Estos resultados proporcionan una buena base para sugerir hipótesis sobre los factores que intervienen en la evolución de las capacidades de agarre en los primates.

El lenguaje y el achelense surgieron juntos y co-evolucionaron

Regiones cerebrales activadas durante el discurso y la generación y uso de herramientas líticas.

Natalie Thaïs Uomini y Georg Friedrich Meyer presentan el primer estudio de la activación cerebral que compara directamente la fabricación de herramientas achelenses y el lenguaje activo. Mediante la ecografía Doppler transcraneal (fTCD), que mide los patrones de lateralización del flujo sanguíneo cerebral, comprobaron en diez sujetos la alta correlación hemodinámica de dos tareas diseñadas para aislar el componente de planificación de la elaboración de herramientas achelenses de la generación de palabras: los dos procesos utilizan en el principio de su realización las mismas áreas cerebrales.  Los autores comprobaron que la fabricación de un bifaz achelense precisa de la actuación de las funciones ejecutivas (memoria de trabajo, monitorización, inhibición, flexibilidad y planificación) del lóbulo prefrontal, así como del área de Broca. Para los autores, si existe tal correlación funcional en la actualidad, también debió de existir a lo largo de la evolución del género Homo.
Esto es consistente con un sustrato neural común para la fabricación de herramientas de piedra y el lenguaje, y es compatible con las teorías que defienden una co-evolución del lenguaje y praxis manuales.
Los resultados apoyan asimismo la hipótesis de que el lenguaje pudo haber surgido hace 1,75 Ma, con el inicio del achelense. Esta tecnología requiere mayor coordinación visomotora y organización jerárquica de acción que el olduvaiense.
La co-evolución, podría explicar la rápida y amplia difusión del achelense, posiblemente debido a una enseñanza facilitada por el lenguaje.

Ampliación del espacio cognitivo en el eje sociocultural