viernes, 19 de octubre de 2012

Suelo nasal en el Homo de este de Eurasia del Pleistoceno

Este seres humanos arcaicos de Eurasia ofreció un piso nasal bi-nivel como se ha visto en los neandertales
Perfiles nasales de Xujiayao 1 (A), Changyang 1 (B), Chaoxian 1 (C), y Sangiran 4 (D). Crédito: WU Xiujie

Nasal floor variation among eastern Eurasian Pleistocene Homo
Xiu-Jie WU, Scott D. MADDUX, Lei PAN y Erik TRINKAUS.
https://www.jstage.jst.go.jp/article/ase/advpub/0/advpub_120709/_pdf

Estos investigadores analizaron los fósiles Sangiran 4, Chaoxian 1, Xujiayao 1, y Changyang 1, encontrando un suelo nasal en dos niveles similar al que presentan los neandertales, mientras que los humanos modernos mostramos un solo nivel.


Siguiendo a Clark Howell (1952) los rasgos morfológicos de los neandertales clásicos son los siguientes:
  1. Menos platicefalia que los erectus, pero mantenida hasta cierto punto. Depresión central en el occipucio (fosa suprainíaca). La parte posterior del cráneo tiene un abultamiento característico (moño) que no está concentrado en un punto, como en el caso del erectus; servía para anclar una fuerte musculatura del cuello.
  2. Esqueleto facial ancho con nariz prominente y gran arco cigomático.
  3. Gruesos arcos supraorbitales semicirculares y separados que no se extienden lateralmente. A diferencia de heidelbergensis y rhodesiensis estas estructuras óseas están bien desarrolladas en las hembras y aparecen en una fase temprana del crecimiento, hacia los ocho años. Disponen de senos frontales interiores que aligeran esa estructura en apariencia tan masiva. En los erectus, son compactos.
  4. Ausencia de barbilla. Mandíbula potente, con un diastema retromolar entre el M3 y el ramus de la mandíbula. Incisivos relativamente grandes, que muestran un fuerte desgaste. Molares de tamaño reducido. Taurodontismo molar: no ramificación de las raíces y grandes cavidades pulpares.
    1. Trinkaus (1988) lo considera como el resultado de la combinación de dos factores:
                                          i.    El mantenimiento del prognatismo facial del grado erectus (plesiomorfia)
                                         ii.    La retirada hacia atrás de la región masticatoria muscular (sinapomorfia compartida con los sapiens).
  1. Según Loring Brace (revolución culinaria) las características faciales guardan una relación estrecha con la importancia de los incisivos para la manipulación de objetos y la fabricación de herramientas. La dirección de las marcas sugiere que la mayoría de los neandertales eran diestros. A medida que la industria lítica mejora, comienza a declinar el tamaño de los dientes y el rostro.
  2. Las más grandes capacidades craneales en un homínido (media de 1.500 cc).
    1. Trinkaus (1984) sugiere que puede ser el resultado de un periodo de gestación más extenso.
    2. Poirier (1987) las atribuye a un cuerpo más pesado.
  3. Esqueleto postcraneal muy robusto. Columna vertebral corta y masiva. Extremidades robustas y cortas en relación a la altura. Articulaciones grandes. Omóplatos con inserciones musculares extensas. Caja torácica grande y redondeada.
    1. Las extremidades cortas serían para Trinkaus un rasgo derivado, pero entran dentro del rango de variabilidad de los humanos actuales, por lo que no cabría considerarlo como un rasgo propio.
  4. De los estudios genéticos realizados con los neandertales de El Sidrón, se deduce que eran de piel clara, con el color del pelo rojo parecido al de los caucásicos (variante del gen MICR). Poseían una versión similar a la nuestra del gen Foxp2, relacionado con el lenguaje. (Finlayson, 2010).
Trinkaus (1988) solo acepta como verdaderas apomorfias de los neandertales unos pocos rasgos relativos a las regiones temporales y occisito-mastoideas del cráneo. Esta convicción no es ajena a la idea los neandertales como una variedad de nuestra propia especie.
Schwartz y Tattersall (1996) consideran algunos rasgos en la región interna de la nariz como autapomorfias y por tanto están a favor de la separación de especies. Xiu-Jie WU Xiu-Jie WU et al (2012) analizaron los fósiles de sapiens Sangiran 4, Chaoxian 1, Xujiayao 1, y Changyang 1, encontrando un suelo nasal en dos niveles similar al que presentan los neandertales, mientras que los humanos modernos mostramos un solo nivel.
Lieberman y McCarthy (1999) opinan a favor de la separación de especies, basándose en la falta de proyección facial de los humanos modernos.
Conviene advertir que estos rasgos no están presentes en todos los ejemplares. Existe un rango muy amplio de variedad atribuida por Wolpoff (1980) en gran medida a los dimorfismos sexuales.