domingo, 7 de octubre de 2012

Trastorno bipolar. Tipos.



El trastorno bipolar se caracteriza por cambios en el estado de ánimo que van desde la manía (un sentimiento de bienestar, estimulación y grandiosidad exagerado en el cual la persona pierde contacto con la realidad) hasta la depresión (un sentimiento abrumador de tristeza, ansiedad, baja autoestima, que puede incluir pensamientos e intentos suicidas).

En realidad, se incluyen en esta categoría tres tipos distintos:
  1. Tipo I, llamado hace años trastorno maníaco-depresivo. El paciente ha sufrido al menos un episodio maníaco. Igual de  frecuente en hombres y mujeres.
  2. Tipo II. El paciente ha sufrido al menos un episodio hipomaníaco (pero no maníaco) y un episodio de depresión mayor. Más frecuente en mujeres.
  3. Ciclotimia. Alternancia de periodos hipomaníacos y depresivos, sin alcanzar la depresión mayor. Más frecuente en mujeres.
    Hay que descartar:
    • Que los síntomas sean debidos a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. Ej., una droga, un medicamento u otro tratamiento).
    • Que los síntomas sean debidos a una enfermedad.
    • Que están claramente causados por un tratamiento somático antidepresivo (p. Ej., un medicamento, terapéutica electro convulsiva, terapéutica lumínica)
    • Trastornos esquizoafectivos o esquizofrénicos.
    • Una reacción de duelo ante una pérdida importante.
    Tras asegurarnos de que no actúan los anteriores descartes, el primer paso para establecer el tipo de trastorno bipolar es la categorización de los episodios.
    • Psicosis: Pérdida de contacto con la realidad, alucinaciones, delirios o estupor depresivo. Las ideas delirantes suelen incluir temas de pecado, de ruina o de catástrofes inminentes de los que el enfermo se siente responsable. Las alucinaciones auditivas suelen ser en forma de voces difamatorias o acusatorias y las olfativas en forma de olores a podrido o carne en descomposición. La inhibición psicomotriz grave puede progresar hasta el estupor.
    • Episodio maníaco. Estado de ánimo anormal y persistentemente elevado, eufórico, expansivo o irritable, que dura al menos 1 semana (o cualquier duración si es necesaria la hospitalización). La alteración del estado de ánimo es suficientemente grave para provocar un importante deterioro laboral, social o de las relaciones con los demás, o para necesitar hospitalización con el fin de prevenir los daños a uno mismo o a los demás, o hay síntomas psicóticos. Durante este período han persistido tres (o más) de los siguientes síntomas (cuatro si el estado de ánimo es sólo irritable) en un grado significativo:
      1. Autoestima exagerada o grandiosidad.
      2. Disminución de la necesidad de dormir (por ejemplo, sentirse descansado tras sólo 3 horas de sueño).
      3. Más hablador de lo habitual o verborreico.
      4. Fuga de ideas o experiencia subjetiva de que el pensamiento está acelerado.
      5. Distraibilidad (por ejemplo, la atención se desvía demasiado fácilmente hacia estímulos externos banales o irrelevantes).
      6. Aumento de la actividad intencionada (ya sea socialmente, en el trabajo o los estudios, o sexualmente) o agitación psicomotora.
      7. Implicación excesiva en actividades placenteras que tienen un alto potencial para producir consecuencias graves (como compras irrefrenables, indiscreciones sexuales o inversiones económicas alocadas)
    • Episodio hipomaníaco. Un trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y un episodio hipomaníaco se caracterizan los dos por una actividad excesiva, un comportamiento impulsivo, un empobrecimiento del juicio y la negación de problemas. El TDAH se distingue de un episodio hipomaníaco por su inicio a edad muy temprana  y su curso crónico en lugar de episódico. El episodio hipomaníaco es similar al maníaco pero menos grave. Se diferencia del episodio maníaco en:
      • Basta con que la persistencia de 3 de los síntomas 1 al 7 (o 4 si el estado de ánimo es solo irritable)  sea de al menos 4 días.
      • Basta con que el estado de ánimo sea diferente del estado de ánimo habitual y ello sea observable por los demás.
    • Normalidad (eutimia).
    • Episodio mixto. Se cumplen los criterios  tanto para un episodio maníaco como para un episodio depresivo mayor (excepto en la duración) casi cada día durante al menos un período de 1 semana.  La alteración del estado de ánimo es suficientemente grave para provocar un importante deterioro laboral, social o de las relaciones con los demás, o para necesitar hospitalización con el fin de prevenir los daños a uno mismo o a los demás, o hay síntomas psicóticos.
      • Los episodios mixtos parecen ser más frecuentes en sujetos jóvenes y en mayores de 60 años con trastorno bipolar, y en varones que en mujeres.
    • Episodio depresivo. La depresión es un estado de abatimiento e infelicidad, una pérdida de la capacidad de interesarse y disfrutar de las cosas, una disminución de la vitalidad que lleva a un cansancio exagerado, que aparece incluso tras un esfuerzo mínimo. Se caracteriza por los siguientes síntomas que originan malestar y deterioro de las capacidades sociales, laborales o en otras áreas del funcionamiento del paciente (al menos dos de los tres primeros y alguno de los demás, ninguno en grado intenso y durante 2 semanas por lo menos):
      • Situación anímica depresiva o triste durante la mayor parte del día. 
      • Pérdida de la capacidad de concentración. Desinterés.
      • Astenia. Fatigabilidad.
      • Variaciones del apetito (trastornos en la alimentación).
      • Insomnio o hipersomnio.
      • Baja autoestima
      • Sentimiento de desánimo o desesperanza. Perspectiva sombría del futuro.
      • La pérdida de la confianza en sí mismo y sentimientos de inferioridad y culpa.
      • Pérdida de la libido.
    • Depresión mayor. Considerable angustia o agitación, a menos que la inhibición sea una característica marcada. Es probable que la pérdida de estimación de sí mismo, los sentimientos de inutilidad o de culpa sean importantes, y el riesgo de suicidio es importante en los casos particularmente graves. No es probable que el enfermo sea capaz de continuar con su actividad laboral, social o doméstica más allá de un grado muy limitado. Se caracteriza por la presencia de por lo menos 5 de los síntomas siguientes (al menos uno de ellos debe ser el 1 o el 2), durante al menos 2 semanas (menos en casos particularmente graves):
        1. Estado de ánimo triste, disfórico o irritable durante la mayor parte del día y durante la mayor parte de los días.
        2. Anhedonia o disminución de la capacidad para disfrutar o mostrar interés y/o placer en las actividades habituales.
        3. Disminución o aumento del peso o del apetito.
        4. Insomnio o hipersomnio (se duerme menos de lo que se acostumbraba o se duerme más).
        5. Enlentecimiento o agitación psicomotriz.
        6. Astenia (sensación de debilidad física).
        7. Sentimientos recurrentes de inutilidad o culpa.
        8. Disminución de la capacidad intelectual.
        9. Pensamientos recurrentes de muerte o ideas suicidas.
    Una vez categorizados los episodios sufridos, es posible determinar el tipo de trastorno bipolar:
    • Trastorno Bipolar I:
      • No se han presentado episodios depresivos mayores o bien el episodio actual o más reciente es un episodio depresivo mayor y previamente se ha presentado al menos un episodio maníaco o un episodio mixto.
    • Trastorno Bipolar II:
      • Aparición de uno o más episodios depresivos mayores acompañados por al menos un episodio hipomaníaco. La presencia de un episodio maníaco o mixto impide que se realice el diagnóstico de trastorno bipolar II.
    • Trastorno Ciclotímico.
      • Al menos 2 años (1 año en niños y adolescentes) de numerosos períodos de síntomas hipomaníacos que no cumplen los criterios para ser considerados como un episodio maníaco y numerosos períodos de síntomas depresivos que no cumplen los criterios para un episodio depresivo mayor. Durante ese periodo, los síntomas no han remitido por un tiempo superior a 2 meses.


    Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Salud Mental el lunes 10 de octubre, Bristol-Myers Squibb y Otsuka Pharmaceuticals han editado un vídeo, titulado El trastorno bipolar: la enfermedad de las emociones, que muestra cómo sienten la enfermedad los pacientes y cualés son sus consecuencias:


    Documental de la UNED: