martes, 26 de agosto de 2014

Taung 1 no muestra adaptaciones humanas en la región prefrontal

 Vista superior de Taung 1, cráneo original  endomolde, con la parte frontal abajo en la imagen. La región bregmática del endomolde se encuentra unos 3 cm por detrás del borde roto del frontal. Se pueden observar depósitos de calcita que llenaron los vacíos suturales durante el proceso de fosilización. La sutura metópica no muestra un relleno de calcita.
El holotipo de Australopithecus africanus, Taung 1 (El niño de Taung; Taung child) fue hallado en 1924 por Raymond Dart. Parte del cráneo (molde craneal), cara y mandíbula de un individuo joven (3-4 años), con la dentición decidua. El primer molar permanente empieza a emerger. Con dificultades para una buena datación. Es el ejemplar más antiguo sobre el que puede estudiarse la evolución homínida del cerebro. Su capacidad craneana es de 410 cc y se supone que de adulto tendría una capacidad de 440 cc. El gran tamaño del cerebro y pequeño tamaño de los caninos, junto con la posición centrada del foramen mágnum convencieron a Dart de su bipedia. Procede del paleosuelo y no de una cueva como en principio había especulado Philip Tobias (Philip J. Hopley et al, 2013). Presenta otros rasgos llamativos:
  • Abertura nasal pequeña.
  • Frente muy vertical.
  • Zona supraorbital poco pronunciada.
  • El endocasto reproduce un pequeño remanente de forma triangular de la fontanela anterior (Dean Falk et al, 2012).
Robert Martin (2000) supone una escasa diferenciación sexual en el Australopithecus africanus y por ello cree que se sobreestimó su tamaño corporal, de modo que el incremento de encefalización se daría ya en esta especie, posiblemente relacionado con la actividad locomotora y la búsqueda de un tipo diferente de alimentos a su vez relacionados con las necesidades de un cerebro en expansión.

Falk et al (2000), comparando los endocráneos de diferentes especies de parántropos y los de Austraopithecus africanus, dan una idea de la evolución cerebral parecida a la de Martin, apoyando la hipótesis del Australopithecus africanus como un ancestro del Homo.
  • Los endomoldes de Australopithecus africanus indican una reorganización del cerebro con un aumento sustancial en el tamaño (aunque esa reorganización probablemente no tuvo lugar en el Paranthropus). Los polos frontales son cuadrados, y los polos temporales se ampliaron anterolateralmente, lo que indica la expansión de los lóbulos frontal y temporal.
  • Hay evidencia de que australopitecinos dieron a luz a bebés comparativamente de gran cerebro, lo que implica modificación evolutiva del desarrollo perinatal: El endocasto de Taung 1 reproduce una sutura metópica parcialmente fundida. Esta condición es relativamente frecuente en los jóvenes adultos humanos modernos, pero rara en los chimpancés. La fusión retardada de la sutura metópica podría ser adaptativa en varios aspectos: facilita el nacimiento de bebés de cerebro grande y permite la rápida expansión postnatal del cerebro, en especial de la corteza frontal.
Ralph L. HollowayDouglas C. Broadfield y Kristian J. Carlson han utilizado tomografía computerizada de imágenes de alta resolución de Taung 1 para probar las anteriores hipótesis.

Los autores no han observado evidencias de retraso en el cierre de la sutura metópica ni remanente de la fontanela anterior. En comparación con el chimpancé, no se percibe un incremento de tamaño en la región prefrontal. Por tanto, este homínido temprano no muestra las adaptaciones en la región prefrontal que caracterizan la ontogenia de los HAM.

Australopithecus africanus
Ampliación del espacio cognitivo en el eje filogenético