viernes, 22 de agosto de 2014

Cova de la Barriada: Evidencia más antigua del consumo de caracoles terrestres en Europa

Figura 1 Área de estudio y ubicación del sitio.
Situación de Cova de la Barriada
A diferencia de la creciente evidencia para el consumo de moluscos marinos entre los neandertales, el uso de caracoles de tierra como fuente de alimento parece restringido a los HAM.

Javier Fernández-López de Pablo, Ernestina Badal, Carlos Ferrer García, Alberto Martínez-Ortí y Alfred Sanchis Serra presentan la evidencia más antigua de la explotación de caracoles de tierra como fuente de alimento en Europa.

Tabla 8 pruebas Apertura de conssumption sistemática de los caracoles de tierra.
Evidencias más antiguas  de consumo de caracoles terrestres

En el yacimiento gravetiense excavado en 2011 de la Cova de la Barriada (este de la Península Ibérica), se hallaron acumulaciones de Iberus alonensis, datadas en 31,3-26,9 ka cal BP, en tres niveles arqueológicos diferentes en asociación con estructuras de combustión (328 restos de carbón de 9 taxones diferentes), un conjunto lítico escaso y un conjunto faunístico (489 elementos, que sugieren la explotación humana de diferentes ecotonos como planicies litorales, bosques abiertos y pendientes rocosas abruptas).
El número de ejemplares de caracoles terrestres fue de 1.484 (NISP) y correspondiendo a un mínimo de individuos de 832 (MNI). Los análisis muestran una recolección específica de individuos adultos, la mayoría de ellos mayores de 55 semanas, que se tostaban en pino y enebro a menos de 375 ° C. La estructura de solera BM puede ser interpretada como un pozo de cocción de propósito específico para asar caracoles terrestres. La esperanza de vida de la especie es de diez a doce años, con dos ciclos reproductivos anuales durante la primavera y el otoño.
En el momento de la ocupación, el nivel del mar Mediterráneo era de 90-100 m inferior al actual, lo que implica una distancia aproximada de 20 km entre el sitio y la línea de costa.

Gravetiense

Figura 2
Cova de la Barriada: estratigrafía del pozo de sondeo 1.
Figura 5 acumulaciones culturales de caracoles terrestres I. alonensis.
(A) Asociación espacial de los caracoles de tierra a los sedimentos carbonosos y piedras agrietadas por el fuego de la estructura de combustión EC-1.
(B) Asociación espacial de los caracoles de tierra, fragmentos óseos y artefactos líticos de nivel C,
(C) La estructura de combustión BM contenía caracoles terrestres y sedimentos carbonosos homogéneos.
(D) Caracoles terrestres hallados en la estructura de combustión BM.
(E) Morfología de la estructura de combustión BM una vez excavada (longitud máxima de 41 cm.
(F) Restos quemados de I. alonensis hallados en el sedimento de relleno de la estructura de combustión BM