lunes, 18 de marzo de 2013

El sur de la Península Ibérica, refugio neandertal

Imagen a tamaño completo (125 K)
Cueva de Gorham

Hugues-Alexandre BlainChris P. Gleed-OwenJuan Manuel López-GarcíaJosé Sebastián CarriónRichard JenningsGeraldine FinlaysonClive Finlayson y Francisco Giles Pacheco han estudiado el clima del entorno de la Cueva Gorham durante el Pleistoceno tardía, en base al conjunto allí hallado de anfibios y reptiles.
Las temperaturas anuales medias eran 1,6-1,8 más bajas que las actuales, con inviernos más fríos y veranos similares a los actuales. La precipitación media anual fue ligeramente inferior, pero con solo cuatro meses secos en lugar de los cinco actuales. El clima era mediterráneo.
Estos datos apoyan los modelos que indican que los niveles de alta precipitación pudieron haber sido un factor de supervivencia de las poblaciones neandertales del sur de la Península Ibérica, mientras que otros lugares la sequía había causado la degradación de grandes áreas de bosque.

Desaparición de los neandertales