lunes, 16 de junio de 2014

En el humano actual, el tamaño y forma de la pelvis está más relacionado con procesos neutros que con la termorregulación

Puntos de referencia tenidos en cuenta para el estudio
Las diferencias en la amplitud de la pelvis entre las poblaciones humanas modernas, y entre las especies de homínidos extintos han sido interpretadas como una adaptación para la termorregulación: Una cintura pélvica grande ayudaría a conservar la temperatura corporal en ambientes fríos mientras una pelvis más estrecha ayudaría a disipar el calor en la zona tropical.

Lia BettiNoreen von Cramon-TaubadelAndrea Manica y Stephen J. Lycett han analizado las configuraciones 3D de 27 puntos de referencia en el hueso coxal de 1.494 individuos humanos modernos: varones de 30 poblaciones y hembras de 23, de los cinco continentes y de una amplia gama de condiciones climáticas.

Según sus conclusiones, los procesos neutros (mutación, la deriva genética y migración) son responsables en una proporción sustancial de la variación de la forma en el hueso coxal en ambos sexos. La temperatura, también es un factor importante para predecir de forma y tamaño del hueso coxal, por lo menos en los varones, aunque su efecto, es relativamente limitado, explicando sólo un pequeño porcentaje de variación.