jueves, 24 de julio de 2014

Nuevos competidores secundarios pudieron causar el despoblamiento humano de Europa entre 0,7-0,5 Ma

Figure 1 Flow diagram showing the components of the model used to evaluate trophic resource availability and intraguild competition (modified from [78]).
Modelo utilizado para evaluar la disponibilidad de recursos tróficos y la competencia entre consumidores secundarios
La evidencia de la presencia humana en Europa en el intervalo de 0,7-0,5 Ma es escasa en comparación con las pruebas correspondientes a los períodos anteriores y posteriores.

Se han sugerido los siguientes escenarios:
  • Continuidad. La escasez de pruebas se explicaría por la contracción de las poblaciones humanas, como respuesta a las condiciones ambientales adversas. Los homínidos habrían sobrevivido en algunos refugios donde el medio ambiente se mantuvo más constante y con el tiempo desarrollaron las morfologías y culturas del Pleistoceno Medio.
    • Bermúdez de Castro y Martinón-Torres han propuesto un modelo teórico para explicar la evolución del género Homo en Europa durante el Pleistoceno Temprano y Medio. Después de la primera salida de África, los homínidos habrían perdido contacto con África a causa de la formación y evolución de las barreras biogeográficas significativas entre los dos continentes, como el desierto de Negev. La colonización de Europa pudo ser el resultado de varias migraciones a partir de un área central de dispersiones de Eurasia (CADE), ubicada en el Corredor Levantino Mediterráneo, continuamente habitado por una "población de origen". Los cambios evolutivos se producen en la población de origen y se reflejan en los demos que migran hacia el este y el oeste del gran continente euroasiático, pero también pueden aparecer en sus "descendientes", y no siempre a nivel de especie. Las poblaciones en la CADE y las zonas periféricas se conectan de forma intermitente debido a la existencia de barreras geográficas y climáticas, posiblemente con el clima siendo la fuerza motriz de las expansiones, contracciones y extinciones locales. Podría haber entrecruzamiento entre poblaciones con un reciente origen común y que ocupan el mismo territorio. Durante la mayor parte del Pleistoceno, la ocupación humana de Europa dependía del reclutamiento de poblaciones de la CADE. 
  • Discontinuidad/Sustitución. Las poblaciones humanas del Pleistoceno Inferior se extinguieron o sobrevivieron en algunos refugios pero finalmente fueron sustituidas por inmigrantes achelenses.
    • Una explicación alternativa, relaciona la dispersión humana en Europa con el cambio climático y vincula la permanencia en Europa de los humanos con tecnología olduvaiense con la continuidad de la fauna, y en concreto con la presencia Megantereon whitei, el tigre de dientes de sable, un híper depredador que, presumiblemente, proporcionaba a los homínidos una gran cantidad de canales para carroñear (Jiménez-Arenas et al, 2011). Arribas y Palmqvist (1999) sugieren que hubo aislamiento entre Europa y África entre 1,8-0,6 Ma, cuando las poblaciones achelenses con control del fuego se expandieron desde África hacia Europa occidental.  Los nuevos pobladores, ocuparon los paisajes europeos intensamente, como lo demuestra el creciente número de yacimientos. Las latitudes septentrionales comenzaron a ser ocupadas sistemáticamente.
    • M. Mosquera et al (2013), aportan las siguientes interpretaciones:
      • H. antecessor y sus posibles antepasados, estaban en proceso de extinción hace unos 800 ka. 
      • Antes de 650 ka nuevas ondas migratorias podrían haber llegado a Europa llevando la nueva tecnología achelense. Estas ondas seguramente no tuvieron éxito en términos demográficos.
      • Grupos con achelense pleno llegan hace 500 ka. Entre 500 ka y 300 ka este achelense aparece en varios lugares de Europa, y H. heidelbergensis, cualquiera que sea su origen, está fuertemente asociado con esta tecnología en este subcontinente.
  • Alternativamente, se podría argumentar que la escasez de evidencia de presencia humana es sólo una consecuencia de la baja integridad de los registros fósiles. Aunque esta posibilidad no puede ser descartada definitivamente, la escasez de registro lítico en este período, en comparación con el anterior, es sorprendente, ya que las herramientas de piedra se producen abundantemente por los seres humanos y tienen una alta probabilidad de ser preservadas en el registro arqueológico.
Guillermo Rodríguez-Gómez, Ana Mateos, Jesús Ángel Martín-González, Ruth Blasco, Jordi Rosell y Jesús Rodríguez han estudiado las condiciones ambientales de este periodo en la Sierra de Atapuerca, utilizando un modelo matemático basado en las Matrices de Leslie, mediante el rastro en TD 8 de Gran Dolina. Han comparado estas condiciones con las del período anterior (TD 6-2), para el que se documentó una relativamente intensa ocupación humana.
Las fechas de ESR y U-series tomadas de la parte media del depósito sedimentario sugieren una edad promedio de 600 ka (602 ± 52 ka). Una muestra recogida en la base de TD 8 se correlaciona con el límite Matuyama-Brunhes cuando se tiene en cuenta el rango de error (820 ± 140 ka). 

Los resultados muestran:
  • Una mayor competencia entre los consumidores secundarios. Teniendo en cuenta las especies de carnívoros recuperadas y las características tafonómicas identificadas en el conjunto faunístico, la hiena se propone como el principal agente responsable de las acumulaciones de ungulados. Homo sería reemplazado en el conjunto TD 8 por dos competidores: Hyaena sp. y Panthera gombaszoegensis, pero queda por determinar si la ausencia de Homo es la causa o la consecuencia del reemplazamiento. 
  • Además, mientras que en TD 6-2 Homo dispuso de un mosaico de hábitats, en TD 8 el hábitat era homogéneo (menor disponibilidad y variedad de recursos).
El nivel TD 8 está compuesto de una sucesión de flujos de brechas de lutitas rojas con cantos rodados y grava. Las características sugieren una pequeña entrada a la cueva durante la formación TD 8.
  • Se podría argumentar que la pequeña entrada y las condiciones generales (humedad y oscuridad) de la cueva impidieron un acceso continuo por una población humana hipotética, aunque la evidencia disponible no es concluyente en este sentido
Hallazgos europeos datados entre 0,7-0,615 ka