miércoles, 1 de octubre de 2014

Jebel Gharbi confirma la flexibilidad de la tecnología ateriense

Yacimientos aterienses
El Ateriense aparece en el Norte de África, hasta el lago Chad y Níger, datada en 145-40 ka. Su nombre proviene del yacimiento de Bir el Ater.
Se ha caracterizado por la punta de piedra en forma de hoja con un pedúnculo en su base, por el que habría estado fijada a un astil de madera. Se asociaba a la caza a distancia en ambientes secos y abiertos, donde eran necesarias lanzas ligeras.
Pero esta interpretación dista de ser unánime. Por un lado, las herramientas pedunculadas son frecuentes en otros tecnocomplejos no aterienses y por otro, según estudios de microdesgaste, es más probable que se utilizasen como raspadores o cuchillos que como armas (Iovita, 2011; Bouzouggar y Barton, 2012).
Por ello, las herramientas pedunculadas no pueden ser el único criterio para la definición de los tecnocomplejos aterienses y ha de recurrirse a la comparación cuantificada de características diversas (Eleanor M. L. Scerri, 2013).

El ateriense es una tecnología flexible en respuesta a las oscilaciones climáticas, preocupada por la fiabilidad de las herramientas y que utiliza diversas formas de manufactura. Los grupos aterienses son generalistas flexibles en un paisaje incierto. Mas que representar una tradición, se trata de poblaciones de pequeño tamaño en entornos medioambientales similares que alcanzaron tecnologías convergentes gracias a las presiones selectivas ejercidas por la escasez de recursos.

Para Clive Finlayson (2010), el ateriense está asociado a una primera expansión del sapiens moderno desde Etiopía al noroeste de África, hasta el Atlántico y por el este hasta la India.

Ssituación de Jebel Gharbi y lugares de hallazgo de los conjuntos estudiados
Enza E. Spinapolice y Elena A. A. Garcea presentan los resultados de un estudio regional sobre el Ateriense en Jebel Gharbi, noroeste de Libia. Se analizaron un total de 1.567 objetos líticos de diferentes conjuntos de tres áreas principales (Ain Zargha, Jefara y Wadi Ghan).
  • La composición de los conjuntos, sugiere diferentes funciones para cada uno de los sitios, que es posible que en ningún caso fueran lugares de residencia, un uso logístico del entorno y un comportamiento humano versátil.
  • Tecnológicamente, todos los conjuntos exhiben características propias del Ateriense: Convivencia entre el Levallois y la tecnología de hoja y una mayoría de raederas y raspadores junto con la presencia de piezas con pedúnculo, foliatos bifaciales, y otras herramientas del Paleolítico Superior.
Ateriense