miércoles, 29 de octubre de 2014

La evolución del calcáneo en los primeros homínidos

Calcáneos de diversos hominoideos
Una adaptación clave para la bipedeción y el consiguiente aumento de peso sobre los pies, es un calcáneo relativamente grande.
La evidencia más temprana (3,2 Ma) de un calcáneo robusto similar al humano, se encuentra en los Australopithecus afarensis de Hadar, Etiopía (AL 333-8, AL 333-55, AL 333-37) . Australopithecus sediba, datado en 1,98 Ma, presenta  una combinación única de características primitivas de australopitecino y derivadas en la línea de Homo, pero sorprendentemente se caracteriza por un calcáneo grácil, como el del chimpancé. Las diferencias en la morfología del calcáneo sugieren que estos taxones diferían en el comportamiento arbóreo y en la función del pie durante la locomoción terrestre.

Thomas C. Prang examina la morfología del calcáneo en los grandes simios existentes y los seres humanos (N = 95) y en los homínidos fósiles (N = 5) para comprender mejor el desarrollo evolutivo de la robustez del calcáneo en los primeros homínidos. En particular, este estudio se centra en dos calcaneos homínidos fósiles adicionales que no han ocupado un lugar destacado en los debates anteriores de la robustez del calcáneo: STW 352 y Omo 33-74-896. 
Una medida de la robustez del calcáneo es la relación entre el área de la sección transversal del tubérculo calcáneo y su longitud, que difiere significativamente entre los seres humanos y no humanos. STW 352 y Omo 33-74-896 son más similares en la morfología del tubérculo a Au. sediba que a Au. afarensis, lo que sugiere que este último taxón se adaptó mejor a la bipedación que algunas especies posteriores.
Este hallazgo implica la posibilidad de varios escenarios evolutivos complejos que entrañen múltiples reversiones en la morfología postcraneal en Australopithecus o la adquisición independiente de adaptaciones a la bipedación terrestre en Au. afarensis y Homo.

Modificaciones anatómicas para la bipedación