martes, 14 de mayo de 2013

La clave de la cognición humana no está en los lóbulos frontales.

Robert A. Barton y Chris Venditti han analizado el tamaño de los lóbulos frontales humanos y los cambios en el volumen a lo largo de la filogenia, en comparación con otras estructuras cerebrales.
Según sus hallazgos, los cambios en los lóbulos frontales están fuertemente correlacionados con el aumento general del cerebro y el específico de las otras áreas cerebrales.
Por consiguiente, la búsqueda de las bases neuronales de la singularidad cognitiva humana debe centrarse menos en los lóbulos frontales, y más en redes neuronales distribuidas.


Ampliación del espacio cognitivo en el eje filogenético