miércoles, 6 de noviembre de 2013

Sesgo de cautividad. Hipótesis sobre la innovación tecnológica.

Michael Haslam denomina sesgo de cautividad al hecho de que los animales cautivos o en laboratorio superan a sus congéneres salvajes en el frecuencia y diversidad de uso de herramientas. Considera que estas diferencias pueden ayudar a entender el comportamiento y cognición de los homínidos extintos: si la utilización de herramientas varía según el contexto, pero no la cognición subyacente, esto implica que la relación de causalidad entre las dos no es confiable. Por otra parte, si podemos identificar aquellos aspectos del medio ambiente que promueven el uso de herramientas, ganamos un dispositivo analítico adicional para investigar las diferencias en el uso de herramientas entre individuos y especies.

El sesgo de cautividad se produce en un medio ambiente atípico en el que se generan las siguientes circunstancias sociales:
  • Un mayor contacto entre los individuos que participan en el uso de herramientas.
  • El uso de herramientas de un individuo es guiado por el comportamiento del resto.
  • Tiempo y energía libres, como resultado del aprovisionamiento .
El autor propone que si se cumplen estas condiciones en las poblaciones en libertad, se produciría una mayor frecuencia de uso de herramientas y una mayor complejidad en las mismas. En sentido contrario, si estas condiciones no estaban presentes en las poblaciones homínidas, podemos estar subestimando sistemáticamente sus capacidades cognitivas.

Por ejemplo, se ha especulado sobre la capacidad de Homo floresiensis, con un cerebro muy pequeño, para fabricar y utilizar las herramientas de piedra olduvaienses asociadas a los fósiles.
  • Se ha sugerido que el tamaño de la población pudo haber aumentado en los periodos más húmedos. Basándonos en el sesgo de cautividad durante estos periodos habría aumentado la frecuencia y diversidad de las herramientas.
  • Se ha planteado la posibilidad de contactos con Homo sapiens que incorporarían la tecnología del floresiensis. La transmisión de información de especies residentes a especies nuevas es lo esperado bajo el efecto de sesgo de cautividad, donde es el tamaño y la interconexión de las poblaciones y no la capacidad cognitiva la que determina los atributos tecnológicos.
  • Los datos disponibles sugieren una población estable en Flores interconectada y cooperativa, enfrentada a menores presiones de depredación que en el continente, y probablemente también a menor disponibilidad de recursos. La estabilidad a largo plazo en la forma de las herramientas de piedra sugiere grupos sociales estables, con densidades de población muy bajas para sostener los cambios acumulativos en la tecnología. Este mantenimiento, a pesar de la disminución en el tamaño del cerebro fue probablemente facilitado por el tiempo liberado por la disminución de los requisitos de vigilancia.
  • Aunque no es la única explicación posible, los homínidos de Flores podrían ser considerados como cautivos, y su tecnología no debería ser evaluada a partir de las expectativas sobre el tamaño del cerebro, la cognición y la anatomía, sino como otro ejemplo de desarrollo de herramientas por animales en un entorno propicio.