sábado, 9 de noviembre de 2013

Bipedación eficiente de Australopithecus africanus

Figura 1 Las diferencias en el ángulo del tobillo (línea discontinua) en apoyo medio en el ser humano camina normalmente (a), con un paso doblado la rodilla doblada-cadera (b) y los chimpancés para caminar cuadrúpeda (c).
Diferencias en la orientación de la articulación del tobillo en función de la extensión de las extremidades inferiores en la marcha.
Meir M. Barak, Daniel E. Lieberman, David Raichlen, Herman Pontzer, Anna G. Warrener y Jean-Jacques Hublin demuestran, en los chimpancés y los seres humanos, una relación altamente predecible y sensible entre la orientación de la articulación del tobillo durante la carga en la marcha y la orientación principal de los puntales trabeculares en la tibia distal cuya función es soportar las fuerzas de compresión.
Los autores analizaron la orientación de estos puntales en una muestra de tibias fósiles de Sterkfontein:
  • STW 358 y STW 389, del miembro 4 de Sterkfontein, fechado en 2,8-2,6 Ma, asignadas a Australopithecus africanus.
  • STW 567, del miembro 5 de Sterkfontein, datada en 1,7-1,4 Ma, asignada a Homo temprano.
Los resultados indican que estos homínidos cargaban principalmente sus tobillos en una postura relativamente extendida, como los seres humanos modernos, y diferente a la de los chimpancés. Otras propiedades trabeculares en Au africanus caen en valores entre los de los chimpancés y los seres humanos.
Estos resultados indican que Au. africanus, como Homo, caminaba de forma eficiente, con los miembros inferiores extendidos.

Australopithecus africanus