sábado, 11 de enero de 2014

La dieta del Paranthropus boisei pudo basarse en chufas

Figure 2 Illustration of the tensile stresses (σ) and resulting breakages in P. boisei teeth.
Tensiones de tracción (σ) y roturas resultantes en dientes de P. boisei.
Se pensó en un principio que las fuertes mandíbulas de los parántropos estaban asociadas a una dieta basada en alimentos duros como las nueces. Sin embargo, sus dientes parecen adaptados al consumo de alimentos blandos. Del microdesgaste, se deduce el contacto con sustancias abrasivas, pero no duras, y el análisis de isótopos estables sugiere una dieta de plantas C4 como pastos y juncos.

Gabriele A. Macho, ha examinado la dieta de los babuinos jóvenes que viven hoy en día en el Parque Nacional de Amboseli, en Kenia, en un entorno similar al que habitó Paranthropus boisei y con unas necesidades energéticas parecidas.
Estos babuinos consumen principalmente chufas Cyperus esculentus y eventualmente otros frutos e invertebrados, como gusanos y saltamontes. Esta alimentación habría contenido altas cantidades de minerales, vitaminas y ácidos grasos suficientes para el cerebro homínido. Las chufas, que son ricas en almidones, son altamente abrasivas en un estado sin calentar. El estudio revela también que los dientes de los babuinos tienen marcas de microdesgaste similares a las del boisei.

Con el fin de digerir las chufas y permitir que las enzimas de la saliva descompongan los almidones, los parántropos tendrían que masticarlas durante mucho tiempo, presionando el hiperdesarrollo de mandíbulas y dientes.

Paranthropus boisei