sábado, 4 de enero de 2014

Nuestros ancestros seleccionaron perros con características pedomórficas.

Bridget M. Waller, Kate Peirce, Cátia C. Caeiro, Linda Scheider, Anne M. Burrows, Sandra McCune y Juliane Kaminski han probado si las características pedomórficas dan los perros una ventaja selectiva en su entorno actual.

Los perros que exhiben expresiones faciales que mejoran su apariencia neonatal fueron seleccionados preferentemente por los seres humanos. Los perros que producen una alta frecuencia de movimiento facial para elevar la ceja interior, son adoptados más rápidamente en los refugios de realojamiento. Este gesto mejora una característica pedomórfica clave: el tamaño y altura de los ojos. Esto sugiere que los perros han evolucionado para manipular la preferencia humana por características pedomórficas utilizando el rostro. Esta es la primera evidencia empírica de que el pedomorfismo juega un papel clave en la selección actual de los perros de los seres humanos. Si el proceso de selección en el contexto refugio emula la selección en el pasado, la domesticación temprana de lobos pudo haber ocurrido explotando las preferencias humanas para las características pedomórficas. Estos resultados se suman a nuestra comprensión de la domesticación temprana del perro como un proceso coevolutivo complejo.

La domesticación del perro