miércoles, 12 de junio de 2013

Homo tiene menos fuerza de mordedura, pero la disminución no viene de la cocina.

Carolyn M. Eng, Daniel E. Lieberman, Katherine D. Zink y Michael A. Peters ha aplicado un modelo de estimación de las máximas fuerzas de mordedura y las tensiones en el segundo molar en los HAM, los primates no humanos, y los cráneos de homínidos.
Según sus resultados, en las especies del género Homo, las fuerzas máximas de mordedura están por debajo de las predichas isométricamente sobre la base de los australopitecinos y los primates no humanos. Debido a que esta disminución se produjo antes del comienzo de la cocina, la selección para la producción de una fuerza de mordedura inferior tuvo que estar relacionada con una transformación no térmica de los alimentos.


Dieta y organismo