lunes, 8 de septiembre de 2014

La manipulación con la mano no dominante también ha influído en la evolución del pulgar

Registro de las fuerzas de manipulación con la mano no dominante durante la talla lítica.

Los seres humanos modernos poseemos un pulgar de la mano muy derivado, sustancialmente más fuerte y robusto que los otros dedos. Hipótesis anteriores sobre la evolución de tales rasgos se han centrado en la manipulación de los percutores durante la producción y el uso de herramientas de piedra, sin tener en cuenta los factores relativos a la mano no dominante.

Alastair J. M. Key y Christopher J. Dunmore han investigado por vez primera la contratación de los dígitos y las fuerzas de manipulación en la mano no dominante durante la producción de herramientas de piedra. 

Los resultados indican que, en relación con los otros dedos, el pulgar de la mano no dominante fue utilizado con más frecuencia y experimentó significativamente mayores fuerzas durante la producción lítica.

Estos resultados apoyan la hipótesis de que la robusta anatomía del pulgar fue seleccionada, al menos en parte, como resultado de las presiones de manipulación más frecuentes y mayores que actúan sobre el dedo pulgar con respecto a los otros dedos de la mano no dominante durante la talla.