miércoles, 12 de noviembre de 2014

La reducción del tamaño de los incisivos permitió la expansión de la barbilla

Se ha debatido el significado evolutivo y funcional de la barbilla humana desde diversas perspectivas, incluyendo la biomecánica de la masticación, el habla, y el tamaño de los dientes anteriores. Estudios ontogenéticos recientes han indicado que la posición espacial en la formación interna de los dientes anteriores restringe parcialmente la morfología de la sínfisis mandibular en el adulto.

Hitoshi Fukase, Osamu Kondo y Hajime Ishida han estudiado el tamaño y la ubicación en la ontogenia de los dientes anteriores en las mandíbulas neandertales inmaduras Dederiyeh 1 y Dederiyeh 2 y los han comparado con los correspondientes a HAM de edades similares ( N = 16) y a chimpancés ( N = 7), cuyos incisivos son comparativamente pequeños y grandes entre los homínidos existentes, respectivamente. Dederiyeh 1 presenta un pequeño trígono mental y fosa mental, mientras que Dederiyeh 2 carece por completo este tipo de configuraciones asociadas a la barbilla.

Según los resultados:
  • A pesar de que el tamaño de la sínfisis está dentro del rango humano moderno, ambas mandíbulas alojan una dentición anterior más grande y muestran un notable espacio bicanino en comparación con las de los HAM.
  • Dederiyeh 2 muestra unas raíces de los incisivos deciduos relativamente más gruesas y unas criptas de los incisivos permanentes más agrandadas que Dederiyeh 1, pero ambas mandíbulas exhiben un tamaño dental total en general intermedio entre los humanos modernos y los chimpancés. 
Estos resultados indican la posibilidad de que los grandes incisivos deciduos/permanentes dilaten el hueso alveolar labial, cubriendo un trígono mental incipiente. Por tanto, la aparición de características asociadas al mentón, en particular el trígono y la fosa mental, se pueden explicar en parte por compromisos en la ontogenia entre el tamaño de los dientes anteriores y el espacio disponible.