lunes, 17 de noviembre de 2014

La utilización de la información social de manera adaptativa es una apomorfia humana

Credit: Y.F.Wong | Shutterstock.com
Todos los primates aprenden de sus congéneres socialmente, pero no está claro si se ajustan al comportamiento de estos congéneres, si existe una tendencia de comportamiento encaminada a imitar el comportamiento de los compañeros (conformidad).

Daniel Haun, Yvonne Rekers y Michael Tomasello (2014) han comprobado experimentalmente que la conformidad se produce con frecuencia en los humanos pero está prácticamente ausente en los simios.

Edwin J. C. van LeeuwenJosep Call y Daniel B. M. Haun han investigado la dependencia de la información individual y social en los niños y los chimpancés.
La muestra experimental estuvo formada por 23 niños alemanes en edad preescolar y 14 chimpancés, sometidos todos ellos a experimentos casi idénticos. Los investigadores colocaron tres tazas en una mesa con una recompensa (un juguete o golosina) escondida debajo de una de las tazas. El niño o el chimpancé podría elegir sólo una taza. En algunos casos, los individuos pudieron ver a otros escoger una taza antes de llegar su turno. Luego, los investigadores midieron en qué medida los niños y los chimpancés tuvieron en cuenta la información recogida viendo a otro individuo.
Según los resultados, los chimpancés no están tan motivados para aprender los unos de los otros como los seres humanos. Si bien ambas especies se basaron principalmente en la información individual, solo los niños usaron la información social de manera adaptativa cuando aún no se había obtenido el conocimiento individual. Los chimpancés, incluso después de ver a otro chimpancé encontrar la recompensa, levantaban una taza al azar.
El uso de la información social determina la transmisión de información y en conjunto con los mecanismos que crean variantes culturales, tales como la innovación, facilita la diversidad.

Ampliación del espacio cognitivo en el eje sociocultural