martes, 2 de diciembre de 2014

El mastodonte se extinguió en Alaska antes de la llegada del sapiens.

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/04/Mammut_americanum_Sergiodlarosa.jpg
Reconstrucción del Mammut americanum. Commons Wikimedia. Sergiodlarosa.

A lo largo del Pleistoceno final y el Holoceno, se da una importante extinción de grandes herbívoros en todos los continentes, salvo en África, donde la velocidad de desaparición es muy inferior. En Norteamérica y Australia, el grado de extinción es muy grande.
  • En Norteamérica las extinciones sucedieron en un lapso de tiempo muy corto, afectaron a animales que vivían en una variedad de ambientes en todas las latitudes de América, sobre todo de gran tamaño. 
Se ha intentado explicar esta extinción en base a los cambios climáticos de la última glaciación (Kishinev, 2013). Sin embargo, glaciaciones anteriores no habían tenido este efecto.
  • Eske Willerslev et al (2014) ligan la extinción de la megafauna del Ártico a la desaparición de la estepa tundra, dominada por plantas con flores.
Otra explicación es protagonizada por la llegada del Homo sapiens, con sus sofisticadas técnicas de caza, o por una combinación de clima y caza.
  • P. S. Martin (1984) propone que Homo sapiens es un cazador muy eficaz que llegó a lugares donde los grandes herbívoros no estaban acostumbrados a su presencia y se dejaban sorprender fácilmente.
  • Según la Hipótesis del Exceso de Matanza o Modelo Sitzkrieg, debido a la fragmentación del hábitat, la caza no selectiva y la introducción de especies exóticas las poblaciones de grandes mamíferos objeto de caza no pudieron reponerse por natalidad. 
  • Según el Modelo Blitzkrieg, las presas no estaban acostumbradas al ser humano y eran fáciles de cazar por lo que se cazaban en masa o de forma poco económica (caza selectiva).
    • Para Klein, Homo sapiens evolucionó en África, de tal modo que la fauna africana tuvo tiempo de aprender el peligro que estos seres humanos representaban. 
    • En contra de este modelo, no se ha observado diacronía de extinción del norte hacia y el sur y no se han encontrado suficientes yacimientos que prueben matanzas de grandes mamíferos.
      • Pavel Nikolskiy y Vladimir Pitulko (2013) han estudiado los restos de mamut hallados en el yacimiento siberiano de Yana (29-27 ka). Hay evidencias de caza, consumo de carne fresca y selección de la presa en función del tamaño. La moderada acumulación de restos si tenemos en cuenta el tiempo, indica una caza no intensiva y sostenible, que pudo tener origen más bien en la obtención de materias primas para herramientas (marfil) que en la alimentación.
    • En Norteamérica se daba una amplia variedad de depredadores, incluso de gran tamaño, por lo que los hervíboros no eran ingenuos.
  • La matanza de grandes machos pudo haber tenido un efecto multiplicador, ya que en las manadas sin liderazgo las luchas entre los jóvenes quedan fuera de control.
Según Eline D. Lorenzen et al (2011):
  • Rinocerontes lanudos y mamuts lanudos experimentaron un aumento poblacional entre 34-19 ka pese a que durante ese periodo estas especies estuvieron en contacto con los humanos. 
  • En cuanto a los bueyes almizcleros parece claro que su extinción se debió a factores climáticos, pues no soportan temperaturas superiores a 10 ºC. 
  • En lo que respecta a los bisontes no podemos descartar ni factores climáticos ni la influencia humana ni la competencia de otras especies. 
  • La reducción de las poblaciones de caballos y renos parece deberse al aprovechamiento humano pero curiosamente estas especies no se han extinguido. 
Para Graham W. Prescott et al (2012), las extinciones fueron causadas por una combinación de factores antropogénicos y climáticos.

Christopher Sandom et al (2014) han realizado un análisis global de esta extinción, poniendo a prueba mediante modelos matemáticos el papel relativo desempeñado por el cambio climático y los humanos.
Según sus conclusiones, la importancia de la extinción está fuertemente ligada a la paleobiogeografía homínida, con a lo sumo un débil vínculo específico en Eurasia al cambio climático.
En América del Sur es llamativa la alta extinción a pesar de un clima relativamente estable, lo que contrasta fuertemente con el África subsahariana, donde la extinción fue mínima, a pesar de los cambios climáticos sufridos.
La extinción de especies en América provocó que muy pocos mamíferos fuesen domesticados allí por el ser humano con la consiguiente repercusión en el modo de vida.

Grant D. Zazula, Ross D. E. MacPhee, Jessica Z. Metcalfe, Alberto V. Reyes, Fiona Brock, Patrick S. Druckenmiller, Pamela Groves, C. Richard Harington, Gregory W. L. Hodginsj, Michael L. Kunzk, Fred J. Longstaffel, Daniel H. Manng, H. Gregory McDonaldm, Shweta Nalawade-Chavane y John R. Southon han efectuado 53 nuevas dataciones por radiocarbono (14C) en 36 fósiles de mastodonte americano (Mammut americanum) de Alaska y Yukón, con un pretratamiento riguroso para eliminar la contaminación, que había causado unas dataciones anteriores más jóvenes, con ultrafiltración del colágeno y separación de aminoácidos, como la hidroxiprolina.

Las dataciones son anteriores o cercanas al límite de hace ca 50 ka. Los resultados más recientes son debidos a la contaminación por carbono exógeno de fuentes naturales y tratamientos de conservación utilizados en los museos.

Según los resultados, la expecie se extinguió antes de los cambios climáticos del Pleistoceno Final y de la colonización humana. Los mastodontes ocuparon altas latitudes durante el último interglacial (hace ca 125-75 ka cuando se establecieron los bosques. Los cambios ecológicos durante la glaciación Wisconsiense (hace ca 75 ka) llevaron a la pérdida de hábitat y el colapso de la población. A partir de entonces, los mastodontes se limitaron a zonas restringidas al sur de las capas de hielo continentales, en las que se extinguieron hace ca ~10 ka 14C BP.

Enlace
Comentarios de April Flowers
La extinción de los grandes herbívoros